por Daniel Morello y Tadeo Lercari, socios del CIHF
La Copa del Mundo no perdona. Cuando se terminan los grupos, se termina el margen de error. Para la Selección Argentina, la barrera de los octavos de final ha sido históricamente una ruleta rusa: un escenario implacable donde hemos pasado, en distintos mundiales, del éxtasis absoluto de enormes victorias a derrotas profundamente frustrantes y dolorosas.
Con un historial que favorece a la Albiceleste —con 7 clasificaciones y solo 3 eliminaciones—, cada uno de estos partidos a vida o muerte ha dejado una huella imborrable.
El camino está repleto de héroes inesperados, milagros sobre la hora y heridas que tardaron años en cerrar.
El martes 7 de julio, en el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, Argentina enfrentará a Egipto en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA Estados Unidos, México y Canadá 2026.
1934 | Un adiós prematuro y amateur
Luego del subcampeonato obtenido en Uruguay 1930, Argentina volvió a participar en Italia 1934. Aquel mundial contó con la particularidad de que no tuvo fase de grupos. La FIFA decidió cambiar el formato por una fase de eliminación directa a partido único, algo que solo se repetiría en la edición de 1938. En caso de empate se jugaría una prórroga de 30 minutos y, si el resultado seguía igual, debía disputarse un encuentro de desempate al día siguiente.
En un Mundial con formato de play-off puro desde el minuto uno, Argentina viajó a Italia con un plantel amateur por conflictos en la liga local. Aunque estuvimos dos veces arriba gracias a Belis y Galateo, la falta de experiencia y el desgaste físico pasaron factura. El 27 de mayo de 1934 en el Estadio Renato Dall’Ara, en Bolonia, la Albiceleste cayó por 3 a 2 ante Suecia, lo que marcó el fin de su aventura mundialista.
Luego de no participar en Francia 1938, Brasil 1950 y Suiza 1954, Argentina volvió a los mundiales en Suecia 1958. Desde 1958 a 1970, el torneo contó con 16 selecciones y su formato consistió en la disputa de una fase de grupos, donde avanzaban los dos mejores, y luego cruces de cuartos de final, semifinal y la final. Durante ese periodo de la historia, Argentina quedó eliminada en fase de grupos en 1958 y 1962 y no logró clasificar a México 1970. En Inglaterra 1966 pasó la fase de grupos pero fue eliminada por Inglaterra en cuartos de final.
Para Alemania 1974, los mundiales sufrieron un nuevo cambio en su formato. En lugar de realizar enfrentamientos a eliminación directa entre los ocho equipos que avanzaron, las selecciones fueron divididas en 2 grupos de 4: los ganadores de cada grupo pasaron a la final y los segundos, a disputar el partido por el tercer puesto. Bajo esta misma modalidad se disputó el torneo de 1978, donde la Albiceleste conseguiría su primer título mundial, luego de derrotar por 3 a 1 a Holanda en el Estadio Monumental. En 1982, debido al aumento de participantes, se implementó una fase previa de semifinales pero Argentina quedó eliminada en la segunda ronda, en un grupo que compartió con Italia y Brasil.
1986 | Un gran rugido en el clásico
El seleccionado nacional recién volvió a disputar una fase de octavos de final en México 1986. Para este Mundial, la FIFA decidió suprimir la segunda ronda y estableció una fase de octavos. Luego de ganar el grupo A, Argentina debió enfrentar a Uruguay en octavos de final.
En la previa se enfrentaban en Puebla dos realidades opuestas. El equipo de Carlos Bilardo llegaba dulce tras ganar su grupo invicto, habiendo cedido un solo punto en el empate contra Italia. Uruguay, en cambio, venía a los tumbos: clasificó con lo justo como mejor tercero tras igualar con Alemania, sufrir una histórica goleada 6 a 1 ante Dinamarca y colgarse del travesaño en un 0 a 0 contra Escocia con un jugador menos.
El partido arrancó bajo un sol radiante, pero el clima mexicano tenía otros planes y terminó bajo un diluvio torrencial. En la cancha fue un monólogo de fútbol liderado por un Diego Maradona intratable al que le anularon -mal- un gol y hasta estrelló un remate en el travesaño.
Argentina merecía más y la justicia la encontró Pedro Pablo Pasculli, quien pescó una pelota en el área antes del entretiempo para poner el 1 a 0. Sin embargo, la historia cambió en el complemento: el ingreso de Rubén Paz le dio juego y frescura a la Celeste, y los minutos finales se transformaron en un sufrimiento absoluto donde se aguantó con el cuchillo entre los dientes.
El 16 de junio en el Estadio Cuauhtémoc en Puebla, gracias al solitario gol de Pedro Pasculli al minuto 42, Argentina derrotó por 1 a 0 a Uruguay y se clasificó a cuartos de final, donde iba a jugar contra Inglaterra.
1990 | El milagro de Turín y el tobillo de Dios
Cuatro años después, en Italia 1990, su rival volvió a ser un país sudamericano. El 24 de junio, en el Stadio delle Alpi en Turín, Brasil nos apedreó el rancho: tres tiros en los palos y un Sergio Goycochea que se vistió de superhéroe. Parecía imposible resistir, hasta que apareció la magia. Un Diego Maradona completamente maltrecho, con el tobillo izquierdo inflado como un tomate, arrancó en mitad de cancha, juntó marcas y soltó un pase quirúrgico entre las piernas de un defensor. Claudio Paul Caniggia apareció libre, gambeteó a Taffarel y firmó uno de los goles más gritados y eternos de nuestra historia.
1994 | El dolor del alma rota
Luego de las dos finales jugadas en México 1986 e Italia 1990, Argentina tuvo una corta participación en Estados Unidos 1994. Avanzó como una de las mejores terceras, y a octavos de final llegamos al Rose Bowl con las piernas y el corazón destrozados tras la suspensión de Diego Maradona por el control antidopaje positivo. El equipo salió a dar la vida por el orgullo y por el capitán, pero se topó con la Rumania de Gheorghe Hagi, que ejecutó contragolpes de pizarrón letales. Los descuentos de Batistuta y Balbo mantuvieron la ilusión, pero la eliminación decretó el fin de una era maravillosa de la forma más dolorosa posible.
1998 | Héroes en los penales ante el rival de siempre
En Francia 1998 ganó el grupo H al obtener nueve puntos sobre nueve posibles. Su rival en octavos de final fue Inglaterra. Un partido de película. El marcador se abrió rápidamente con un penal de Batistuta (5′), seguido de otro penal de Shearer (9′) y una brillante jugada individual de Owen (16′) que puso el 2 a 1. Justo antes del descanso, una jugada preparada terminó con un tiro libre de Juan Sebastián Verón habilitando a Zanetti para el 2 a 2. Tras un segundo tiempo de dientes apretados —con la expulsión de Beckham incluida—, el destino se selló en los doce pasos.
El arquero Carlos Roa se convirtió en el héroe de la jornada al atajar los disparos de Paul Ince y David Batty, dándole a la selección dirigida por Daniel Passarella el pase a la siguiente fase.
2006 y 2010 | La doble pesadilla de México
Luego de una tempranera eliminación en fase de grupos en Corea-Japón 2002, la Albiceleste volvió a disputar la fase de octavos de final en Alemania 2006. El 24 de junio en el Red Bull Arena de Leipzig, el gol de Maximiliano Rodríguez al minuto 98 del tiempo suplementario, le dio a Argentina el pase a cuartos de final, donde fue eliminada por Alemania.
En Sudáfrica 2010, con Maradona de DT, el partido se destrabó con polémica por un gol de Carlos Tévez en posición adelantada. Luego, Higuaín aumentó y el propio ‘Apache’ reventó el arco con un misil teledirigido para cerrar el pase. Al igual que en 2006, Argentina eliminó a México en octavos de final y también en cuartos fue eliminada por la Die Mannschaft.
2014 | El agónico desahogo del Fideo
Para Brasil 2014, Argentina avanzó con puntaje perfecto en el grupo D, y en octavos de final se midió a Suiza. El 1 de julio, en el Arena Corinthians en São Paulo, el muro defensivo suizo parecía inquebrantable. Chocamos una y otra vez y el fantasma de los penales ya era una fija en el minuto 118 de la prórroga. Fue entonces cuando Rodrigo Palacio robo una pelota en el medio, y se la dió a Messi que frotó la lámpara, arrastró marcas por el centro y asistió a Ángel Di María, quien definió cruzado al segundo palo. En la última jugada, un cabezazo suizo dio en el poste y nos devolvió el alma al cuerpo.
2018 | Una montaña rusa en la tormenta
El cierre de un ciclo caótico y turbulento en Rusia. Clasificamos con lo justo y nos tocó un duelo más que difícil. Arrancamos perdiendo por la velocidad supersónica de Mbappé, pero lo dimos vuelta a puro corazón con un bombazo de Di María y un desvío de Mercado. Sin embargo, la jerarquía de Francia (que terminaría siendo campeona) fue implacable: el golazo de Pavard y una ráfaga de Mbappé nos dejaron 4-2 abajo. El descuento tardío del Kun Agüero no alcanzó para evitar una eliminación que dejó un sabor amargo y frustrante.
2022 | La atajada que valió una vida
Hasta el momento, la última vez que Argentina jugó un partido de octavos de final en un mundial fue en la pasada edición, en Qatar 2022. El 3 de diciembre en el estadio Áhmad bin Ali en Rayán, en el partido 1.000 de Messi, el capitán abrió el marcador con un pase a la red y Julián Álvarez estiró la ventaja presionando al arquero. Parecía controlado, pero un descuento fortuito de Australia instaló el drama en el minuto 97. En la última bola de la noche, Emiliano “Dibu” Martínez achicó de forma monumental ante el juvenil Kuol, salvando el pasaje a cuartos de lo que terminaría siendo la tercera estrella mundialista.
2026 | De bandera la ilusión
Los octavos de final siempre son una batalla de nervios y emociones cruzadas. Tras superar a Cabo Verde en dieciseisavos, la Scaloneta ya se prepara para escribir un nuevo capítulo de esta bitácora en este 2026. El rival será Egipto. Algo inédito, enfrentar 3 africanos en un mismo mundial.
De momento, Argentina jugó 10 partidos de octavos de final en la Copa del Mundo. Avanzó en 7 oportunidades (Uruguay 1986, Brasil 1990, Inglaterra 1998, México 2006 y 2010, Suiza 2014 y Australia 2022) y quedó eliminado en tres ocasiones (Suecia 1934, Rumania 1994 y Francia 2018).
