por Fernando Serra, socio del CIHF
El martes 25 de mayo de 1965, además de celebrarse un nuevo aniversario de la Revolución que empezaba a independizarnos de la Corona española, se jugó el partido entre San Lorenzo y Banfield en el Gasómetro de la Av. La Plata. El marcador favoreció al visitante por dos goles contra cero. Fue en oportunidad de la novena fecha del torneo de Primera División de aquel año y que no se destacó ni por su juego ni por su relevancia en la tabla de posiciones.

El “Ciclón” arrancó el año con muy pobres resultados, en cambió el “Taladro” merodeaba la cima a un solo punto de River Plate. Lo que se produjo ese día como hecho relevante fue el regreso de Victorio Casa al elenco titular azulgrana, tras haber sido víctima de un episodio desgraciado y que le provocó una grave e irreversible lesión física unas semanas antes. Aquella tarde, los goles los marcaron Chaldú en el primer tiempo y Maidana en el segundo. El encuentro fue arbitrado por Luis Pestarino, y entre otros, estuvieron en cancha: Albrecht, Rendo y Areán por el local, y Righi, Calics, Peano y Raffo por la visita.
El domingo 11 de abril de aquel año, San Lorenzo tenía que jugar con Argentinos Juniors por la fecha inicial del torneo, jornada que debió suspenderse por la lluvia caída en Buenos Aires. Según las crónicas de aquella tarde, el plantel fue liberado luego de la suspensión. Con motivo de la compra de su nuevo automóvil y la reciente baja del servicio militar, el delantero Casa decidió aprovechar para salir en compañía de su pareja y amigos. Por la noche, estando estacionado el auto frente a la ESMA (por entonces Escuela de Mecánica de la Armada), que tiempo después fue utilizado como centro de detención de la sangrienta dictadura de 1976 y es hoy Espacio de la Memoria y Derechos Humanos, recibió una orden de circular por parte de un centinela, el que al ver su desacato, decidió disparar. Un proyectil le atravesó el brazo derecho por lo que fue llevado de urgencia al Hospital Pirovano donde fue intervenido. Como resultado del incidente, Casa perdió su brazo, el que le fue amputado por encima del codo. Al día siguiente fue trasladado al Sanatorio De Cusatis de la Av. Pueyrredón donde recibió el posterior tratamiento hasta su alta médica. Esta se produjo el martes 27 de abril.

El jueves 6 de mayo, el joven wing izquierdo volvió a los habituales entrenamientos con el plantel profesional, y diecinueve días después se calzó la camisa abotonada azul y roja, tal como aún se estilaba por aquellos años, y salió a jugar en el once titular, desafiando a la fatalidad y a su propio destino.
Lamentablemente su carrera deportiva no tuvo la trascendencia que debió tener por sus condiciones técnicas. “Popoff” (así lo llamaban antes del dramático episodio), apenas un año después, a fines de 1966, fue dejado en libertad de acción y siguió jugando sin mayor éxito, formando parte del plantel de Platense de 1967 sin llegar a participar oficialmente, e incluso incursionando en el fútbol norteamericano.
Había debutado en San Lorenzo en 1962 por la 16º fecha ante Ferro Carril Oeste en el Gasómetro y solo disputó 2 encuentros ese año. Hasta el incidente había participado de 40 partidos, convirtiendo solo 2 goles. Tras su regreso, luego de la amputación de su brazo derecho, entre los campeonatos de 1965 y 1966 jugó 32 encuentros más, anotándose otros tres gritos en la red. El 31 de julio de 1966, por la jornada 21º ante Atlanta, vistió por última vez la casaca azulgrana.
Había nacido en Mar del Plata el 28 de octubre de 1943, y jugó hasta los 16 años en Deportivo Norte de la ciudad balnearia. Llegó entonces a San Lorenzo donde formó parte de un histórico equipo: Los Carasucias, que también integraban Roberto Telch, Fernando Areán, Narciso Doval y Héctor “Bambino” Veira. Falleció en su ciudad natal el 6 de junio de 2013 a los 69 años.
