Uruguay en los mundiales fuera de Sudamérica

por Darío Ocampo, socio del CIHF

Uruguay es una de las selecciones más importantes en la historia de la Copa del Mundo. Campeón en 1930 y 1950, su identidad mundialista quedó profundamente ligada a Sudamérica, el territorio donde construyó sus mayores gestas. Sin embargo, buena parte de su recorrido en los Mundiales se desarrolló lejos de su región, en escenarios europeos, africanos y asiáticos, con resultados tan contrastantes como reveladores. En ese sentido, no puede pasarse este apartado introductorio sin recordar que precisamente en Europa, en los Juegos Olímpicos de París 1924 y de Ámsterdam 1928, fue donde los uruguayos materializaron las consagraciones mundiales que le dieron un lugar de oro en los orígenes de la historia de las disputas de selecciones nacionales, además de dos de sus cuatro estrellas.

Desde su primera participación en una Copa del Mundo de la FIFA fuera de Sudamérica en 1954, la Celeste transitó un camino marcado por la competitividad, las frustraciones y algunos picos de rendimiento que la llevaron a codearse nuevamente con la elite del fútbol mundial. Nunca logró levantar el trofeo lejos de casa, pero tampoco pasó inadvertida: alcanzó semifinales, protagonizó campañas memorables y firmó también algunos de los desempeños más bajos de su historia.

Esta nota recorre, de manera integral, las participaciones de Uruguay en los Mundiales disputados fuera de Sudamérica, analizando sus resultados, contextos y comparaciones regionales, con el objetivo de comprender qué lugar ocupó —y ocupa— la Celeste cuando compite lejos de su tierra, como ocurrirá en 2026.

Ausencias a Italia 1934 y Francia 1938

Uruguay no fue parte de los primeros dos mundiales disputados fuera de Sudamérica. El primer campeón del mundo de la FIFA no defendió el trono en Italia 1934 ni se presentó a jugar el mundial de 1938 organizado por Francia.

A pesar de ya estar clasificada como campeona defensora, la selección uruguaya se negó a jugar el Mundial de 1934. Lo hizo en tono de réplica a la ausencia de Italia a Uruguay 1930. Esa fue la única ocasión en la que un campeón del mundo rechazó defender la corona.

Pero la Celeste tampoco se presentó en Francia 1938. En aquella oportunidad, Uruguay se sumó al boicot sudamericano por la no elección de Argentina como sede.

Una honorable presentación en Europa

Uruguay jugó la Copa del Mundo fuera de su región por primera vez en 1954. Campeona vigente tras el Maracanazo, la Celeste fue a defender el título en Suiza.

En la fase de grupos de aquella edición, cada equipo enfrentaba a dos de los tres rivales de su zona. Por su parte, Uruguay venció 2-0 a Checoslovaquia en la primera jornada. Luego, goleó 7-0 a la escuadra escocesa con tres goles de Carlos Borges.

La Celeste se clasificó como líder de grupo junto a Austria a los cuartos de final. En tal instancia, enfrentó a Inglaterra. Con goles de Borges, el capitán Obdulio Varela, Juan Schiaffino y Javier Ambrois, Uruguay derrotó 4-2 a los ingleses.

En semifinales, Hungría fue el rival del vigente campeón. Los Magiares se imponían 2-0, pero Juan Hohberg concretó un doblete fugaz: convirtió a los 75′ y a los 86′. El nacido en Argentina llevó el partido al alargue, instancia en la que los húngaros sacarían la distancia decisiva mediante dos goles de Sándor Kocsis (109′ y 116′).

Pese a tal campaña, el cierre de Uruguay no fue el mejor, pues cayó 3 a 1 ante Austria en la disputa por el tercer puesto. Otra vez, Hohberg fue autor del tanto celeste.

La primera presentación mundialista de la Celeste fuera de Sudamérica dejó un plantel muy recordado por batallar dignamente ante el equipo húngaro, uno de los afamados “campeones sin corona”. José Santamaría, uno de los guardianes de la defensa uruguaya, fue reconocido como integrante del once ideal del torneo.

El 5-0 de Paraguay y el fracaso rumbo a Suecia 1958

Uruguay falló en la misión de clasificarse al siguiente Mundial, el de Suecia 1958. Luego de empatar 1-1 en Bogotá con Colombia, la derrotó 1-0 en Montevideo. Sin embargo, Paraguay, que había vencido a los colombianos en ambos juegos, asestó una goleada de 5-0 a los uruguayos en Asunción. Si bien en la última fecha la Celeste doblegó a los guaraníes por 2 a 0, no le alcanzó: Paraguay les arrebató la plaza mundialista a los uruguayos.

Frustración y polémica en Inglaterra

Tras quedar fuera en la fase de grupos de Chile 1962, Uruguay hizo pie en tierras inglesas con vistas a mejorar su imagen a nivel mundial.

En el partido inaugural contra los anfitriones, Uruguay empató sin goles. En la segunda jornada, los charrúas revirtieron un 1-0 en su contra y vencieron por 2-1 a Francia. Pedro Rocha y Julio Cortés marcaron los goles de la victoria de la Celeste. Esos resultados, sumados al empate 0-0 contra México, les dieron la clasificación a cuartos escoltando a Inglaterra.

En el primer mano a mano, se enfrentó a la selección alemana. Si bien en la primera parte Karl-Heinz Schnellinger evitó el gol charrúa con las manos tras saltar sobre la línea de gol, el árbitro no cobró penal. En los primeros minutos del segundo tiempo, Uruguay -que ya perdía 1-0- sufrió las expulsiones de Horacio Troche y Héctor Silva. Los europeos aprovecharon los espacios y Helmut Haller concretó su doblete. Alemania goleó 4-0 a la Celeste y pasó a semifinales.

De nuevo en Europa, Uruguay volvió a las instancias decisivas y fue eliminada en un partido cargado de tensión.


Regreso a la elite en México

Ya en México 1970, la escuadra uruguaya venció 2-0 a Israel en la primera jornada de la fase de grupos. Ildo Maneiro y Juan Mujica hicieron los tantos de los charrúas, que empatarían sin tantos con Italia en la siguiente fecha. En la última jornada, Suecia les ganó 1-0. Igualmente, los uruguayos se apoyaron en la diferencia de gol (+1, un gol más que los suecos) para avanzar a los cuartos de final detrás de los italianos.

En el primer mano a mano, la Celeste sufrió y ganó en el Estadio Azteca. Ladislao Mazurkiewicz se lució en la meta uruguaya y Víctor Espárrago, en los compases finales del tiempo extra, convirtió el gol del triunfo con un cabezazo. Mientras los soviéticos reclamaban que Luis Cubilla había recuperado la pelota desde fuera de la cancha, los charrúas volvieron a las semifinales del Mundial.

En Jalisco, Uruguay enfrentó a Brasil. La última vez que se habían visto las caras en la Copa del Mundo había sido en Brasil 1950, en el Maracanazo. Cuando Cubilla abrió el marcador, la pesadilla brasilera parecía no tener fin. Sin embargo, Clodoaldo equilibró el marcador en el cierre de la primera parte tras un pase profundo de Tostão. Ya en la segunda fracción, Brasil mejoró considerablemente y se transformó en dominador del duelo en Guadalajara. Jairzinho y Rivelino concretaron otra final para el Scratch, otra caída en semis para Uruguay.

Derrotado 3 a 1 por Pelé y compañía, Uruguay acudió nuevamente al duelo por el tercer puesto. En el Azteca, Alemania le asestó un nuevo golpe al campeón sudamericano: ganó 1-0 y se hizo con un lugar en el podio.

16 años más tarde, Uruguay quedó entre los cuatro mejores del mundo. El golero Ladislao Mazurkiewicz -de Peñarol- y el defensor Atilio Ancheta -de Nacional- fueron parte del equipo ideal y unos de los argumentos más sólidos del equipo de Hohberg, que además fue el que más tarjetas amarillas recibió en la edición (6).

Eliminación temprana en Alemania

En Alemania 1974, Uruguay no tuvo una buena presentación: perdió 2-0 ante Países Bajos. En su segundo compromiso, Ricardo “Chivo” Pavoni rescató un empate a uno contra Bulgaria a los 87′. Finalmente, los suecos volvieron a derrotar a Uruguay y, esta vez, lo dejaron fuera del certamen. Tras el 3-0, la Celeste, sin victorias, quedó última de grupo y firmó su peor desempeño mundialista.

Con dos derrotas y un empate, Uruguay volvió a quedarse en fase de grupos, algo que no le ocurría desde Chile 1962. Por primera vez, quedó eliminada en la primera ronda de una Copa del Mundo disputada fuera de Sudamérica. La diferencia de gol de 5 en contra le dio a esta presentación celeste el deshonor de ser la peor en la historia de los mundiales.

Caída rumbo a España 1982

Uruguay volvió a fallar en un nuevo camino al Mundial. Los de la Banda Oriental fueron superados en el reducido por Perú. Por segunda vez consecutiva, la Celeste se ausentó de la Copa del Mundo.

Regreso a México

Tras dos fracasos en las Eliminatorias, Uruguay volvió a decir “presente” en la cita mundialista. Los campeones de Sudamérica en 1983 se presentaron en otra edición celebrada fuera de Sudamérica, México ´86.

Con un gol de Antonio Alzamendi en menos de 5′, Uruguay se imponía a Alemania en Querétaro. Pero los campeones de la Eurocopa 1984 encontraron, gracias a Klaus Allofs, la paridad final a los 84′. En la segunda fecha, Uruguay fue aplastada por Dinamarca. Además de sufrir la expulsión de Miguel Bossio, los charrúas fueron víctimas de un hat-trick de Preben Elkjaer Larsen. El triunfo por 6-1 de la Dinamita Danesa es, a día de hoy, la peor derrota uruguaya en la historia de la Copa del Mundo. El gol oriental lo hizo Enzo Francescoli de penal.

La Celeste enfrentó a Escocia en su último partido de la fase de grupos. José Batista complicó las cosas para los charrúas al irse expulsado a solo 56 segundos de empezado el partido, récord en la Copa del Mundo. El resultado final fue un 0-0 que dejó a Uruguay en tercer lugar de grupo, encima de los británicos y detrás de alemanes y daneses. Sus dos puntos la ubicaron entre los cuatro mejores terceros, lo que le bastó para pasar a los octavos de final.

En esa instancia, Uruguay enfrentó a Argentina. El Clásico del Río de la Plata por Copa del Mundo se había jugado por única vez en Uruguay 1930, con nada menos que el título mundial en juego. La Albiceleste -vestida de azul- esta vez se impuso por el gol de Pedro Pasculli y eliminó a la Celeste en Puebla.

Uruguay, que también fue la selección con más expulsados del certamen -2-, se despidió de otra Copa del Mundo con una participación bastante pobre en general.

Un paso discreto por Italia

En la segunda ocasión en que Italia albergó la Copa del Mundo, Uruguay estuvo presente. En el primer partido, Rubén Sosa erró un penal y la Celeste empató 0-0 con España. Uruguay no encontró respuestas al enfrentar a Bélgica, que la batió por 3 a 1 en el Stadio Friuli (Pablo Bengoechea, el gol uruguayo). En el último partido de la fase de grupos, los sudamericanos consiguieron un triunfo agónico gracias al gol de Daniel Fonseca. El 1-0 a Corea del Sur posicionó a Uruguay entre los cuatro mejores terceros y le dio acceso a los octavos de final.

Como los peores clasificados, enfrentaron a la selección local en Roma. Aunque se mantuvieron replegados, los uruguayos fueron derrotados 2-0 por la Azzurra y vieron nuevamente trunco su paso en la ronda de los dieciséis mejores.

Uruguay no pudo superar su rendimiento en México ´86: fue eliminada en octavos de final, tras clasificar en tercera posición de su zona.

Frustraciones rumbo a Estados Unidos 1994 y Francia 1998

Uruguay, que había cumplido dos presencias mundialistas al hilo, volvió a tener dos frustraciones consecutivas en las eliminatorias. Rumbo a Estados Unidos 1994, fue superada por Brasil y Bolivia en su grupo clasificatorio. Con Francia 1998 en mente, la Celeste no pudo meterse entre las 4 clasificadas desde las Eliminatorias CONMEBOL: acabó en 7. ° lugar, cuatro puntos alejada del último cupo clasificatorio.

Amargo retorno en Corea-Japón 2002

Tras superar a Australia en el repechaje intercontinental, Uruguay regresó a la Copa del Mundo. A pesar de tamaño esfuerzo, la Celeste firmaría una de sus peores presentaciones mundialistas en la primera de estas disputas celebrada en Asia.

La Celeste debutó con una nueva derrota provocada por Dinamarca. Tras la caída inicial por 2 a 1, los dirigidos por Víctor Púa empataron 0-0 con la entonces vigente campeona Francia. Sin embargo, los uruguayos se encontraron siendo goleados 3 a 0 por Senegal al término del primer tiempo de la última jornada. Finalmente, con goles de Richard Morales, Diego Forlán y Álvaro Recoba, los sudamericanos alcanzaron el empate 3-3, un resultado que fue insuficiente para avanzar de fase.

Con dos empates y una derrota cosechados en Corea del Sur, Uruguay quedó nuevamente en tercer lugar de su grupo. En un mundial compuesto por 32 selecciones, cuya fase de grupos admitía la clasificación de solo dos equipos a la ronda eliminatoria, Uruguay concretó un pésimo rendimiento en la Copa del Mundo.

Aunque por delante del fracaso francés, la Celeste acabó ubicada en el 26. ° puesto de 32. Tras 28 años, los charrúas volvieron a caer en la primera ronda.

Revancha australiana y nueva ausencia mundialista

Camino a Alemania 2006, Uruguay y Australia volvieron a verse las caras en el repechaje intercontinental. Tras la victoria local en Montevideo, Australia venció en Sídney y forzó la definición por penales. Allí, los oceánicos se impusieron y dejaron a los uruguayos con las manos vacías.

Otra vez, entre los mejores

Luego de superar otro repechaje, Uruguay se clasificó a la primera edición de una Copa del Mundo con sede en el continente africano.

La presentación celeste fue un nuevo empate sin goles con Francia, subcampeona cuatro años atrás. Con dos goles de Forlán y uno de Álvaro Pereira, Uruguay goleó 3-0 a Sudáfrica para quedar a tiro de la clasificación a octavos. Finalmente, el avance de ronda se concretó con el decisivo gol de Luis Suárez ante México, derrotado 1-0 por los sudamericanos.

Clasificados como líderes del primer grupo A, los uruguayos enfrentaron a Corea del Sur en el primer mata-mata. El Pistolero aventajó otra vez a la Celeste a los 8′. A los 68′ Chung-yong Lee empató el cotejo con un cabezazo, pero apareció nuevamente Luisito a 10 minutos del final para decantar el avance celeste con un gran tiro colocado. Bajo la lluvia de Puerto Elizabeth, los dirigidos por Oscar Washington Tabárez ganaron 2 a 1 y volvieron a los cuartos de final.

Cuarenta años atrás, Uruguay había llegado a esta fase por última vez. En Sudáfrica 2010, tuvo que enfrentar a otra escuadra del continente africano. En tiempo de adición de la primera fracción, Sulley Muntari sacó un remate lejano que se incrustó en la valla charrúa tras picar en el suelo. Diego Forlán puso las tablas en los diez minutos de la segunda fracción con un remate directo desde un tiro libre abierto al borde del área.

La igualdad a uno se mantuvo hasta el fin del partido y fue necesaria la disputa del alargue. El empate estuvo muy cerca de romperse al fin del tiempo suplementario. Tras el centro enviado por John Pantsil, el arquero Fernando Muslera no logró despejar con claridad. El rebote fue capturado de volea por el ingresado desde el banco Stephen Appiah. Su tiro de zurda rebotó en las piernas de Suárez y la pelota se elevó. Otro ghanés que apenas había entrado al partido, Dominic Adiyiah, metió un cabezazo que estaba destinado a darle la primera clasificación a semifinales de un mundial a una selección africana, a las Estrellas Negras. Pero Suárez volvió a imponerse: esta vez, usó sus manos cual voleibolista para evitar la concreción del gol. El por entonces delantero de Ajax fue irremediablemente expulsado y se le concedió un penal a Ghana.

Asamoah Gyan, atacante de Stade Rennais y máximo goleador histórico en mundiales de su selección, se hizo cargo del penal a los 122′. El disparo del joven de 24 años dio en el travesaño y le dio una vida extra a Uruguay, que depositó sus esperanzas en los penales.

La tanda, iniciada por los sudamericanos, tuvo su primer error en el remate del capitán de Ghana. El tiro bajo de John Mensah fue atajado por Muslera, que se tiró a su izquierda. Pereira asumió la posibilidad de adelantar a su nación, pero su remate, buscando el ángulo derecho, se fue por encima del horizontal. A continuación, Adiyiah se dispuso a tomarse revancha y volvió a encontrar frustración. Esta vez, las manos que ahogaron su grito de gol fueron las del arquero argentino nacionalizado uruguayo. Muslera, que ya sumaba dos penales atajados, le dio una chance de oro a su selección. Sebastián Abreu, “el Loco”, se hizo cargo del quinto penal de la Celeste. Besó la pelota y la acarició: la picó. Su ejecución, suave, burló el lance a la izquierda de Richard Kingson y metió a Uruguay en las semifinales de la Copa Mundial tras un duelo para el recuerdo.

En tal instancia, la Celeste volvió a encontrarse con la Oranje. Giovanni Van Bronckhorst sacó un brillante tiro de zurda desde fuera del área. La pelota tomó vuelo hasta que dio con el palo izquierdo y se metió en el arco de Muslera. A los 18′, Países Bajos ganaba 1-0. Cuando quedaban menos de cinco minutos para el fin de la primera etapa, Forlán, también de zurda, hizo otro golazo en la semifinal con un tiro lejano al área. Los neerlandeses volvieron a ponerse arriba en el marcador con un tiro bajo de Wesley Sneijder ligeramente desviado por Pereira, a los 70′. Tan solo tres minutos más tarde, Arjen Robben amplió la ventaja europea con un gran cabezazo al ángulo inferior derecho de un inmóvil Muslera. Aunque Uruguay llegó a recortar distancias con un tiro colocado con origen en la zurda de Pereira, resultaría anecdótico. Países Bajos venció 3-2 a Uruguay y llegó a la final.

La Celeste tuvo derecho a disputar el partido por el tercer puesto. En esa contienda, nuevamente fue Alemania su contrincante. Los teutones, vencedores del tercer puesto en México ´70, acabarían ganando otra vez. Thomas Müller puso el 1-0 que fue revertido por Uruguay con goles de Edinson Cavani y el capitán Forlán. Marcell Jensen y Sami Khedira hicieron los tantos de la reacción y el triunfo final de los germanos por 3 a 2.

Tras cuarenta años y nuevamente fuera de Sudamérica, Uruguay volvió a plantar bandera entre las cuatro mejores de la Copa del Mundo en la que fue su última gran presentación.

Vale la pena mencionar que el 2-1 parcial anotado por Forlán fue reconocido como el mejor tanto del certamen: un tiro de volea que dejó sin respuestas a Manuel Neuer. El propio futbolista montevideano fue distinguido como el mejor jugador del torneo y, además, fue uno de los cuatro máximos goleadores de aquel mundial. Sus 5 anotaciones le dieron lugar entre Müller, Sneijder y el español David Villa, también autores de la misma cantidad de tantos.

Digna participación en Rusia 2018

Uruguay hizo pie en Rusia 2018 como un equipo capaz de llegar lejos. Además de no bajar del tercer puesto en todo el curso de las Eliminatorias Sudamericanas, contó con el máximo goleador de ellas: Cavani, autor de diez anotaciones. Incluso fue la primera ocasión en la que los uruguayos se hicieron con el boleto directo al mundial desde la instauración del sistema de todos contra todos en las clasificatorias Conmebol.

La Celeste fue parte del grupo A, donde se presentó con un agónico pero merecido triunfo sobre Egipto. El cabezazo de José María Giménez fue, además de una excelente respuesta al centro de Carlos Sánchez, motivo del primer debut triunfal en una Copa del Mundo para Uruguay desde 1970.

Ante Arabia Saudita, los charrúas materializaron otra victoria por 1-0; esta vez, con el tanto de Luis Suárez como argumento. En el duelo por el liderato, los sudamericanos se impusieron con un contundente 3-0 a la anfitriona Rusia. Los goles de Suárez -de tiro libre-, Cherysev (en contra) y Cavani explicaron el primer lugar y la clasificación a octavos con puntaje perfecto de la Celeste.

En la fase de los 16 mejores, Uruguay enfrentó a la Portugal de Cristiano Ronaldo. Cavani, a los 7′, conectó de cabeza un envío aéreo de Suárez y convirtió el primer tanto del partido. Los lusos equilibraron el marcador mediante el cabezazo del nacido en Brasil Pepe a los 55′, pero Cavani haría su segundo tanto en el encuentro a los 67′ a través de un excelente tiro colocado al segundo palo. Uruguay venció 2-1 a los campeones de Europa en Sochi y accedió de esa manera a los cuartos de final.

Contra Francia, Uruguay fue derrotada 2-0. Con un gol de cabeza de Raphäel Varane y uno de Antoine Griezmann, les Bleus batieron a los sudamericanos rumbo a lo que sería su segunda conquista mundial.

Con cuatro victorias y una derrota, la Celeste cumplió un valorable papel en Rusia 2018. Acabó quinta en el ránking general -fue la selección mejor ubicada de su región- y con Diego Godín, su capitán, seleccionado en el once ideal de la competencia.

Decepción en suelo catarí

En la última Copa Mundial disputada hasta la elaboración de esta nota, Uruguay asistió por decimocuarta vez. A pesar de contar con un buen plantel, la Celeste acabaría dando una de las sorpresas con otra caída en la fase de grupos.

Luego de empatar 0-0 con Corea del Sur, fue derrotada por Portugal. El equipo de Cristiano Ronaldo se impuso con dos goles de Bruno Fernandes como justificaciones del 2-0. En la última jornada, Uruguay venció 2-0 a Ghana con un doblete de Giorgian de Arrascaeta. El resultado le daba el avance de fase hasta que Corea del Sur convirtió un gol de último minuto en el juego paralelo. La sorpresiva victoria de los asiáticos sobre Portugal por 2 a 1 les dio el avance a octavos y dejó a los uruguayos con las manos vacías.

Con mismos puntos que los surcoreanos, Uruguay quedó en tercer lugar de su grupo a razón de haber convertido menos goles (2) que la escuadra asiática (4). La Celeste firmó así uno de sus peores desempeños mundialistas y concretó una verdadera decepción en Catar 2022.

Figuras y registros individuales

El máximo goleador en mundiales fuera de Sudamérica para Uruguay es Diego Forlán. El histórico ariete de la Celeste hizo 6 tantos en las Copas del Mundo; todas esas veces, en ediciones jugadas fuera de su región. En Corea-Japón 2002, hizo 1; en Sudáfrica 2010 -su actuación consagratoria-, convirtió 5 veces.

Cachavacha ha compartido plantel con Luis Suárez, otro de los grandes atacantes de la historia de la Selección de Uruguay. El Pistolero le sigue en el registro goleador uruguayo en Copas del Mundo jugadas fuera de Sudamérica. Lo hace a costa de 5 anotaciones: 3 en su primera presencia mundialista -Sudáfrica 2010- y 2 en Rusia 2018. En el cómputo global de mundiales, Suárez hizo 7 goles, número que lo posiciona en segundo lugar entre los máximos goleadores históricos en la competencia para Uruguay. Pero el artillero de Inter Miami FC ha jugado más partidos mundialistas fuera de Sudamérica con la Celeste que cualquier otro: 14. Fue parte de 6 partidos en Sudáfrica 2010; disputó 5 encuentros en Rusia 2018 y otros 3 en Catar 2022.

Compañero de ataque de Suárez, Edinson Cavani lidera el ránking absoluto de presencias mundialistas con Uruguay. El actual delantero de Boca jugó 17 partidos de la Copa del Mundo. De esas apariciones, 13 las dio fuera de Sudamérica. En Sudáfrica 2010, disputó 6 partidos; en Rusia 2018, dijo “presente” en 4 encuentros; en Catar 2022, jugó en los tres de la fase de grupos. Con su participación en 4 enfrentamientos en el Mundial 2014 -jugado en Brasil, Sudamérica-, materializa la marca récord de la selección celeste: 17 apariciones mundialistas.

Oscar “Cotorra” Míguez, máximo anotador en Mundiales para Uruguay, ha marcado la mayoría de veces en Brasil 1950, es cierto. Pero completa su registro de 8 tantos con 3 anotaciones en una Copa del Mundo fuera de Sudamérica, la de 1954, celebrada en Suiza.

Números finales

Uruguay jugó 10 ediciones de la Copa del Mundo celebradas fuera de Sudamérica; no clasificó a 5 y no jugó las restantes dos por motivos institucionales. En resumen, la Celeste participó en el 63,63% de los mundiales organizados en una región ajena a la suya. En cuanto a los torneos celebrados en Sudamérica, la Celeste ha jugado casi todos: 4 de 5. Solo no pudo ser parte del certamen organizado por Argentina en 1978.

En total, los charrúas disputaron 44 partidos en mundiales fuera de Sudamérica, mientras jugaron 15 en ediciones sudamericanas. De sus 25 victorias en todos los mundiales, 15 fueron obtenidas fuera de Sudamérica, lo que representa el 60%. Y a lo que empates refiere, la Celeste ha cosechado casi todos fuera de su región: 12 de los 13 en toda su trayectoria en mundiales. Sin embargo, también ha sido lejos de casa donde Uruguay ha sufrido 17 derrotas, el 80,95% de todas sus caídas mundialistas, pues solo ha caído en 4 ocasiones en mundiales con sede en Sudamérica.

Mientras que el rendimiento en mundiales celebrados en Sudamérica arroja un saldo de 10 victorias, un empate y solo 4 derrotas, fuera de esta región ha sido otro el cantar para la Celeste. Sí, 15 victorias, pero también 12 empates y 17 derrotas. En ese caso, su balance goleador es de -4.

También en los logros se puede leer una mejor tendencia al buen rendimiento uruguayo dentro de Sudamérica: fue dos veces campeón. En cambio, lejos de sus tierras los uruguayos tienen el listón puesto en las semifinales y, más precisamente, en el cuarto puesto.

Uruguay en comparación a otros sudamericanos

En Suiza 1954, Uruguay fue el mejor representante sudamericano, al quedar en el cuarto puesto. Brasil, por su parte, había sido eliminada por Hungría en los cuartos de final.

En Inglaterra 1966, los uruguayos alcanzaron la instancia de los cuartos de final, al igual que Argentina. En las posiciones finales, la Celeste se ubicó séptima, dos puestos detrás de la Albiceleste. Brasil había fracasado en la primera ronda, fase donde también se había despedido Chile.

Uruguay era campeón vigente del Campeonato Sudamericano. Se había consagrado como local en 1967 con Pedro Rocha como emblema. El propio futbolista de Peñarol cumplió en México 1970 la tercera de sus cuatro presencias mundialistas, donde los charrúas quedaron solo detrás del imparable Brasil, su verdugo en semifinales rumbo a su tercer título. Perú, el otro sudamericano, había sido vencido por los propios brasileros en cuartos de final.

En el único mundial celebrado en Alemania del que Uruguay ha sido parte, la Celeste fue la peor selección sudamericana. Sus dos derrotas y un empate la dejaron en la decimotercera plaza, dos puestos detrás de Chile, que tampoco sobrevivió a la fase de grupos. Argentina y Brasil caerían en la fase final.

La Celeste pisó México por segunda vez con el título sudamericano bajo el brazo. Rodolfo Rodríguez, Nelson Gutiérrez y Enzo Francescoli fueron nombres estelares de aquel Uruguay que se había consagrado campeón tras superar a Brasil en la final. Ellos tres fueron parte del plantel uruguayo en la Copa del Mundo de 1986. Sin embargo, sufrirían la derrota 6-1 vs. Dinamarca, la peor caída en la historia de los mundiales para Uruguay. Además, tuvieron el tinte negativo de la expulsión más rápida en las Copas del Mundo, la de Batista en el empate contra Escocia. En octavos de final, Argentina se impuso a Uruguay rumbo a su segunda Copa del Mundo. Aunque Paraguay también terminó su tránsito en la ronda de 16, ella acabó en 13er lugar, tres puestos por delante de la Celeste, autora del peor desempeño entre los sudamericanos en un torneo en el que las escuadras de la Conmebol fueron muy competitivas. Brasil no perdió ningún partido, pero sería eliminado por penales en cuartos de final.

Si bien Uruguay había ganado la Copa América 1987, no logró repetir el título en 1989. En Brasil, el por entonces máximo ganador histórico del certamen quedó subcampeón detrás del local. Rubén Sosa, figura en Brasil 1989, fue parte del plantel mundialista de Uruguay en Italia 1990. Allí, la Celeste alcanzó los octavos de final, donde fue eliminado por la Azzurra. En esa misma instancia cayeron dos sudamericanos más: Colombia y Brasil. La Verdeamarela fue derrotada por Argentina, que completaría la mejor presencia sudamericana con el subcampeonato. Los resultados de la Celeste la colocaron en el 16. ° puesto, la peor ubicación entre los representativos de su región.

Al igual que Argentina y Ecuador, Uruguay fue eliminada en la fase de grupos en el primer mundial jugado en Asia. La diferencia es que no ganó ningún partido, uno de los motivos que la ubicaron en el 26. ° puesto de la tabla general. Otra vez, la Celeste fue la peor entre los sudamericanos en la Copa Mundial. Paraguay llegaría a los octavos de final y Brasil acabaría coronándose campeón por quinta vez.

Uruguay, tras cuarenta años, volvió a figurar entre los 4 mejores del mundo en Sudáfrica 2010. Llegó a las semifinales por primera vez desde México 1970 y fue el mejor sudamericano del torneo. Quedó por delante de Argentina, Brasil y Paraguay -todos, eliminados en cuartos de final. Chile había caído en octavos contra los propios brasileros. Uruguay acabaría ganando la Copa América un año más tarde en Argentina. Tal conquista fue la última en ese certamen, una que lo había puesto como el máximo vencedor del título por entonces.

Nuevamente fuera de Sudamérica, Uruguay cumplió el mejor desempeño de las escuadras de Conmebol en Rusia 2018: 4 victorias y una sola derrota. Alcanzó los cuartos de final, instancia en la que también acabó el paso de Brasil. Colombia y Argentina habían caído en octavos de final, mientras Perú no había podido superar la fase de grupos.

En el último Mundial fuera de Sudamérica, la Celeste fue la peor de su región. Acabó 20. ° entre 32 equipos, eliminada en la fase de grupos -como Ecuador. Brasil llegaría a los cuartos de final. Argentina se bordaría la tercera estrella.

Conclusiones

A lo largo de la historia de los mundiales disputados fuera de Sudamérica, Uruguay construyó un recorrido singular. Nunca logró consagrarse campeón lejos de su región, pero tampoco fue una selección irrelevante.

En diez participaciones mundialistas fuera de su región, la Celeste alternó frustraciones profundas con campañas de alto nivel competitivo. Su techo histórico quedó marcado con claridad: alcanzó en tres ocasiones las semifinales y finalizó en el cuarto puesto, sin lograr quebrar nunca esa barrera.

En comparación con otras selecciones sudamericanas, Uruguay ocupó posiciones extremas. En algunos torneos fue el mejor representante del continente; en otros, protagonizó los peores desempeños regionales. Lejos de la regularidad, su historia mundialista fuera de Sudamérica estuvo marcada por contrastes.

El Mundial de 1974 representó el punto más bajo de ese recorrido, mientras que Sudáfrica 2010 simbolizó su última gran expresión competitiva, cuarenta años después de México 1970.

De cara al futuro, la historia ofrece una referencia clara: cuando Uruguay logró competir fuera de Sudamérica, supo llegar lejos. El desafío pendiente sigue siendo el mismo desde hace más de medio siglo: transformar la competitividad en una final y romper, por primera vez, el techo de las semifinales.

Uruguay elimina a EEUU en la Copa América - Los Angeles Times

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