La participación argentina en los mundiales

por Ricardo Gorosito, socio del CIHF

La creación de la Copa del Mundo fue una idea del francés Jules Rimet poco después de fundada la FIFA, pero la primera guerra mundial (1914-1918) le impidió cristalizar el proyecto.

Acalladas las armas, don Jules volvió sobre el tema, pero esta vez chocó contra la opinión del barón Pierre de Coubertin, presidente del Comité Olímpico Internacional, organizador de los Juegos en los que el fútbol mostraba lo mejor de cada país, que entendía que esa era la máxima competencia futbolística mundial.

Pero un hecho jugó a favor de Rimet. En Europa, las principales asociaciones adoptaron el profesionalismo a finales de los años ‘20. Inglaterra ya lo era desde 1885, mientras Italia y España lo iniciaron en 1928 y Alemania poco después, de forma que al ser rentados no podían participar en los juegos, pero sí en otro torneo. Esto zanjó las diferencias con el barón. Fue así que en el Congreso de Amsterdam de 1928, se decidió la realización del campeonato mundial de fútbol a partir de 1930 para los profesionales, pero aquellas asociaciones que seguían siendo amateur, podían intervenir igual; eso no interferiría con las competencias olímpicas. Y un año después, en la reunión de Barcelona del 18 de mayo de 1929, se designó a Uruguay como primer organizador, país que contaba con el aval deportivo de dos campeonatos olímpicos ganados en 1924 y 1928. Además, la “Suiza” sudamericana como llamaban entonces al vecino rioplatense, tenía suficiente respaldo económico para organizar el magno certamen. Las asociaciones tuvieron tiempo para inscribirse hasta el 13 de mayo de 1930, 60 días antes de la fecha de inauguración. Los europeos le dieron la espalda al campeonato, salvo Bélgica, Francia, Yugoslavia y Rumania. Adujeron el largo viaje en barco, la suspensión de sus campeonatos locales y “el crudo invierno sudamericano”. Esto dejó en descubierto las pocas ganar que tenían de participar o su total desconocimiento sobre el clima de estos lares.

Finalmente 13 selecciones llegaron a Montevideo. Nueve americanas y las cuatro europeas ya mencionadas. Se formaron tres grupos de tres equipos y uno de cuatro en el que jugó Argentina con Francia, México y Chile.

1930 – URUGUAY – Una final de guapos

Como puede verse en el logo del mundial, las fechas previstas de realización estaban fijadas entre el 15 de julio y 15 de agosto, pero la deserción de varios países europeos redujo la cantidad de participantes y acortó ese período.

Con diez jugadores del plantel olímpico de 1928 y bajo la dirección técnica del otrora “centre half” racinguista Francisco Olazar y Juan José Tramutola como preparador físico, Argentina cruzó el charco. Ya no contaba con Raimundo Orsi, que dos años antes había marchado al Juventus de Italia ni con Manuel Seoane, en el ocaso de su campaña, aunque todavía seguía manteniendo su capacidad goleadora.

El debut fue frente a Francia. Con el público decididamente en contra, recién cuando faltaban nueve minutos, Luis Monti de tiro libre pudo vencer al arquero Alex Thepot, la figura del partido. El juez brasileño Almeida Rego pitó por error el final cuando aún restaban jugar tres minutos, motivando la reacción de los franceses y por supuesto de las tribunas, debiendo completar el tiempo reglamentario a instancias de sus asistentes.

En el segundo partido, contra México, debutó Guillermo Stábile señalando tres de los seis goles, marca que recién igualó Batistuta en el mundial de 1994. Angel Bosio se lució al rechazar un penal, aunque del rebote, el mexicano Rosas convirtió el gol. En este encuentro se sancionaron tres penales, uno de ellos atajado por el arquero mexicano Oscar Bonfiglio al back argentino Fernando Paternoster.

El encuentro contra Chile, vencedor de galos y aztecas, definía el grupo. Los nuestros se impusieron 3 a 1 pero con algún esfuerzo. El capitán Monti lesionó al delantero trasandino Subiabre y se ganó el encono de una tribuna ya predispuesta contra nuestro equipo.
Junto con Argentina se clasificaron semifinalistas Uruguay, Estados Unidos y Yugoslavia. Curiosa y sospechosamente, los encuentros fueron sorteados. Así a los nuestros les tocó enfrentar a Estados Unidos a quienes vencieron ampliamente por 6 a 1, igual marcador por el que los locales se impusieron a los yugoslavos. Era la final esperada.

Mucho se ha escrito sobre ese partido. En cada orilla se tejió una historia diferente. Por el lado argentino, se dijo que Luis Monti recibió amenazas y decidió jugar el segundo tiempo a “media máquina” junto con otros compañeros. También que el micro argentino fue apedreado y que hubo otras agresiones.

Lo cierto es que el equipo argentino, ganador por 2 a 1 en la primera etapa, pareció quedarse en el vestuario. En la segunda, Uruguay lo pasó por encima, no obstante perder Varallo el tercer gol apenas reanudada la lucha. El delantero platense confirmaría mucho tiempo después que esa tarde jugó lesionado, una ventaja que no debió darse.

Un débil remate del vasco Pedro Cea se le escapó de las manos inexplicablemente a Botasso y se convirtió en el empate. Luego Santos Iriarte desde 35 metros anotó el tercero y el “manco” Castro cerró la cuenta faltando un minuto. Júbilo en Montevideo y tristeza en Buenos Aires. Como dos años antes en Amsterdam, Uruguay volvía a postergar el sueño argentino. Pero aparte del resultado deportivo, los dirigentes, acicateados por el periodismo de uno y otro lado libraron un duelo de mutuas acusaciones que terminaron con la ruptura de relaciones entre ambas Asociaciones. El diario “La Nación” de Buenos Aires tituló: “No se debe jugar más con los uruguayos”… Un triste final que la más grande fiesta del fútbol del mundo no merecía.

El plantel:

Angel BOSIO (Talleres); Juan BOTTASO (Arg. de Quilmes); Roberto Eugenio CHERRO (Boca Juniors); Alberto CHIVIDINI (Central Norte de Tucumán); José DELLA TORRE (Racing Club); Atilio DEMARIA (Estudiantil Porteño); Juan León EVARISTO (Sp. Barracas); Marino “Mario” EVARISTO (Boca Juniors); Manuel FERREIRA (Estudiantes L.P.); Luis Felipe MONTI (San Lorenzo); Ramón MUTIS (Boca Juniors); Rodolfo ORLANDINI (Estudiantil Porteño); Fernando PATERNOSTER (Racing Club); Natalio PERINETTI (Racing Club); Carlos Desiderio PEUCELLE (Sp. Buenos Aires); Alejandro SCOPELLI (Estudiantes L.P.); Carlos SPADARO (Lanús); Guillermo STABILE (Huracán); Pedro Bonifacio “Arico” SUAREZ (Boca Juniors); Francisco VARALLO (G. y Esgrima L.P.); Adolfo Bernabé ZUMELZU (Sp.Palermo) – DT: Francisco OLAZAR – PF: Juan José TRAMUTOLA – No jugó: Edmundo PIAGGIO (Lanús).

Apostillas:

  • Francisco Varallo se lesionó contra Chile y no jugó contra Estados Unidos. Como Argentina no llevó médico y estuvo en duda para el partido final, fue consultado el doctor Campistegui, hijo el presidente uruguayo de entonces, quien diagnosticó que por el grado de su lesión no era conveniente que jugara. Como pensaron que se trataba de una maniobra para sacarlo de la final, salió a jugar. Y allí se dieron cuenta que el médico tenía razón: Varallo jugó el segundo tiempo casi en una pierna…
  • El arquero mexicano Oscar Bonfiglio, que le detuvo el penal a Paternoster, era militar de carrera y llegó a ostentar el grado de general del ejército mexicano.
  • El defensor uruguayo Alvaro Gestido fue el hermano de Oscar Gestido, presidente oriental en 1967 y que falleciera ese mismo año cuando ocupaba el cargo.
  • Pedro Bonifacio Suárez (“Arico”) fue el primer extranjero en jugar un mundial para Argentina. Había nacido en Islas Canarias.
  • El platel viajaba a Buenos Aires luego de cada partido. No hubo concentración en Montevideo.
  • Juan y Marino “Mario” Evaristo han sido los únicos hermanos argentinos participantes en un mismo mundial.
  • Manuel Ferreira estuvo ausente en el segundo partido ante México. ¿La razón? Debió viajar a Buenos Aires a rendir un examen en la Facultad. Estudiaba para escribano público.
  • La puja de la final comenzó minutos antes del partido. No habiendo llegado a un acuerdo en la pelota a utilizar, decidieron jugar un tiempo con el balón presentado por cada uno, sorteándose con cual se jugaría en cada período saliendo para la primera parte el balón argentino y el charrúa para la segunda… Al descanso vencían los argentinos utilizando su balón dándole la vuelta los orientales en la segunda parte utilizando el suyo. Así lo relató el árbitro belga John Langenus, encargado de dirigir la final, en su libro de memorias “Silbando por el mundo”: “Todo se desarrolló del modo más normal y deportivo, a pesar de la animosidad entre los dos países, que se reveló desde el momento en que hubo que escoger balón para el encuentro. Cada uno llevaba uno de fabricación nacional y pretendía no usar más que el suyo, lo que explica que en el momento de empezar me encontraba yo en medio del campo con un balón en cada brazo. Hubo que elegir tirando a cara o cruz”. En realidad el origen de cada balón era el mismo: inglés. La diferencia estaba en que uno fue comprado en Buenos Aires en la célebre firma Barbera & Matozzi y la otra en una casa de deportes de Montevideo…
  • El argentino Luis Felipe Monti es el único futbolista que jugó dos finales para países distintos: Argentina en 1930 e Italia en 1934. Este notable centro medio de San Lorenzo del amateurismo que no llegó a jugar profesionalmente en Argentina, contaba años más tarde, que previamente a la final del 30, recibió amenazas telefónicas para que “aflojara” en el partido decisivo ante Uruguay y que antes del mundial de 1934, el “duce” Benito Mussolini le había dicho al técnico Victorio Pozzo: “Uds. serán responsables si Italia triunfa en este mundial, pero Dios los ayude si llegan a perder…”. Con humor resumía Monti su paso por los mundiales: “En 1930 me mataban si ganaba, y en 1934 si perdía…”
  • El árbitro del encuentro con México, el boliviano Ulrico Saucedo, además era el entrenador del equipo de su país.
  • Ángel Bosio, primer arquero argentino en detener un penal en mundiales.
  • Guillermo Stábile. Nombre importante si los hubo en la historia de la selección. Máximo scorer del certamen con 8 goles, debieron pasar diez mundiales para que Gabriel Batistuta superara esa cifra. Fue otro de los tentados por el fútbol europeo apenas finalizó la competencia. Francia e Italia disfrutaron de sus goles y allí jugó hasta 1939. Regresado poco antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, dirigió a la selección argentina durante 20 años. Sus únicas presencias fueron en el mundial de Uruguay.

1934 – ITALIA – Demasiadas ventajas

Mientras nuestro fútbol se acomodaba al nuevo tiempo con la llegada del profesionalismo, pasaron cuatro años y estábamos en las puertas de un nuevo mundial. La circunstancia de que la Liga Profesional no contaba con la afiliación de la F.I.F.A., obligó a enviar un equipo de la Asociación Argentina Amateur con jugadores del interior. Hubo gestiones ante el máximo organismo para que aceptara a los profesionales, apoyadas por Uruguay, pero no tuvieron éxito.

La escasa o ninguna experiencia internacional de ese plantel provocaron el rápido regreso, luego de perder ajustadamente con Suecia por 3 a 2. Los 16 países intervinientes fueron divididos en 8 grupos de 2. Si había empate, luego del alargue se jugaba otro partido al día siguiente. La dirección técnica estuvo a cargo del italiano Felipe Pascucci, de 27 años, que había dirigido brevemente aquí. Luego del mundial se quedó en Italia, continuando allí su carrera.

El plantel:

Ernesto BELIS (Def. de Belgrano); Alfredo Ciriaco DEVICENZI (Estudiantil Porteño); Héctor FRESCHI (Sarmiento de Resistencia-Chaco); Alberto GALATEO (Unión de Santa Fe); Roberto IRAÑETA (G. y Esgrima de Mendoza); Arcadio LOPEZ (Sp. Buenos Aires); José NEHIN (Sp. Desamparados de San Juan); Juan Carlos PEDEVILLA (Estudiantil Porteño); Francisco RUA (Sp. Dock Sud); Constatino URBIETA SOSA (Godoy Cruz de Mendoza); Federico WILDE (Unión de Santa Fe) – DT: Felipe PASCUCCI – No jugaron: Angel GRIPPA (as) (Sp. Alsina); Ramón ASTUDILLO (Colón de Santa Fe); Enrique CHIMENTO (Barracas Central); Ernesto ALBARRACIN (Sp. Buenos Aires); Luis IZZETA (Def. de Belgrano); Alfonso LORENZO (Barracas Central); Francisco PEREZ (Almagro).

Apostillas:

  • Constantino Urbieta Sosa, de Godoy Cruz de Mendoza y oriundo de Paraguay, fue el segundo extranjero en jugar para Argentina en mundiales. En primera división jugó en Tigre (1932) y San Lorenzo (1935).
  • Alberto Galateo, autor de uno de los dos goles, murió trágicamente en febrero de 1961. Era alcohólico y en una disputa familiar, fue asesinado por su propio hijo. En el fútbol porteño jugó para Huracán luego del mundial.
  • Paradojas de aquellos tiempos: mientras Argentina presentó un equipo de segundo nivel, Italia se coronó campeón contando en sus filas con cuatro argentinos: Raimundo Orsi, Enrique Guaita, Luis Monti y Atilio Demaría.
  • Uruguay decidió no estar presente en Italia para defender sus lauros. Recordaban muy bien el desaire europeo de 1930.
  • En la Memoria y Balance de 1936, la A.F.A. hace saber que ha recibido un reclamo de la Federación Italiana de Fútbol por una deuda de 18.375 liras prestadas a la delegación argentina durante su permanencia en Italia para la disputa del mundial y cuya existencia se ignoraba. Dispuso el pago procediendo a prorratealo entre los clubes que aportaron cada uno 105,50 pesos m/n. Al parecer los amateur dejaron en Italia cuentas pendientes…

1938 (Francia), 1950 (Brasil), 1954 (Suiza) – Tres ausencias injustificadas

La ausencia al tercer mundial se debió a que la A.F.A. aspiraba a ser la organizadora, pero los europeos al fin decidieron otorgarle ese derecho a Francia. Molesta por esto, Argentina retiró su inscripción. Fue una actitud poco feliz, porque indudablemente las chances eran muchas. Decisiones de este tipo se repetirían más adelante con nefastas consecuencias.

Un año antes parecía que las probabilidades de otorgar a la A.F.A. la organización del mundial tenían fundamento. Tanto que la llegada del Combinado Vasco a nuestro país para recaudar fondos, motivó una advertencia de la F.I.F.A. que decía que si se le permitía jugar a los vascos en nuestro país peligraba el otorgamiento de la sede. Por eso el equipo que lideraba Isidro Lángara se fue a Chile sin disputar un solo partido, pero igual Argentina se quedó sin mundial a pesar de haber designado plantel y efectuado algunas prácticas.

En 1950, (la guerra impuso una pausa de 12 años), la A.F.A. estaba en conflicto con la Confederación Brasileña. El vacío futbolístico que provocó la huelga de jugadores en noviembre de 1948, hizo que la A.F.A. decidiera no participar en la Copa América que Brasil organizó en marzo, al no poder contar con sus estrellas. Los brasileños interpretaron esta negativa como un desprecio, porque Uruguay, sumido en una situación exactamente igual a la nuestra, concurrió con un conjunto de segundo orden. La Confederación Brasileña impidió a sus clubes enfrentar a los argentinos en partidos amistosos de verano y la A.F.A entonces se enojó. Las batallas futbolísticas con Brasil de esta década se trasladaron a la dirigencia y como resultado de todo esto, nuestro país se automarginó del mundial de 1950, retirando su inscripción a pesar de haberse sorteado la eliminatoria donde debía enfrentar a Chile y Bolivia en un grupo muy accesible donde clasificaban los dos primeros.

En 1954, el motivo de la no participación nunca quedó claro. Ya la huelga había pasado y si bien importantes figuras se habían marchado al exterior, hubo un interesante recambio. Pero en este caso ni siquiera hubo renuncia. Directamente la A.F.A. no se inscribió. El seleccionador Guillermo Stábile fue enviado a Suiza como “observador”, pero vistos los resultados de cuatro años después en Suecia, sus conclusiones no fueron acertadas.

1958 – SUECIA – La frustración

Con el cambio de gobierno en 1955, la AFA fue intervenida brevemente hasta que en 1956 asumió el representante de Almagro, Dr. Raúl Horacio Colombo. Se decidió volver a las competencias, aunque con muy poca confrontación con los europeos. El brillante triunfo en el Sudamericano de Lima de 1957, abrió expectativas pero en pocas semanas, el gran equipo campeón se esfumó. Maschio, Angelillo y Sívori se marcharon a Italia y Rogelio Domínguez a España. En la larga lista de emigrantes también contamos a Grillo, Cucchiaroni, Loiácono, Massei, Rosa, Montuori, De Bourgoing, Lugo, Garabal, Tacchi, Merighi y varios más.

Frente a ese panorama, Stábile convocó para las Eliminatorias a un plantel en el que había nueve jugadores de River, por lejos, el mejor equipo argentino del momento. A pesar del sobresalto inicial en La Paz donde Bolivia derrotó a Argentina por primera vez en la historia, no tuvo dificultades ante Chile, el otro rival del grupo y clasificó para Suecia al vencer a los del altiplano en cancha de Independiente por 4 a 0. Luego de 24 años, el fútbol argentino iba a reaparecer en una Copa del Mundo.

Eliminatorias:

06/10/1957 – (V) Bolivia 0:2 (En La Paz)
13/10/1957 – (V) Chile 2:0 – N.Menéndez-N.Conde (En Santiago)
20/10/1957 – (L) Chile 4:0 – O.Corbatta(2)-N.Menéndez-R.Zárate (En Boca)
27/10/1957 – (L) Bolivia 4:0 – R.Zárate-O.Corbatta-E.Prado-N.Menéndez (En Independiente)

Pero Argentina se durmió sobre sus laureles. La preparación para el mundial se hizo de apuro y no hubo confrontaciones previas importantes. Solamente se jugaron dos partidos con Uruguay y otros tantos con Paraguay, que se ganaron en Buenos Aires y se perdieron en Montevideo y Asunción. Ni se pensó en jugar con algún equipo europeo.

Con la delegación ya en el viejo continente y a pocos días del inicio, se lesionó el puntero Roberto Zárate. En su reemplazo, Stábile llamó insólitamente a Angel Labruna, próximo a cumplir 40 años.

En el debut, Argentina fue arrasada por el equipo alemán. Los campeones mundiales, sin el preciosismo rioplatense, pero en base a fuerza y velocidad, marcaron diferencias notables. Tres días después, frente Irlanda del Norte renació la ilusión. Argentina ganó 3 a 1 jugando aceptablemente, pero el sueño duró muy poco.

La fecha del 15 de junio de 1958 ha de quedar en la historia de nuestro fútbol como una de las más negras. Esa tarde, Checoslovaquia puso en evidencia que nuestra selección había perdido el tren. Que ganar en Sudamérica no bastaba. Que ya no éramos los mejores, como siempre creímos con la típica suficiencia argentina. Que la improvisación no sirve y que la competencia permanente permite conocer más de cerca a los adversarios. Que las figuras que se iban no eran fácilmente reemplazadas. “Borocotó” escribió en “El Gráfico” por esos días: “La lección ha sido dura, pero lo triste sería no aprenderla”. Durante mucho tiempo Argentina se aisló del mundo y en Suecia se pagaron las consecuencias. La experiencia que pudo recoger de haber estado presente en los mundiales de 1950 y 1954, habría evitado este fracaso cercano a la humillación.

Como siempre, la prensa comenzó a buscar culpables. Arreciaron las críticas al presidente de la AFA, el Dr. Colombo y al cuerpo técnico, mientras el plantel fue recibido en Ezeiza con monedas y abucheos.

Los fracasos siempre descubren problemas que los triunfos ocultan. Ya en el Sudamericano de 1957, hubo casos de indisciplina. Luego de la victoria frente a Brasil que aseguró el campeonato, los futbolistas titulares se dedicaron a festejar en la noche de Lima porque era intención del técnico poner a los suplentes en el último partido. Los peruanos se molestaron por esta decisión y exigieron que jugara el equipo con todas las figuras.

Por tal razón don Guillermo debió llamarlos de urgencia y luego de tanto festejo, era de suponer que no saldrían al campo de juego en las condiciones más óptimas. Esa pudo haber sido una de las causas de la derrota por 2 a 1. En Suecia pasó algo parecido, aunque allí no había motivos para festejos. Se habló de escapadas nocturnas, confirmadas por Corbatta muchos años después, que los dirigentes ni el técnico pudieron controlar, e incluso que hubo peleas entre algunos jugadores. Stábile renunció luego de veinte años al frente de la selección.

El duro golpe que significó lo que se dio en llamar “el desastre de Suecia”, se reflejó rápidamente en las tribunas locales, que comenzaron a despoblarse. Cuando se reanudó el campeonato, algunos jugadores mundialistas fueron silbados y curiosamente River, que hizo el mayor aporte a la selección, inició su histórica y larga racha sin títulos que abarcó 18 años. Amadeo Carrizo resultó el más criticado y se lo hizo injustamente responsable de la goleada checoslovaca.

Brasil, con su brillante victoria en Suecia era ahora el número uno de América. Dura realidad para el fútbol argentino.

El plantel:

Ludovico AVIO (Vélez Sarsfield); Norberto Constante BOGGIO (San Lorenzo); Amadeo Raúl CARRIZO (River Plate); Osmar Orestes CORBATTA (Racing Club); Osvaldo Héctor CRUZ (Independiente); Pedro Rodolfo DELLACHA (Racing Club); Angel Amadeo LABRUNA (River Plate); Francisco LOMBARDO (Boca Juniors); Norberto MENENDEZ (River Plate); Eliseo PRADO (River Plate); Alfredo Hugo ROJAS (Lanús); Néstor Raúl ROSSI (River Plate); Federico VAIRO (River Plate); José VARACKA (Independiente) – DT: Guillermo STABILE – No jugaron: David ACEVEDO (Independiente); Federico EDWARDS (Boca Juniors); Julio Elías MUSIMESSI (as) (Boca Juniors); Alfredo Ricardo PEREZ (River Plate); José Manuel RAMOS DELGADO (Lanús); Ricardo INFANTE (Estudiantes L.P.); José Francisco SANFILIPPO (San Lorenzo).

Apostillas:

  • Para evitar confusiones en la vestimenta, Argentina y Alemania Federal fueron a un sorteo para determinar quién debía cambiar camiseta. Le tocó a nuestra selección, que usó esa tarde una totalmente amarilla, la del club local, el Malmöe FF. Lo curioso fue que el sorteo se hizo minutos antes de salir a la cancha. En los dos restantes partidos vistió la tradicional celeste y blanca.
  • El partido con Irlanda del Norte es el único que registra el historial hasta el momento.
  • El árbitro argentino Juan Regis Brozzi dirigió el partido por el tercer puesto en el que Francia venció 6 a 3 a Alemania.
  • Con 17 años, Pelé fue la revelación del mundial. No obstante, en los dos primeros no fue titular. Recién el técnico Feola lo incluyó ante la U.R.S.S. a pedido del resto del plantel en reemplazo de José Altafini “Mazzola”.
  • Ángel Labruna: a pocas semanas de cumplir 40 años, es el jugador argentino de más edad que participó en la Copa del Mundo.

1962 – CHILE – Todo siguió igual

“Porque nada tenemos, todo lo haremos”. Así se expresó Carlos Dittborn, presidente del Club Universidad Católica y del Comité Organizador, cuando en 1954 Chile fue designado sede del mundial de 1962. Este hombre modesto, dirigente capaz, trabajador silencioso, luchó con todas sus fuerzas para lograr un mundial ejemplar. Y damos fe que lo logró. Lamentablemente el 28 de abril, un mes antes de la inauguración, falleció a los 38 años de una pancreatitis aguda. No pudo ver desde este mundo la obra realizada.

Para la clasificación, Argentina no tuvo dificultades. Debió vérselas con el débil Ecuador a quien derrotó en ambos encuentros.

Eliminatorias:

04/12/1960 – (V) Ecuador 6:3 – O.Corbatta(2)-M.Pando-R.Sosa-J.F.Sanfilippo-R.Ramaciotti (En Guayaquil)
17/12/1960 – (L) Ecuador 5:0 – Gómez e/c-J.F.Sanfilippo-O.Corbatta-R.Sosa-M.Pando (En Boca)

Las costosas contrataciones que los clubes hicieron en 1960, no mejoraron ni mucho menos los espectáculos. Casi todas las figuras extranjeras pasaron sin pena ni gloria, salvo poquísimas excepciones. Además eran en su mayoría de segundo nivel.

Con vistas al mundial, la selección argentina realizó en junio de 1961 una gira por el viejo mundo donde quedó demostrado una vez más que las diferencias con los europeos eran importantes y no albergaban esperanzas para el futuro. El resultado fue una sola victoria frente a Portugal, derrotas con España e Italia, esta última por 4 a 1 y sendos empates ante la Unión Soviética y Checoslovaquia.

No estaba en duda la calidad de nuestros jugadores, pero los europeos habían progresado muchísimo tácticamente, mientras Argentina se había quedado.

De regreso, venció a Paraguay 5 a 1 en un amistoso y en noviembre nos visitó el fuerte equipo de la Unión Soviética, que en una demostración de practicidad, venció 2 a 1 a un equipo argentino sorprendido por la velocidad de los rusos. Fue esta la primera vez que una selección europea ganaba en Buenos Aires.

José Francisco Sanfilippo y José Manuel Ramos Delgado quedaron como los únicos sobrevivientes del plantel de 1958, aunque en aquella oportunidad no jugaron. Los restantes fueron debutantes en estas lides, la mayoría jóvenes y de muy buena calidad, todas figuras importantes del campeonato local. Esta vez Juan Carlos Lorenzo reunió experiencia y juventud, pero tampoco alcanzó.

La preparación para Chile se hizo jugando amistosos con equipos de clubes como el Zaragoza, Internacional de Porto Alegre y el Preussen Münster de Alemania. Sólo se logró una opaca victoria como local ante México.

Por eso no extrañó demasiado el nuevo fracaso mundialista. El ajustado triunfo inicial ante Bulgaria, sin jugar bien, alentó alguna esperanza, pero tres días después todo se derrumbó.

Con Juan Carlos Lorenzo, el técnico designado de apuro, el planteo se hizo más defensivo. Ante Inglaterra, colocó a Rattin como número 8, quitando un delantero. Pensaba con esto neutralizar el juego rápido de los británicos. No obstante las precauciones tomadas, al término de la primera etapa ya estaba 2 a 0 abajo. En el comienzo de la segunda llegó el tercero, ventaja que Sanfilippo achicó sobre el final y con esta derrota prácticamente quedó afuera. Había que ganarle a Hungría, pero no se pudo. Los europeos seguían siendo una barrera infranqueable. Pero a diferencia con lo ocurrido en Suecia, el comportamiento del plantel fue ejemplar.

Futbolísticamente poco había cambiado en cuatro años. Además Brasil, esta vez prácticamente sin Pelé, lesionado en el segundo partido, obtenía su segundo título consecutivo. El trono seguía en las mejores manos.

El plantel:

Raúl Oscar BELEN (Racing Club); Vladislao CAP (River Plate); Rogelio Antonio DOMINGUEZ (River Plate); Héctor Osvaldo FACUNDO (San Lorenzo); Alberto Mario GONZALEZ (Boca Juniors); Silvio MARZOLINI (Boca Juniors); Rubén Marino NAVARRO (Independiente); Juan Carlos OLENIAK (Argentinos Juniors); Raúl Alberto PAEZ (San Lorenzo; Marcelo PAGANI (River Plate); Martín Esteban PANDO (River Plate); José Manuel RAMOS DELGADO (River Plate); Antonio Ubaldo RATTIN (Boca Juniors); Antonio ROMA (Boca Juniors); Oscar Pablo ROSSI (San Lorenzo; Federico SACCHI (Racing Club); Alberto SAINZ (River Plate); José Francisco SANFILIPPO (San Lorenzo); Rubén Héctor SOSA (Racing Club) – DT: Juan Carlos LORENZO – No jugaron: Ramón Gregorio ABELEDO (Independiente); José Rafael ALBRECHT (Estudiantes L.P.); Alberto Jorge MARIOTTI (San Lorenzo).

Apostillas:

Por tercera vez un argentino anotó el primer gol de un mundial. Héctor Facundo se lo hizo a Bulgaria a los 4 minutos en la victoria inicial por 1 a 0.

1966 – INGLATERRA – La ilusión duró muy poco

Sin dificultades, Argentina clasificó ante bolivianos y paraguayos. Se destacaron en ese equipo en la defensa Silvio Marzolini y José Manuel Ramos Delgado, una exquisita pareja de backs y adelante Luis Artime, Raúl Bernao, Ermindo Onega, Oscar Más y Vicente de la Mata (hijo), jugador talentoso al que distintas lesiones le impidieron una carrera más continua. En el Mundial, no obstante la calidad de sus delanteros, careció de poder ofensivo, que sumado a los planteos defensivos típicos del entrenador Juan Carlos Lorenzo, no llegó a conformar un conjunto con aspiraciones.

Eliminatorias:

01/08/1965 (L) – Paraguay 3:0 – R.González e/c-E.Onega-L.Artime (En River Plate)
08/08/1965 (V) – Paraguay 0:0 (En Asunción)
17/08/1965 (L) – Bolivia 4:1 – R.Bernao(2)-E.Onega(2) (En River Plate)
29/08/1965 (V) – Bolivia 2:1 – L.Artime(2) (En La Paz)

Antes de viajar a Londres hubo como siempre idas, venidas y cambios de técnico. Alejado “Pepe” Minella, en la A.F.A. se efectuó una votación para designar al reemplazante, resultando designado por mínima diferencia Osvaldo Zubeldía sobre Juan Carlos Lorenzo. Pero el nuevo técnico no las tuvo todas consigo y al no resolverse favorablemente sus planteos económicos renunció junto con sus colaboradores Antonio Faldutti y Carmelo Faraone, que había reemplazado a Manuel Giúdice. Solamente dirigió el equipo en un amistoso frente a la Unión Soviética en diciembre de 1965 que fue empate 1 a 1. Finalmente, con muy poco tiempo para la preparación, fue llamado nuevamente Juan Carlos Lorenzo. Las acepciones “organización” y “planificación” no figuraban en el diccionario de los dirigentes de la A.F.A. Las derrotas anteriores no sirvieron para nada y ya estaban olvidadas por ellos, aunque no por los hinchas. Las palabras de Borocotó después de Suecia, en esta oportunidad tampoco fueron escuchadas.

Un empate en cancha de River con Polonia y una derrota amplia en Turín frente a Italia, resultaron los únicos compromisos serios de la selección antes del mundial. Los demás fueron encuentros intrascendentes ante clubes.

El desempeño argentino en Inglaterra originó no poca polémica. Se habló de robo, de injusticia, de conspiración y otras tantas excusas que los dirigentes aprobaron para eludir sus responsabilidades.

Lo cierto es que al margen de que los locales orquestaron la final anticipadamente, por la sospechosa designación de los árbitros en los partidos Argentina-Inglaterra (alemán) y Uruguay-Alemania (inglés), nuestra selección careció de poder ofensivo, especialmente en el partido de Wembley, donde solamente contabilizamos una llegada de Mas en el primer tiempo con relativo peligro. Y para colmo de males, se fue expulsado Rattin en otra decisión controvertida del árbitro alemán Kreitlen. Muy poco para el elogio dejó una selección con aspiraciones e historia. Lo más rescatable fue la buena actuación frente a España en el debut, en el que Luis Artime resultó el autor de los goles.

Contra Alemania el equipo jugó totalmente a la defensiva, si bien es cierto que ya a los 36 minutos se quedó sin Albrecht, primer argentino expulsado en una Copa del Mundo y después resistió con éxito el empuje alemán, dominador en gran parte del encuentro. El pase a los cuartos de final lo obtuvo venciendo a la débil Suiza sin problemas. Como dijimos antes, tuvo una defensa sólida y una delantera de escaso poder.

Pero este mundial no era para Sudamérica. En él Brasil resignó su título. A la veteranía de algunos de sus hombres se sumó la despiadada persecución de Pelé, lesionado seriamente como en Chile cuatro años antes. Los trasandinos no pudieron pasar de los octavos y Uruguay sufrió también dos expulsiones frente a los alemanes, que ganaron 4 a 0 con alguna ayuda del juez inglés que ignoró un claro penal por mano de Schnellinger cuando estaban 1 a 0.

Pero no todas fueron amarguras para Argentina. El Congreso de la F.I.F.A. de Londres, le otorgó el 6 de julio de 1966 a nuestro país la sede para la Copa del Mundo de 1978.

El plantel:

José Rafael ALBRECHT (San Lorenzo); Luis ARTIME (Independiente); Oscar Osvaldo CALICS (San Lorenzo); Roberto Oscar FERREIRO (Independiente); Alberto Mario GONZALEZ (Boca Juniors); Silvio MARZOLINI (Boca Juniors); Oscar MAS (River Plate); Ermindo Angel ONEGA (River Plate); Roberto Alfredo PERFUMO (Racing Club); Antonio Ubaldo RATTIN (Boca Juniors); Antonio ROMA (Boca Juniors); Jorge Raúl SOLARI (River Plate) – DT: Juan Carlos LORENZO – No jugaron: Norberto Mario CHALDÚ (San Lorenzo); Hugo Orlando GATTI (River Plate); Rolando Hugo IRUSTA (San Lorenzo); Nelson LOPEZ (Banfield); José Omar PASTORIZA (Independiente); Alfredo Hugo ROJAS (Boca Juniors); Juan Carlos SARNARI (River Plate); Carmelo SIMEONE (Boca Juniors); Aníbal Roberto TARABINI (Independiente); José VARACKA (San Lorenzo).

Anecdotario:

“Pickles” el perro de ganó el Mundial de 1966 (Por Erik Meneses – Periodista)

Era marzo del 66, a cuatro meses de iniciarse el Mundial, y la Copa del Mundo se encontraba de gira por Inglaterra para que todos los ciudadanos pudieran contemplarla. El 20 de marzo estaba en el Westminster Central Hall y se produjo lo inimaginable: un descuido de los guardias y el robo de la Copa, aprovechando el ladrón o ladrones la puerta trasera. Las alarmas saltaron y Scotland Yard se puso manos a la obra.

La policía recibió una llamada del ladrón, que emplazaba a un intercambio: la copa a cambio de 15.000 libras. La operación resultó un fracaso. La policía arrestó antes de tiempo a la persona que recibiría el dinero, que aseguró ser sólo un intermediario y no saber nada acerca de la Jules Rimet. La situación, a menos de cuatro meses del inicio del Mundial, era dramática.

Y de repente, apareció Pickles. Siete días después de que la Copa fuera robada, un hombre llamado David Corbett salió a pasear con su perro, que de pronto se alejó unos metros y comenzó a escarbar en la tierra de un jardín. Corbett fue donde estaba el perro y vio algo envuelto en un papel de periódico. Cuando lo desenvolvió, se encontró con la Copa que había hecho soñar a leyendas futbolísticas como Piola, Schiaffino, Varela, Rahn, Pelé o Garrincha. Ahí estaba la Copa del Mundo, en sus manos. Corbett se puso en contacto con la policía, que en un principio le tomó como principal sospechoso. La historia resultaba poco verosímil, pero tras un interrogatorio llegaron a la conclusión de que era real. Un perro llamado Pickles, un “collie” blanco y negro, había salvado el honor del Mundial de Inglaterra.

Corbett recibió una recompensa de 6.000 libras y comida gratis para Pickles durante un año por una empresa británica. Además, fueron invitados a la cena que ofreció la reina Isabel II después del triunfo de Inglaterra ante Alemania en la final (4-2, con polémica, pero esa es otra historia). Pickles murió un año más tarde, ahogado con su propia correa mientras perseguía a un gato. Héroe del Mundial de 1966, no pudo acudir a la inauguración del Mundial de 1970, al que había sido invitado. La Copa Jules Rimet, por cierto, fue robada de nuevo en diciembre de 1983 y esa vez no fue nunca recuperada. Según parece, fue fundida.

Nota:

En diciembre de 1983 la Copa fue nuevamente robada y jamás encontrada. Se hallaba en exposición en el “Museo do Futebol” del estadio Pacaembú de San Pablo. Lo que muy pocos saben que el cerebro de la banda que cometió el hecho y el encargado de su fundición resultó ser… ¡un argentino…!

Su nombre, Juan Carlos Hernández, un joyero que luego fue detenido y condenado a 9 años de cárcel. Cumplida la pena se fue a Francia donde volvió a ser encarcelado por su relación con el mercado de drogas. Luego se perdió su rastro. El diario La Nación de Buenos Aires en julio de 2014 comentaba que era el único integrante de la banda que aún vivía, y existían versiones de que se encontraba en Paso de los Libres (Corrientes), pero la información nunca pudo ser chequeada.

1970 – MEXICO – La gran decepción

A partir de los años ’60, la selección argentina continuó con sus frustraciones, con excepción de la Copa de las Naciones celebrada en Brasil en 1964 donde logró un significativo triunfo venciendo a Portugal, Brasil (campeón del mundo) e Inglaterra y con la valla invicta.

No aparecía el fútbol que destacó siempre a Argentina, continuaba la improvisación y los cambios permanentes de técnicos y jugadores. No había una selección estable y todo se desenvolvía en un total desorden. Mientras los clubes argentinos cosechaban títulos internacionales, la selección permanecía en la oscuridad. No tenía poder de convocatoria y transcurría en medio de una total indiferencia.

Para las eliminatorias de 1969, con vistas al mundial de México, fue nombrado Humberto Maschio como técnico. En marzo se puso en marcha con los habituales amistosos frente a los vecinos Chile y Paraguay. A nadie se le ocurrió programar una gira y medirse con rivales de otro nivel. Pero para eso se debieron iniciar contactos al menos un año antes, porque los europeos tienen su calendario fijado con mucha anticipación. ¡Qué notable diferencia con Argentina!

Luego de esos amistosos (tres empates y una victoria), las dificultades de Maschio comenzaron cuando los clubes se negaron a ceder a sus jugadores con tiempo suficiente por sus compromisos en la Copa. La selección seguía sin rumbo por el capricho y egoísmo de sus dirigentes.
El técnico renunció y como ocurrió tantas veces, sobre la hora, ya sin tiempo para nada, hubo que recurrir a alguien que sacara las castañas del fuego. Y ese fue Adolfo Pedernera.

Tanta confusión e improvisación tuvo el resultado previsible. Las derrotas en La Paz y Lima ensombrecieron el panorama. El partido de ida con Perú fue una verdadera batalla campal, donde el comportamiento de los jugadores argentinos dentro de la cancha fue lamentable. Después, el angustioso triunfo en casa frente a Bolivia, sumado a los resultados parejos entre éste y Perú, le daban una chance para forzar a un desempate si vencían a los limeños en Buenos Aires, pero tampoco no pudo ser.

Aquella tarde de La Boca rápidamente se hizo noche. Las veloces escapadas de “Cachito” Ramírez que terminaron en dos goles, dieron por tierra con las pocas ilusiones que había. No bastó el golazo de Rendo que empató el partido en el final, y así, en el primer mundial que iba a llegar en directo por televisión, Argentina quedaba afuera.

Luego llegaron los consabidos reproches, búsquedas de culpables y renuncias que ya son comunes frente a estos fracasos futbolísticos y forman parte del “show”. La prensa escrita llenó grandes espacios y hubo discusiones en extensos coloquios radiales y televisivos para que al final, nada cambiara.

El Mundial de México mostró a un maravilloso Brasil con el equipo que casi todos han señalado como el más grande de la historia. Con Pelé en su mayor esplendor, junto a Rivelino, Jairzinho, Tostao, Clodoaldo y Carlos Alberto, dieron la más alta cátedra de fútbol vista hasta el momento en la historia de los mundiales. El mundo futbolístico estaba otra vez a sus pies. Hasta Uruguay reverdeció viejos laureles con un cuarto puesto, pero a años luz de la categoría de Brasil. Argentina en tanto, lo miró por televisión.

Eliminatorias:

27/07/1969 (V) – Bolivia 1:3 – A.Tarabini (En La Paz)
03/08/1969 (V) – Perú 0:1 (En Lima)
24/08/1969 (L) – Bolivia 1:0 – J.R.Albrecht (En Boca)
31/08/1969 (L) – Perú 2:2 – J.R.Albrecht-A.Rendo (En Boca)

1974 – ALEMANIA – Otro nuevo fracaso

En 1973, el técnico Enrique Omar Sívori comenzó a tener problemas para armar el plantel con vistas a las eliminatorias. La reticencia de los clubes ya apuntada anteriormente y divergencias económicas lo llevaron a renunciar, asumiendo interinamente Miguel Ignomiriello, pero luego el “Cabezón” fue convencido y reasumió el cargo. Bajo su dirección, Argentina ganó cómodamente la clasificación para el mundial de Alemania ante Paraguay y Bolivia. Para enfrentar los problemas de la altura, Sívori formó un equipo alternativo al que preparó especialmente. El resultado le dio la razón y la selección ganó en La Paz 1 a 0.

Eliminatorias:

09/09/1973 (L) – Bolivia 4:0 – M.Brindisi(2)-R.Ayala(2) (En Boca Juniors)
16/09/1973 (V) – Paraguay 1:1 – R.Ayala (En Asunción)
23/09/1973 (V) – Bolivia 1:0 – O.Fornari (En La Paz)
07/10/1973 (L) – Paraguay 3:1 – R.Ayala(2)-C.A.Guerini (En Boca Juniors)

A partir de allí el equipo nacional volvió a pararse durante seis meses. Los problemas anteriores continuaron manifestándose y Sívori se alejó definitivamente. Así, con un nuevo mundial encima, sin programación ni preparación adecuadas, la A.F.A. contrató a Vladislao Cap. La improvisación seguía presente en la casa de la calle Viamonte, no importaba si estaba intervenida o normalizada. Todo era igual.
Antes de ir a Alemania, Argentina disputó cuatro amistosos. Aquí venció a Rumania y en Europa le ganó a Francia en París e igualó en Londres en dos goles con Inglaterra, pero Holanda, que sería luego la sorpresa del mundial, le asestó una dura derrota por 4 a 1.

Así llegó otra desilusión mundialista. Derrotada por Polonia en el debut, mejoró frente a Italia, con quien igualó. Luego necesitó de la ayuda de los polacos para clasificar. Estos le ganaron a los “azurros” y entonces Argentina, que venció al modestísimo Haití, pasó a la siguiente ronda. Pero poco duró la alegría. Holanda, demostrando que era el mejor de todos, le dio una lección de fútbol admirable. Cruyff y sus muchachos repitieron los cuatro goles de tres semanas antes. Después Argentina cayó ante Brasil, que en la cancha fue mucho más que el ajustado 2 a 1 final.

Ya sin ninguna chance, se despidió con un empate con la Alemania Democrática, mientras el país estaba de duelo por la muerte del presidente Perón. Así pasó otro mundial con más pena que gloria. Argentina no jugó a nada. Sólo fue un conjunto de esfuerzos aislados, sin orden ni precisión. Tanto que nos resulta difícil destacar a una figura que haya tenido un rendimiento parejo en los seis encuentros jugados. Años más tarde, por la infidencia de un integrante del plantel, se supo que los jugadores argentinos incentivaron a los polacos por un puñado de dólares para que vencieran a Italia y así poder clasificar, cosa que finalmente ocurrió. Todo muy lamentable.

El triunfo de Alemania sobre la Holanda de Cruyff demostró que no siempre ganan los mejores. Los germanos obtuvieron su segunda corona sin ser superiores, tal como ocurriera en 1954 ante la poderosa Hungría. Pero en el fútbol de hoy los resultados mandan y la historia dirá que el campeón fue Alemania. Brasil quedó cuarto, superado por Polonia, mientras Uruguay y Chile decepcionaron totalmente.

El incentivo a los polacos:

(Publicado por Diariovox de Mendoza, al cumplirse 40 años del mundial de Alemania)

En el terreno de los códigos futboleros se esconden infinidad de historias: arreglos, conspiraciones, camas, equipos que fueron para atrás, otros que fueron incentivados, favores, devoluciones de favores.

Por Gonzalo Ruiz – Diariovox – Deportes – 25 junio, 2014

Son prácticas de siempre que los protagonistas tratan de barrer debajo de la alfombra.

A veces, esas historias trascienden las paredes de un vestuario. Pasó en el Mundial de Alemania 74, cuando Argentina incentivó con 25 mil dólares a Polonia para que venciera a Italia.

Argentina tenía buen equipo en el Mundial del 74. Babington, Brindisi, el Loco Houseman, el Ratón Ayala, Perfumo y un joven Mario Alberto Kempes, entre otros. El plantel era dirigido por el polaco Vladislao Cap, con la colaboración de Víctor Rodríguez y José Varacka.

La Selección integró el Grupo 4, junto a Polonia, Italia y Haití. En el debut, el equipo nacional perdió ante Polonia 3 a 2. Los polacos tenían un gran equipo, con figuras como Lato, Deyna y Gadocha.

El segundo encuentro fue empate frente a Italia 1 a 1. Con una derrota y un empate, el panorama era complicado. Para pasar de ronda, Argentina tenía que vencer en el último partido de la primera fase a Haití por tres goles, y necesitaba que Polonia (dos jugados, dos ganados, ya clasificado) derrotara a Italia, que también se jugaba todo para clasificar.

Cómo Argentina incentivó a los polacos lo cuenta el periodista Héctor Vega Onesime, quien cubría el Mundial para la revista El Gráfico, en su libro Memorias de un periodista deportivo.

¿Por qué Vega Onesime cuenta esta historia? La cuenta porque él la generó.

Vega Onesime relata que después de una conferencia de prensa de Polonia se le acerca al jugador polaco Roberto Gadocha para saludarlo. El periodista le preguntó, traductor amigo mediante, “¿cómo iban a jugar?”. El futbolista respondió “eso depende de los argentinos”.

“Decidí dar un paso de extremo riesgo: comunicar por teléfono a los futbolistas argentinos la posición polaca. Imprudencia de la que no tardé en arrepentirme”, reconoce Vega Onesime.

“Polonia cumplió lo prometido frente a Italia y Argentina se clasificó tras golear a Haití. Jamás supe los alcances y la intimidad de aquella negociación ni el destino de la plata”, agrega el periodista.

La negociación fue entre Gadocha, su amigo traductor y Héctor Rial, ayudante de campo argentino y encargado de espiar rivales durante el Mundial.

Según cuenta la revista Un caño, en su número 14, de octubre del 2006, Enrique Wolff, integrante de aquel plantel argentino, fue el primer jugador en reconocer esta historia.

Quique Wolff da detalles en su libro Simplemente Fútbol: “Juntamos 25 mil dólares y se los ofrecimos. Así como lo digo: los incentivamos poniendo dinero de nuestros bolsillos y con el agravante de que si nosotros no ganábamos por tres goles de diferencia y ellos cumplían, teníamos que poner la platita y, además, volvernos a casa”.

La mayoría de los integrantes de ese plantel nunca reconoció el episodio, sobre todo Roberto Perfumo, quien trató de loco a Wolff cuando le preguntaron si la historia de la incentivación era cierta.

Argentina goleó a Haití 4 a 1 y Polonia venció a Italia 2 a 1. Así, el equipo nacional pasó a la segunda fase donde fue bailado por Holanda de Cruyff 4 a 0 y derrotado por Brasil 2 a 1. Sólo empató en un tanto con Alemania Oriental.

La participación del equipo nacional en tierras alemanas fue olvidable, porque terminó en el octavo lugar y, sobre todo, porque en esos días murió en Argentina el presidente Juan Domingo Perón y todo lo demás, como ya sabemos, fue nada.

El plantel:

Rubén Hugo AYALA (Atlético Madrid); Carlos Alberto BABINGTON (Huracán); Agustín Alberto BALBUENA (Independiente); Angel Hugo BARGAS (Nantes); Miguel Angel BRINDISI (Huracán); Daniel Alberto CARNEVALI (Las Palmas); Jorge CARRASCOSA (Huracán); Enrique Salvador CHAZARRETA (San Lorenzo); Ubaldo Matildo FILLOL (River Plate); Rubén Oscar GLARIA (San Lorenzo); Ramón Armando HEREDIA (Atlético Madrid); René Orlando HOUSEMAN (Huracán); Mario Alberto KEMPES (Rosario Central); Roberto Alfredo PERFUMO (Cruzeiro); Francisco Pedro Manuel SA (Independiente); Carlos Vicente SQUEO (Racing Club); Roberto TELCH (San Lorenzo); Enrique Ernesto WOLFF (River Plate); Héctor Casimiro YAZALDE (Sporting Lisboa) – DT: Vladislao CAP. – No jugaron: Aldo Pedro POY (Rosario Central); Miguel Angel SANTORO (Independiente); Néstor TOGNERI (Estudiantes L.P.).

1978 – ARGENTINA – El sueño hecho realidad

Luego de tantos fracasos, la dirigencia de la A.F.A. comprendió que debía encarar de una vez por todas y con seriedad el proyecto de la selección argentina si quería tener chances para ganar el título en su propia casa.

En octubre de 1974, con la conducción de César Luis Menotti, comenzó un nuevo ciclo, esta vez con un concepto distinto. Sin improvisaciones y con planificación, los frutos se vieron cuatro años después.

Y llegó por fin el año de nuestro mundial. En un clima de algarabía y gran expectativa, Argentina cumplió sus últimos compromisos previos a la gran competencia con victorias frente a Perú, Bulgaria, Rumania, Irlanda y Uruguay y una derrota en Montevideo ante los celestes que sembró nuevas dudas. Pero ya no había más tiempo. A 10 días del comienzo, Menotti despejó la incógnita y nombró a los 22 jugadores. Entre ellos no estuvo Diego Maradona, desafectado sorpresivamente. Una carta brava que se jugó el técnico y le fue bien.

Particularmente creemos que la presencia de Diego en ese mundial hubiera adelantado su consagración definitiva. Otros que se quedaron sin mundial fueron Víctor Bottaniz y Humberto Rafael Bravo.

El sorteo puso a Argentina frente a tres europeos: Hungría, Francia e Italia. En el debut, con más nervios que fútbol, se sobrepuso al prematuro gol húngaro y ganó sobre el final con el tanto de Bertoni. La primera prueba fue pasada con éxito. Luego le tocó Francia, y en un partido de similares características, pudo obtener la clasificación al ganar 2 a 1. Un párrafo aparte merece el notable gol de la victoria marcado por Luque, uno de los mejores del torneo, con un impresionante remate desde fuera del área. La derrota ante Italia mandó a nuestra selección a jugar a Rosario, donde esperaban Brasil, Polonia y Perú, la sorpresa del campeonato.

Frente a los polacos comenzó a aparecer el equipo en su verdadera dimensión, con la figura de Mario Kempes, héroe de esa noche. Autor de los dos goles, fue también quién con una mano extendida sobre la línea de su propio arco, evitó el tanto polaco cometiendo el penal que luego el “Pato” Fillol le detuvo a Deyna.

Ante Brasil, los nervios pesaron demasiado. Por momentos fue superado y la gran noche del arquero argentino evitó la derrota. Del partido con Perú se habló hasta el cansancio. Con la obligación de hacer cuatro goles, Argentina no se desesperó, pese a que los limeños dieron un remate en el palo a poco de comenzado. Luego los goles fueron llegando y la cuenta se detuvo en seis. Si hubo o no causas extra futbolísticas, es algo que quedará sin develar. Nadie aportó pruebas fehacientes y en todo lo que se dijo, cada uno pretendió llevar agua para su propio molino.

Argentina estaba frente a su segunda final del mundo. Esta vez contra Holanda, un equipo que ya no era el mismo de 1974. El local manejó el partido en la primera etapa en la que Kempes anotó el primer gol. Apretó Holanda en la segunda y faltando ocho minutos un descuido de la defensa permitió a Nanninga empatar. Pero esa tarde las emociones recién comenzaban. Un minuto antes de los 90, Holanda estrelló un remate en el poste mientras un viento helado corría en las tribunas. Tras esa salvada milagrosa, llegó el alargue y se pensó que los europeos tenían más resto físico, pero fue al revés. Comandados por el impetuoso “matador” de Bell Ville, Argentina marcó una clara diferencia. Un gol a lo guapo, llevándose la pelota entre varias piernas holandesas (el árbitro pudo haber cobrado plancha) y el broche de oro de Bertoni, completaron la faena. Argentina era campeón mundial. El sueño de tantos años se hizo realidad. No fue un equipo que marcó un hito. Pero a la hora de festejar el mayor título del mundo, poco importa. Mostró una defensa sólida, con la seguridad de Fillol y Passarella, el incesante batallar de Ardiles, la peligrosidad de Luque y Bertoni y la excluyente figura de Mario Kempes, el goleador del mundial.

El plantel campeón:

Norberto Osvaldo ALONSO (River Plate), Osvaldo César ARDILES (Huracán), Ricardo Daniel BERTONI (Independiente), Ubaldo Matildo FILLOL (River Plate), Américo Rubén GALLEGO (Newell’s), Luis Adolfo GALVAN (Talleres de Córdoba), René Orlando HOUSEMAN (Huracán), Mario Alberto KEMPES (Valencia), Omar Rubén LARROSA (Independiente), Leopoldo Jacinto LUQUE (River Plate), Jorge Mario OLGUIN (San Lorenzo), Oscar Alberto ORTIZ (San Lorenzo), Miguel Angel OVIEDO (Talleres de Córdoba), Daniel Alberto PASSARELLA (River Plate), Alberto César TARANTINI (Libre), José Daniel VALENCIA (Talleres de Córdoba), Ricardo Julio VILLA (Racing Club) – DT: César Luis MENOTTI. No jugaron: Héctor Rodolfo BALEY (Huracán), Rubén GALVAN (Independiente), Daniel Pedro KILLER (Racing Club), Ricardo Antonio LA VOLPE (San Lorenzo), Rubén Oscar PAGNANINI (Independiente).

1982 – ESPAÑA – La resignación del título

Si ganar un mundial es difícil, mucho más es mantenerse. Después de la conquista, la selección argentina estuvo 10 meses sin competir. Demasiado tiempo. El primer año del título lo celebró frente a un combinado Resto del Mundo perdiendo 2 a 1.

La tozudez de Menotti en seguir probando jugadores, llevó al campeón del mundo a un nuevo fracaso en la Copa América de 1979, donde formó un equipo en el que solamente se destacaban Passarella y Maradona. Los restantes eran novatos en lides internacionales. Después aceptó jugar dos amistosos contra Alemania y Yugoslavia en una corta gira sufriendo sendas derrotas, la última abultada. Se arriesgó el prestigio inútilmente y se quitó continuidad al equipo que ganó el mundial con cambios continuos que sabemos no son positivos y le restan cohesión al funcionamiento. Al final, tantas variantes no sirvieron para nada, porque para el mundial de 1982 utilizó prácticamente el mismo plantel de 1978.

Para afrontar la defensa del título, Menotti decidió concentrar en la Villa Marista de Mar del Plata a partir de febrero con el plantel dedicado exclusivamente a la selección y sin actuar en sus clubes. Menotti impuso sus condiciones y la A.F.A. las aceptó. De los encuentros previos al mundial no hubo nada destacado. Empates con Checoslovaquia, Alemania y Unión Soviética y victorias ante Rumania y Bulgaria. Estos partidos sirvieron para dejar en claro que Argentina estaba aún lejos del nivel esperado.

La guerra de Malvinas conmovió al país. De la euforia inicial se pasó al desconsuelo a medida que se conocían los detalles de los acontecimientos y la derrota militar se acercaba.

Dos días antes de la capitulación, Argentina debutó en el Mundial, jugando francamente mal. La derrota ante Bélgica se consumó al pretender hacer la defensa argentina la famosa “trampa del off-side” o “achique”. Salió mal y se perdió.

Contra Hungría apareció el verdadero equipo argentino, el que todos esperábamos. Con Maradona imparable, autor de sus dos primeros goles en mundiales, vapuleó a Hungría por 4 a 1. Pero fue sólo un sueño. La clasificación la obtuvo a costa de El Salvador, a quien venció 2 a 0 en un muy mal partido.

Sus rivales, en la instancia siguiente fueron nada menos que Italia y Brasil. Demasiado para el pobre nivel futbolístico de nuestra selección. La tradicional mezquindad del juego italiano impidió que las cifras no fueran mayores que el 2 a 1 final. Con Brasil fue superado ampliamente. La impotencia provocó el descontrol de algunos jugadores, como Gallego, expulsado ante Italia y Maradona, con igual suerte ante Brasil.

El título se había ido. Con el mejor plantel que pudo presentar, con una preparación previa de casi cuatro meses, sin interferencias, Argentina no pudo revalidar la conquista de 1978. Le faltó fútbol y humildad. Los lujos, los mejores hoteles, los reportajes, las fotos, las cámaras de televisión, no cuentan a la hora de entrar a la cancha. Ahí hay que demostrar lo que se sabe y los jugadores demostraron poco. Sólo algunas ráfagas de su antiguo esplendor. Tal vez ese haya sido el pecado más importante.

Pero tampoco era para hacer un drama. Al fin y al cabo fue una derrota deportiva y el país estaba envuelto en problemas muchísimo más graves. Un ciclo había finalizado y exitosamente. Se vio que cuando se encaran las cosas con seriedad, se llega al éxito, siempre y cuando éste no provoque mareos. Ahora sólo cambiarían los nombres de los protagonistas, pero la esencia debía seguir siendo la misma.

El plantel:

Osvaldo César ARDILES (Tottenham Hotspur); Juan Alberto BARBAS (Racing Club); Ricardo Daniel BERTONI (Fiorentina); Gabriel Humberto CALDERON (Independiente); Ramón Angel DIAZ (River Plate); Ubaldo Matildo FILLOL (River Plate); Américo Rubén GALLEGO (River Plate); Luis Adolfo GALVAN (Talleres (Córdoba); Mario Alberto KEMPES (River Plate); Diego Armando MARADONA (Boca Juniors); Jorge Mario OLGUIN (Independiente); Daniel Alberto PASSARELLA (River Plate); Santiago SANTAMARIA (Newell’s Old Boys); Alberto César TARANTINI (River Plate); Jorge Alberto Francisco VALDANO (Zaragoza); José Daniel VALENCIA (Talleres (Córdoba) – DT: César Luis MENOTTI – No jugaron: Héctor Rodolfo BALEY (Talleres (Córdoba); Patricio José HERNANDEZ (Estudiantes L.P.); Julio Jorge OLARTICOECHEA (River Plate); Nery Alberto PUMPIDO (Vélez Sarsfield); Enzo Héctor TROSSERO (Independiente); José Daniel VAN TUYNE (Racing Club).

1986 – MEXICO – La obra cumbre

La conquista de México de 1986 puso a la selección argentina en lo más alto del fútbol mundial. Sin dudas, sin especulaciones y con un Maradona en la cumbre de su carrera.

Con la reincorporación de Diego luego de tres años de ausencia en la selección, le tocó en suerte una eliminatoria accesible. Ante Colombia y Venezuela, logró victorias relativamente fáciles, pero la derrota en Lima con Perú complicó algo las cosas. En la última jornada, el equipo incaico estuvo en ventaja y cuando parecía que se repetiría la fatídica tarde de 1969 en la Boca, faltando diez minutos, un remate de Passarella fue empujado sobre la raya por Gareca y selló en empate que le dio el pasaporte al mundial. El ex defensor de River y Maradona, fueron los pilares de este equipo que solo de a ratos exhibió pasajes de buen fútbol.

Con la clasificación lograda, Bilardo empezó a trabajar para 1986. En los amistosos previos, no las tuvo todas consigo: opacos empates frente a México, una previsible derrota ante Francia en París y la insospechada caída en Oslo ante Noruega, una de las selecciones más débiles de Europa de entonces. Por último, se presentó en Israel donde obtuvo una holgada victoria por 7 a 2.

Por lo demostrado en los tres años de gestión de Bilardo, las esperanzas de una buena actuación en México no eran demasiadas. Pero es justo reconocer que la camiseta argentina tiene peso en todo el mundo. Un presente mediocre no puede eclipsar todo un pasado de gloria.

Y en México la historia pesó. Con un Maradona excepcional, Argentina jugó siete partidos casi perfectos. Fue de menor a mayor. Algunas dudas contra Corea, un tranquilo empate ante Italia y una cómoda victoria contra Bulgaria, lo ubicaron en octavos de final. Allí empezó realmente el mundial. Uruguay, vapuleado por Dinamarca y clasificado a duras penas, no fue un rival demasiado difícil de superar. El 1 a 0 que marcó Pasculli engaña un poco. Argentina hizo mucho más que ese magro resultado.

El partido contra Inglaterra quedará en la memoria de los argentinos para toda la vida. Por lo que significaba el rival, por las heridas que había dejado una guerra injusta, por “la mano de Dios” y por esa joya futbolística que Maradona talló con su mágico pie zurdo. José María Muñoz en su relato lo señaló como “el más grande gol de una Copa del Mundo” y Víctor Hugo Morales lo bautizó metafóricamente como el “Barrilete cósmico”. Todo un pueblo salió a festejar. O a desahogarse. Pero todavía faltaban dos escalones más.

En semifinales, ante Bélgica, otra vez se hizo presente Diego con dos goles notables para marcar el 2 a 0 en un durísimo partido que Argentina controló en gran parte. Ahora, a esperar a Alemania.

Con casi todo el estadio Azteca en contra, Argentina jugó un partido notable. Un cabezazo de Brown y la corrida de Valdano la pusieron arriba 2 a 0. Pero Alemania sacó a relucir sus pergaminos. En pocos minutos empató en base a la tremenda fuerza de sus delanteros Voêller y Klinsmann. Pero aún quedaba crédito para la ilusión. Un toque en la mitad de la cancha para Burruchaga, el pique espectacular y la definición ante Schumacher. Golazo. Poco después, el final. Argentina estaba en el punto más alto de su historia. Campeón y fuera de casa. Una hazaña inolvidable.

Eliminatorias:

26/06/1985 (V) – Venezuela 3:2 – D.Maradona(2)-D.Passarella (San Cristóbal)
02/06/1985 (V) – Colombia 3:1 – P.Pasculli(2)-J.Burruchaga (Bogotá)
09/06/1985 (L) – Venezuela 3:0 – M.A.Russo-N.Clausen-D.Maradona (Bs. Aires)
16/06/1985 (V) – Colombia 1:0 – J.Valdano (Bs. Aires)
23/06/1985 (V) – Perú 0:1 (Lima)
30/06/1985 (L) – Perú 2:2 – P.Pasculli-R.Gareca (Bs. Aires)

El plantel del campeón:

Sergio Daniel BATISTA (Argentinos Juniors), Ricardo Enrique BOCHINI (Independiente), Claudio Daniel BORGHI (Argentinos Juniors), José Luis BROWN (Atlético Nacional), Jorge Luis BURRUCHAGA (Nantes), Néstor Rolando CLAUSEN (Independiente), José Luis CUCCIUFO (Vélez Sarsfield), Héctor Adolfo ENRIQUE (River Plate), Oscar Alfredo GARRE (Ferrocarril Oeste), Ricardo Omar GIUSTI (Independiente), Diego Armando MARADONA (Nápoli), Julio Jorge OLARTICOECHEA (Boca Juniors), Pedro Pablo PASCULLI (Lecce), Nery Alberto PUMPIDO (River Plate), Oscar Alfredo RUGGERI (River Plate), Carlos Daniel TAPIA (Boca Juniors), Marcelo Antonio TROBBIANI (Elche), Jorge Alberto Francisco VALDANO (Real Madrid) – DT: Carlos Salvador BILARDO – No actuaron: Héctor Miguel ZELADA (América de México), Sergio ALMIRON (Newell’s), Luis Alberto ISLAS (Estudiantes L.P.), Daniel Alberto PASSARELLA (Fiorentina).

Apostillas:

  • Los arqueros Héctor Miguel Zelada, Fabián Oscar Cancelarich, Angel David Comizzo y Norberto Scoponi, estuvieron en planteles mundialistas pero nunca jugaron como titulares en la selección argentina mayor, ni siquiera amistosos.
  • Fue el único sobreviviente del mundial de 1978. Daniel Passarella, el gran capitán del primer título, viajó México pero no jugó. ¿Qué pasó? Se dijo que una enfermedad estomacal fue la causa, pero también que una fuerte discusión con Maradona lo marginó. Lo cierto es que el distanciamiento con Diego continuó hasta nuestros días.
  • Ricardo Enrique Bochini tuvo sus 6 minutos de gloria ante Bélgica, cuando a los 84’ reemplazó a Jorge Luis Burruchaga. Fue su única participación en la Copa del Mundo. Cuenta la leyenda que Maradona lo recibió diciendo “Pase maestro, lo estábamos esperando…”.

1990 – ITALIA – El desquite alemán

Esta vez le tocó a Bilardo defender el título logrado en México y no se pudo. Argentina venía de dos fracasos en la Copa América de 1987 en Buenos Aires y Brasil en 1989 donde anotó dos goles en siete partidos. También su ineficacia ofensiva se manifestó en posteriores amistosos. Acumuló siete partidos sin marcar.

Una renovación casi total del plantel produjo Bilardo para Italia 90 del que solo quedaban Maradona, Ruggeri, Burruchaga y Giusti, aunque Diego esta vez no estuvo en su plena condición física.

En el debut se vio sorprendido por Camerún que lo venció 1 a 0. Igual que en España contra Bélgica. Luego la victoria ante la Unión Soviética, donde se lesionó Pumpido y el empate contra Rumania, sin jugar bien, lo clasificaron como uno de los mejores terceros y pudo acceder a los octavos de final, donde lo esperaba Brasil, el clásico sudamericano trasladado a Florencia.

Si al término de la primera etapa, Argentina se iba al vestuario con una desventaja de dos o tres goles, nadie se hubiera sorprendido. Tal fue la diferencia que hubo en el campo de juego, donde los delanteros cariocas erraron goles prácticamente hechos. Algo más equilibrada fue la segunda mitad, hasta que una genialidad de Maradona, dejó a Caniggia solo para que definiera con gran categoría frente a Taffarel. Los brasileños hicieron el gasto y Argentina se llevó el triunfo. Así es el fútbol. Como dice la tribuna, “…los goles no se merecen, se hacen…”.

En los cuartos de final fue muy superior a Yugoslavia, a quien dominó durante gran parte del encuentro, pero la victoria recién llegó por la vía de los penales. En este partido le fue anulado un gol perfectamente lícito a Burruchaga.

En el estadio San Paolo de Nápoles, donde Maradona es ídolo, Argentina dejó en el camino a Italia, también por los penales, jugando la última media hora con un jugador menos por la expulsión de Giusti. Sergio Goycochea se convirtió en el héroe, ratificando lo hecho en el partido anterior ante los yugoslavos. Así, con muy poco fútbol y sólo cinco goles anotados, se encontró disputando una nueva final, la tercera en los cuatro últimos mundiales.

En equipo argentino se presentó diezmado para enfrentar a Alemania. A las ausencias por lesiones, tarjetas amarillas y expulsiones, se agregó que Maradona estaba demasiado golpeado y su rendimiento no podía ser el óptimo.

No obstante, todo esto y el planteo de Bilardo totalmente defensivo, renunciando al ataque desde el mismo comienzo, Argentina aguantó el embate alemán durante 85 minutos. Con un hombre menos por la expulsión de Monzón tras una grosera falta sobre Klinsmann, llegó el fatídico instante en que el juez mexicano Codesal sancionó aquel dudoso penal que Brehme convirtió en gol. Alemania se había tomado revancha y se llevaba el título merecidamente. Al menos en los partidos previos hizo más que Argentina.

La suerte de la selección no podía durar tanto. Por lo hecho futbolísticamente, llegar a la final con apenas cinco goles marcados, fue realmente un milagro. Lo que pasó por Italia fue una sombra del equipo del 86, con un planteo temeroso, indigno de un campeón del mundo.

Así la selección argentina cumplió otra etapa. Los éxitos obtenidos a partir de 1978 la proyectaron a un primerísimo plano del mundo futbolístico. Pero con el paso de los años, comenzó a notarse una alarmante falta de renovación de valores.

Pedro Damián Monzón (Independiente) y Gustavo Abel Dezotti (Cremonese) tienen el dudoso récord de haber sido los dos primeros expulsados en una final de la Copa del Mundo.

El plantel:

Abel Eduardo BALBO (Udinese); José Horacio BASUALDO (Stuttgart); Sergio Daniel BATISTA (River Plate); Jorge Luis BURRUCHAGA (Nantes); Gabriel Humberto CALDERON (París Saint Germain); Claudio Paul CANIGGIA (Atalanta); Gustavo Abel DEZOTTI (Cremonese); Néstor Ariel FABBRI (Racing Club); Ricardo Omar GIUSTI (Independiente); Sergio Javier GOYCOCHEA (Millonarios); Néstor Gabriel LORENZO (Bari); Diego Armando MARADONA (Nápoli); Pedro Damián MONZON (Independiente); Julio Jorge OLARTICOECHEA (Racing Club); Nery Alberto PUMPIDO (Betis); Oscar Alfredo RUGGERI (Real Madrid); Roberto Néstor SENSINI (Udinese); José Tiburcio SERRIZUELA (River Plate); Juan Ernesto SIMON (Boca Juniors); Pedro Antonio TROGLIO (Lazio) – DT: Carlos Salvador BILARDO.
No actuaron: Edgardo BAUZA (Veracruz); Fabián Oscar CANCELARICH (Ferrocarril Oeste), David Antonio COMIZZO (River Plate). Comizzo viajó luego de la lesión de Pumpido ante la U.R.S.S. que lo marginó por el resto del mundial.

1994 – ESTADOS UNIDOS – El mundial fatídico

Nunca nuestra selección había sido derrotada en los dos campos al mismo tiempo: el futbolístico y el anímico. En Estados Unidos se dio un hecho inédito y nada edificante por cierto: el dóping de un jugador argentino. Y ese nombre era nada menos que el de la figura más importante de nuestro equipo en la historia de la Copa del Mundo. Fue un golpe muy duro para todo el plantel del que no pudo recuperarse.

Nuestra selección venía de festejar dos títulos en las Copa América de 1991 y 1993 dirigidos por Alfio Basile, el reemplazante de Bilardo en 1992. Por eso fue confiado a las Eliminatorias, pero el panorama se complicó seriamente ante la excelente actuación de Colombia en el grupo y el pálido empate con Paraguay en casa.

En la jornada final necesitaba el triunfo, pero el equipo de Valderrama le asestó una terrible derrota por 5 a 0, jalonado además con un fútbol práctico y brillante. Finalmente, Argentina logró clasificar penosamente luego de un repechaje frente a Australia.

Eliminatorias:

01/08/1993 (V) – Perú 1:0 – G.Batistuta (Lima)
08/08/1993 (V) – Paraguay 3:1 – R.Medina Bello(2)-F.Redondo (Asunción)
15/08/1993 (V) – Colombia 1:2 – R.Medina Bello (Barranquilla)
22/08/1993 (L) – Perú 2:1 – G.Batistuta-R.Medina Bello (River)
29/08/1993 (L) – Paraguay 0:0 (River)
05/08/1993 (L) – Colombia 0:5

Repechaje:

31/10/1993 (V) – Australia 1:1 – A.Balbo (Sydney)
17/11/1993 (L) – Australia 1:0 – G.Batistuta (River)

Con Maradona como líder del equipo, Argentina inició el mundial de Estados Unidos con una alentadora goleada frente a Grecia, debutante en estas lides. Tres goles de Batistuta y uno de Diego conformaron una victoria tan amplia como merecida. La prueba de fuego iba a ser con Nigeria. El equipo africano, sorpresa del torneo, se puso en ventaja a los pocos minutos, pero Argentina con dos goles de Caniggia revirtió el marcador. Promisorio comienzo de los albicelestes.

Pero tres días más tarde, se desató la tormenta. Las primeras informaciones que llegaban a Buenos Aires decían que había dado positivo el control antidóping de un jugador argentino en el partido con Nigeria. Inmediatamente fueron señalados los dos sorteados para tal fin: Sergio Vázquez y Diego Maradona. Si bien la incógnita se mantuvo durante unas horas, la gran mayoría sospechaba con fundamentos que se trataba del “10”. Y así fue nomás. Un “coctel” preparado por su médico fue la causa. Separado del plantel, comenzaron a tejerse las más diversas controversias. Polémica inútil para llenar espacios. Maradona se equivocó una vez más, y esta vez perjudicó a toda la selección.

El ídolo de México se había caído del pedestal. Su frase “me cortaron las piernas” fue disparada contra la F.I.F.A., pero nada dijo de su fatídico entorno, inconcebiblemente permitido por el técnico y los dirigentes. Su médico personal aseguró que sólo le recetó un antihistamínico.

Así y todo, fue una irresponsabilidad suya por administrarlo y de Diego por aceptarlo. Un jugador de su prestigio, categoría y experiencia no debió caer tan ingenuamente. Los aficionados argentinos se sintieron defraudados y con justa razón.

El equipo no se pudo recuperar anímicamente y los encuentros con Bulgaria y Rumania mostraron una selección sin alma. Esta vez, el fracaso futbolístico estuvo signado también por la vergüenza.

Un final tristísimo para el jugador argentino más grande en la historia de los mundiales. Su posterior regreso a Boca Juniors no borró su imagen. Con sus graves problemas personales sin resolver, se alejó definitivamente una tarde de octubre de 1997 en cancha de River jugando un tiempo del “superclásico”.

Pero la vida sigue y el mundial no se detuvo por eso. La victoria de Brasil frente a Italia por penales fue justa y debió llegar antes. Lo mostrado por el equipo “azzurro” fue lamentable. Ciento veinte minutos defendiéndose. Indigno de quien fue tres veces campeón del mundo. Pero el mundial de Estados Unidos tuvo escaso nivel técnico y no hubo una figura excluyente. Es que a los grandes que se van no es tan fácil reemplazarlos.

El plantel:

Abel Eduardo BALBO (Roma); José Horacio BASUALDO (Vélez Sarsfield); Gabriel Omar BATISTUTA (Fiorentina); Fernando Gabriel CACERES (Zaragoza); Claudio Paul CANIGGIA (Roma); José Antonio CHAMOT (Foggia); Hernán Edgardo DIAZ (River Plate); Luis Alberto ISLAS (Independiente); Alejandro Víctor MANCUSO (Boca Juniors); Diego Armando MARADONA (Newell’s); Ramón Ismael MEDINA BELLO (Yokohama); Ariel Arnaldo ORTEGA (River Plate); Fernando Carlos REDONDO (Real Madrid); Leonardo Adrián RODRIGUEZ (Borussia Dortmund); Oscar Alfredo RUGGERI (San Lorenzo); Roberto Néstor SENSINI (Parma); Diego Pablo SIMEONE (Sevilla) – DT: Alfio BASILE. No actuaron: Jorge Horacio BORELLI (Racing Club); Sergio Javier GOYCOCHEA (River Plate); Hugo Leonardo PEREZ (Independiente); Norberto Hugo SCOPONI (Newell’s); Sergio Fabián VAZQUEZ (Universidad Católica).

1998 – FRANCIA – De la euforia a la decepción

Luego del mundial de 1994, otra etapa se había concluido y por supuesto la renuncia de Basile fue inevitable. La A.F.A. designó en su reemplazo a Daniel Passarella, el gran capitán del 78 y exitoso técnico del River varias veces campeón de los cortos torneos locales. Para Francia 98 Argentina contó con un plantel donde prevalecían las figuras del exterior, como viene sucediendo desde hace mucho.

Los triunfos iniciales ante adversarios flojos, alentó esperanzas y después de eliminar a Inglaterra por penales, la euforia se desató en los aficionados. Pero en cuartos el rival fue Holanda. Demasiado para Argentina. El equipo “naranja” hizo un muy buen mundial y nos eliminó merecidamente.

Las Eliminatorias para Francia 98 tuvieron una sustancial modificación en su disputa. Por primera vez se jugó en dos ruedas, todos contra todos, clasificando los cuatro primeros. Ausente Brasil por ser campeón y con Uruguay muy disminuido, Argentina apareció desde el comienzo como el más firme candidato a ganar el torneo.

Y así sucedió efectivamente. Luego de una primera rueda floja, tuvo una importante reacción en las revanchas. Como los dos únicos partidos perdidos fueron en la altura, el técnico encontró las excusas justas. Primero con Ecuador en Quito y después en La Paz con Bolivia, en un partido que dio mucho para hablar por la conducta intemperante de algunos jugadores argentinos a lo que se sumó la agresión a Julio Cruz por parte de un ayudante del técnico boliviano. Un espectáculo realmente lamentable.

Las explicaciones oídas fueron las mismas que se dieron en 1957 cuando la selección perdió su primer partido en eliminatorias. Luego de 40 años, las cosas no han cambiado mucho en materia de excusas. Ahora la frase fue “… en Quito la pelota no dobla…”. ¿Cuándo escucharemos a algún técnico, jugador o dirigente decir que perdimos porque el rival fue mejor?

Pero más allá de los comentarios risueños, debemos señalar que Argentina, aún con un fútbol timorato, pudo vencer a Colombia, Paraguay y Chile como visitante y al final quedó primera en las posiciones. Los cuatro se clasificaron para el mundial de Francia, mientras Uruguay sumó una nueva frustración.

Eliminatorias:

24/06/1996 (L) – Bolivia 3:1 – A.Ortega(2)-G.Batistuta (En River)
02/06/1996 (V) – Ecuador 0:2 (En Quito)
07/07/1996 (V) – Perú 0:0 (En Lima)
01/09/1996 (L) – Paraguay 1:1 – G.Batistuta (En River)
09/10/1996 (V) – Venezuela 5:2 – A.Ortega-J.P.Sorín-D.Simeone-H.Morales-J.Albornoz (En San Cristóbal)
15/12/1996 (L) – Chile 1:1 – G.Batistuta (En River)
12/01/1997 (V) – Uruguay 0:0 (En Montevideo)
12/02/1997 (V) – Colombia 1:0 – C.J.López (En Barranquilla)
02/04/1997 (V) – Bolivia 1:2 – N.Gorosito (En La Paz)
30/04/1997 (L) – Ecuador 2:1 – A.Ortega-H.Crespo (En River)
08/06/1997 (L) – Perú 2:0 – H.Crespo-D.Simeone (En River)
06/07/1997 (V) – Paraguay 2:1 – M.Gallardo-J.S.Verón (En Asunción)
20/07/1997 (L) – Venezuela 2:0 – H.Crespo-Pablo Paz (En River)
10/09/1997 (V) – Chile 2:1 – M.Gallardo-C.J.López (En Santiago)
12/10/1997 (L) – Uruguay 0:0 (En River)
16/11/1997 (L) – Colombia 1:1 – F.Cáceres (En Boca)

Con un nuevo mundial a la vista, Argentina se preparó jugando varios amistosos a partir de febrero. Como dijimos antes, no fue fácil reunir el plantel, porque casi todos jugaban en el exterior y tenían compromisos con sus clubes, así que fue cambiando jugadores de acuerdo con los que podían viajar. En total disputó nueve encuentros con ocho triunfos y una derrota ante Israel. Lo más destacado fue la victoria en el Maracaná ante Brasil luego de 41 años.

Afecto al suspenso, Passarella dejó para el final la designación del jugador número 22. La mayoría de la prensa, pidió a gritos que se incluyera a Caniggia. El otrora gran puntero volvió para jugar muy bien en Boca Juniors, pero el “káiser” se decidió por Balbo, que hacía dos años y medio que actuaba en la selección.

El grupo en el que intervino Argentina, resultó muy accesible. Sólo Croacia podía oponer alguna resistencia, porque Japón y Jamaica eran selecciones de tercer orden y estaban en el Mundial para completar los 32 que aseguraran la disputa diaria de dos o tres partidos durante 20 días para que la televisión muestre al mundo todo su despliegue tecnológico y los enormes carteles publicitarios de las selectas empresas anunciantes.

Las dudas que el equipo mostró contra Japón, al que venció ajustadamente por 1 a 0 y con bastante susto al final, se despejaron parcialmente luego de la goleada 5 a 0 a Jamaica; los caribeños no eran una medida a tomar en cuenta seriamente. Frente a Croacia, también clasificada, jugó aceptablemente y ganó 1 a 0.

El verdadero mundial comenzó en los octavos de final y el primer rival fue Inglaterra. Un partido áspero, duro. Un penal convertido por cada bando, el golazo del inglesito Owen y la jugada preparada en un tiro libre que concretó Zanetti al final de la primera etapa, conformaron 45 minutos muy entretenidos.

Apenas reanudado el juego, Inglaterra se quedó con 10 por expulsión de Beckham. Ahí comenzó a manifestarse el miedo del técnico argentino, trasladando la pelota hacia atrás o los costados, sin aprovechar la ventaja numérica, casi sin atacar. En el alargue se vio claramente que el objetivo era llegar a los penales. El de los ingleses también. Allí, la solvencia de Roa hizo posible la victoria y el pase a los cuartos de final, aunque durante el encuentro el ex arquero de Lanús no había dado la misma seguridad, con salidas o quedos inoportunos.

Así, sin hacer demasiado (en realidad ningún equipo hizo mucho en este mundial), se topó con Holanda en la instancia siguiente. El equipo naranja marcó la diferencia por sus delanteros. Mientras Kluivert y Bergkamp hacían temblar a la insegura defensa argentina, Claudio López y Batistuta eran dos esfuerzos dispersos, lejos entre sí y sin precisión para definir. Igual que en el partido frente a Inglaterra, Argentina se encontró con la ventaja de un hombre y no la supo aprovechar. Otra vez el miedo, sin atacar, con exasperante lentitud. Dos tiros en los palos de Ortega y Batistuta, que aunque pudieron cambiar la historia, fueron hechos aislados. Sin convicción, fue buscando el alargue. Pero en el minuto 87, en un acto irresponsable, Ortega, le aplicó un cabezazo al arquero Van der Sar y vio la tarjeta roja. Inmediatamente, hubo un pase largo a Bergkamp que aprovechó la impotencia de Chamot en la marca para clavar un verdadero golazo que anticipó el regreso a Buenos Aires. Holanda había ganado justamente.

Otra vez el miedo le ganó al fútbol. La actitud de Passarella fue una clara prueba de ello. Tener uno de los planteles más caros no asegura un mejor fútbol. Aquí quedaron jugadores tan capaces como los que fueron, pero las elevadas cotizaciones pesaron a la hora de elegir a los 22.

El triunfo de Francia en “su” mundial, si bien era factible, no se suponía que iba a ser por la diferencia de 3 a 0. Brasil decepcionó en Saint Denis. Con Ronaldo en dudosas condiciones físicas, con versiones sobre conflictos internos, fue apenas una sombra y resignó el título sin luchar.

De este Mundial, de escasísimo y alarmante nivel técnico, rescatamos a Croacia, tercero en la clasificación final, pero más por una cuestión afectiva que futbolística. Sus jugadores se fueron ovacionados de París y en su tierra recibidos como héroes. Una pequeña alegría para un pueblo que sufrió tanto con la guerra y que aun mantenía las heridas abiertas.

El plantel:

Matías Jesús ALMEYDA (Lazio); Roberto Fabián AYALA (Nápoli); Abel Eduardo BALBO (Roma); Gabriel Omar BATISTUTA (Fiorentina); Sergio Ariel BERTI (River Plate); José Antonio CHAMOT (Lazio); Hernán Jorge CRESPO (Parma); Marcelo Daniel GALLARDO (River Plate); Claudio Javier LOPEZ (Valencia); Ariel Arnaldo ORTEGA (Valencia); Pablo Ariel PAZ (Tenerife); Mauricio Héctor PINEDA (Udinese); Carlos Angel ROA (Mallorca); Roberto Néstor SENSINI (Parma); Diego Pablo SIMEONE (Inter Milán); Juan Sebastián VERON (Sampdoria); Néstor David VIVAS (Lugano-Suiza); Sergio Adelmar ZANETTI (Inter Milán) – DT: Daniel Alberto PASSARELLA. – No actuaron: Leonardo Rubén ASTRADA (River Plate); Germán Adrián Ramón BURGOS (River Plate); Pablo Oscar CAVALLERO (Vélez Sarsfield); Marcelo Alejandro DELGADO (Racing Club).

2002 – COREA / JAPON – Con las manos vacías

La contratación de Marcelo Bielsa en 1999 fue considerado un gran acierto. Técnico muy trabajador, de pocas palabras, en contraste con otros que buscan estar en el tapete haciendo declaraciones permanentemente, estuvo cinco años a cargo del equipo argentino y a él se debe muy particularmente la conquista olímpica de 2004. Pero en el mundial de 2002 no las tuvo todas consigo. El conjunto argentino jugó muy mal y contra todos los pronósticos, no pasó la primera ronda, aunque bien es cierto que le tocó dos selecciones europeas durísimas, Inglaterra y Suecia, que resultaron dos escollos insalvables.

Eliminatorias:

La clasificación la logró cómodamente. Fue primero con 43 puntos, 12 más que Ecuador, el segundo y 13 sobre Brasil, el tercero. Ganó 13 partidos, empató 4 y perdió solamente con Brasil en San Pablo, tomándose revancha en Buenos Aires.

29/03/2000 (L) – Chile 4:1 – G.Batistuta-J.S.Verón(2)-Claudio J.López (En River)
26/04/2000 (V) – Venezuela 4:0 – R.Ayala-A.Ortega(2)-H.Crespo (En Maracaibo)
04/06/2000 (L) – Bolivia 1:0 – Gustavo López (En River)
29/06/2000 (V) – Colombia 3:1 – G.Batistuta(2)-H.Crespo (En Bogotá)
19/07/2000 (L) – Ecuador 2:0 – H.Crespo-Claudio J.López (En River)
26/07/2000 (V) – Brasil 1:3 – M.Almeyda (En San Pablo)
16/08/2000 (L) – Paraguay 1:1 – P.Aimar (En River)
03/09/2000 (V) – Perú 2:1 – H.Crespo-P.Aimar (En Lima)
08/10/2000 (L) – Uruguay 2:1 – M.Gallardo-G.Batistuta (En River)
15/11/2000 (V) – Chile 2:0 – A.Ortega-C.Husaín (En Santiago)
28/03/2001 (L) – Venezuela 5:0 – H.Crespo-J.P.Sorín-J.S.Verón-M.Gallardo-W.Samuel (En River)
25/04/2001 (V) – Bolivia 3:3 – H.Crespo(2)-J.P.Sorín (En La Paz)
03/06/2001 (L) – Colombia 3:0 – Cristian González-Claudio J.López-H.Crespo (En River)
15/08/2001 (V) – Ecuador 2:0 – J.S.Verón-H.Crespo (En Quito)
05/09/2001 (L) – Brasil 2:1 – M.Gallardo-Cris e/c (En River)
07/10/2001 (V) – Paraguay 2:2 – M.Pochettino-G.Batistuta (En Asunción)
08/11/2001 (L) – Perú 2:0 – W.Samuel-Claudio J.López (En River)
14/11/2001 (V) – Uruguay 1:1 – Claudio J.López (En Montevideo)

La preparación para el mundial comenzó en febrero de 2002 y siempre bajo la batuta de Marcelo Bielsa. Las confrontaciones en ese período pre-mundial fueron dos empates con Gales y Camerún y el triunfo 1 a 0 ante Alemania en Stuttgart. A la selección le fue bien ante los poderosos teutones como visitantes.

La victoria en el debut ante Nigeria por 1 a 0 dejó más dudas que certezas. Con gran esfuerzo pudo imponerse gracias al gol de Batistuta. La primera decepción llegó días después frente a Inglaterra. Los ingleses manejaron el partido y Argentina no pudo encontrarle la vuelta. La derrota supeditó la clasificación contra el duro equipo sueco. Había que ganar o ganar, pero no se pudo. Tuvo algunas situaciones no aprovechadas hasta promediar el segundo tiempo, cuando Suecia se puso en ventaja. El machacar argentino no dio resultado y faltando dos minutos, hubo un penal ejecutado por Ortega que fue rechazado por el arquero Hedman. Crespo tomó el rebote y marcó el empate, pero era tarde. Argentina regresó a casa muy rápido.

El plantel:

Pablo César AIMAR (Valencia); Matías Jesús ALMEYDA (Parma); Gabriel Omar BATISTUTA (Roma); Pablo Oscar CAVALLERO (Celta de Vigo); José Antonio CHAMOT (Milan); Hernán Jorge CRESPO (Lazio); Christian Alberto GONZALEZ (Valencia); Claudio Javier LOPEZ (Lazio); Ariel Arnaldo ORTEGA (River Plate); Diego PLACENTE (Bayer Leverkusen); Mauricio POCHETTINO (París Saint Germain); Walter Adrián SAMUEL (Roma); Diego Pablo SIMEONE (Lazio); Juan Pablo SORIN (Juventus); Juan Sebastián VERON (Manchester United); Javier Adelmar ZANETTI (Inter Milán) – DT: Marcelo BIELSA. – No jugaron: Roberto Fabián AYALA (Valencia); Roberto BONANO (Barcelona); Germán Adrián Ramón BURGOS (Atlético Madrid); Claudio Paul CANIGGIA (Glasgow Rangers); Marcelo Daniel GALLARDO (Mónaco); Claudio Daniel HUSAIN (Nápoli); Gustavo Adrián LOPEZ (Celta de Vigo).

2006 – ALEMANIA – ¡Volvimos invictos! (pero sin nada)

Luego de ganar los Juegos Olímpicos de 2004 en Atenas, Marcelo Bielsa renunció a la dirección técnica. Sus requerimientos no fueron atendidos por la A.F.A., es decir por Julio Grondona, amo y señor de la sede de la calle Viamonte y también con importantes influencias en el exterior, léase CONMEBOL y F.I.F.A. Su reemplazante fue José Néstor Pekerman, hombre que dio a la Argentina varios títulos juveniles, entre ellos cuatro Campeonatos Mundiales Sub-20. En el mundial de Alemania fue derrotado en cuartos de final por el local en los penales.

Sin la amplitud de la eliminatoria anterior, Argentina sacó su pasaje finalizando segundo de Brasil por diferencia de gol con 10 triunfos, cuatro empates y otras tantas derrotas.

Eliminatorias:

06/06/2003 (L) – Chile 2:2 – Christian González-P.Aimar (En River)
09/06/2003 (V) – Venezuela 3:0 – P.Aimar-H.Crespo-C.Delgado (En Caracas)
15/11/2003 (L) – Bolivia 3:0 – A.D’Alessandro-H.Crespo-P.Aimar (En River)
19/11/1993 (V) – Colombia 1:1 – H.Crespo (En Barranquilla)
30/03/2004 (L) – Ecuador 1:0 – H.Crespo (En River)
02/06/2004 (V) – Brasil 1:3 – J.P.Sorín (En B.Horizonte)
06/06/2004 (L) – Paraguay 0:0 (En River)
04/09/2004 (V) – Perú 3:1 – M.Rosales-F.Coloccini-J.P.Sorín (En Lima)
09/10/2004 (L) – Uruguay 4:2 – L.Figueroa(2)-Luis González-J.Zanetti (En River)
13/10/2004 (V) – Chile 0:0 (En Santiago)
17/11/2004 (L) – Venezuela 3:2 – J.M.Rey e/c-J.R.Riquelme-J.Saviola (En River)
26/03/2005 (V) – Bolivia 2:1 – L.Figueroa-L.Galletti (En La Paz)
30/03/2005 (L) – Colombia 1:0 – H.Crespo (En River)
04/06/2005 (V) – Ecuador 0:2 (En Quito)
08/06/2005 (L) – Brasil 3:1 – H.Crespo(2)-J.R.Riquelme (En River)
03/09/2005 (V) – Paraguay 0:1 (En Asunción)
09/10/2005 (L) – Perú 2:0 – J.R.Riquelme-L.Guadalupe e/c (En River)
12/10/2005 (V) – Uruguay 0:1 (En Montevideo)

Los adversarios en el grupo en el Mundial fueron Costa de Marfil, con su estrella Didier Drogba, Serbia y Montenegro, el más débil del grupo y la poderosa Holanda, de modo que el enfrentamiento con los marfileños era clave. La victoria 2 a 1 fue sufrida pero justa. La goleada 6 a 0 a serbios y montenegrinos, donde Lionel Messi debutó en la Copa del Mundo, aseguró el pasaje a octavos. Luego vino el empate sin goles con Holanda, en partido aburrido, para ser primera en el la zona.

En octavos de final debió luchar mucho para vencer a México 2 a 1 en el tiempo extra, cuando Maxi Rodríguez paró con el pecho un centro de Sorín y desde el borde del área grande despachó un zurdazo que se clavó en un ángulo.

En cuartos el adversario fue Alemania, el local apoyado por todo el estadio. Argentina controló el partido sin dar demasiadas chances al equipo de Klinsmann. Apenas iniciado el segundo tiempo, un córner servido por Riquelme, fue conectado por Roberto Ayala con un cabezazo que puso arriba a Argentina y faltando 12 minutos el propio Maxi desperdició una inmejorable situación. Pero el empuje alemán tuvo sus frutos a diez minutos del final cuando empató Miroslav Klose, confirmando aquello de que dos cabezazos en el área es gol.

Después, la lotería de los penales clasificó a Alemania por mérito del arquero Lehmann que contuvo dos remates.

El plantel: Roberto Carlos ABBONDANZIERI (Boca Juniors); Pablo César AIMAR (Valencia); Roberto Fabián AYALA (Valencia); Nicolás BURDISSO (Inter Milán); Esteban Matías CAMBIASSO (Inter Milán); Fabricio COLOCCINI (Deportivo La Coruña); Hernán Jorge CRESPO (Inter Milán); Julio Ricardo CRUZ (Inter Milán); Leandro CUFRE (Roma); Leonardo Neorén FRANCO (Atlético Madrid); Luis Oscar GONZALEZ (Porto); Iván Gabriel HEINZE (Manchester United); Javier Alejandro MASCHERANO (Corinthians); Lionel Andrés MESSI (Barcelona); Gabriel Alejandro MILITO (Zaragoza); Rodrigo Sebastián PALACIO (Boca Juniors); Juan Román RIQUELME (Villarreal); Maximiliano RODRIGUEZ (Atlético Madrid); Javier Pedro SAVIOLA (Sevilla); Lionel SCALONI (West Ham); Juan Pablo SORIN (Villarreal); Carlos Alberto TEVEZ (Corinthians) – DT: José Néstor PEKERMAN. – No jugó: Oscar Alfredo USTARI (Independiente).

2010 – SUDAFRICA – Otra vez Alemania…

Bajo la dirección técnica de Diego Maradona, Argentina sumó otro fracaso mundialista en Sudáfrica, no obstante haber pasado sin riesgos a los octavos de final. Bien contra México y mal con Alemania, que nuevamente echó por tierra el sueño albiceleste y esta vez sin dudas ni discusiones.

La clasificación resultó harto difícil y la logró ante Perú (otra vez!) en una lluviosa noche en Núñez con el agónico gol de Martín Palermo. Resultó cuarto (último puesto que clasificaba directamente) en la tabla con ocho victorias, cuatro empates y seis derrotas. La nota la nota saliente fue la goleada sufrina en la altura de La Paz ante Bolivia, que en un resultado inédito, vapuleó a nuestro equipo con un rotundo 6 a 1. Argentina, con muchas dudas, estaba en Sudáfrica.

Eliminatorias:

13/10/2007 (L) – Chile 2:0 – J.R.Riquelme(2) (En River)
16/10/2007 (V) – Venezuela 2:0 – Gabriel Milito-L.Messi (En Maracaibo)
17/11/2007 (L) – Bolivia 3:0 – S.Agüero-J.R.Riquelme(2) (En River)
20/11/2007 (V) – Colombia 1:2 – L.Messi (En Bogotá)
15/06/2008 (L) – Ecuador 1:1 – R.Palacio (En River)
18/06/2008 (V) – Brasil 0:0 (En Porto Alegre)
06/08/2008 (L) – Paraguay 1:1 – S.Agüero (En River)
10/09/2008 (V) – Perú 1:1 – Vilchez e/c (En Lima)
11/10/2008 (L) – Uruguay 2:1 – L.Messi-S.Agüero (En River)
15/10/2008 (V) – Chile 0:1 (En Santiago)
21/03/2009 (L) – Venezuela 4:0 – L.Messi-C.Tévez-Maxi Rodriguez-S.Agüero (En River)
01/04/2009 (V) – Bolivia 1:6 – L.González (En La Paz)
06/06/2009 (L) – Colombia 1:0 – Daniel Díaz (En River)
10/06/2009 (V) – Ecuador 0:2 (En Quito)
05/09/2009 (L) – Brasil 1:3 – J.Dátolo (En Rosario)
09/09/2010 (V) – Paraguay 0:1 (En Asunción
10/10/2009 (L) – Perú 2:1 – G.Higuaín-M.Palermo (En River)
14/10/2009 (V) – Uruguay 1:0 – M.Bolatti (En Montevideo)

¡Ay, Diego!

Finalizado el partido con Perú que le dio la clasificación, un Diego Maradona exultante asistió a la conferencia de prensa. Allí descargó toda su animosidad contra el periodismo y la gente con una obscenidad que recorrió el mundo entero y que le costó una suspensión de dos meses. Lamentable.

Ya en Sudáfrica, fundamental resultó la victoria del debut ante la siempre difícil Nigeria. El tempranero gol de Heinze les dio tranquilidad aunque los africanos no pusieron en real peligro la valla de Romero. El arquero nigeriano se convirtió en figura. Luego Corea del Sur tampoco fue un escollo serio y el 4 a 1 final lo confirmó. Finalmente ganó su grupo venciendo a Grecia cómodamente.

En cuartos jugó su mejor partido frente a México. Logró una amplia diferencia de 3 a 0 a poco de comenzada la segunda etapa y luego reguló el juego.

El encuentro de cuartos con Alemania no merece mayores comentarios. El lapidario 0-4 lo dice todo. Lionel Messi, la carta de triunfo de Maradona, resultó anulado totalmente por la férrea marca alemana, y así debimos volver antes de tiempo.

El plantel:

Sergio Leonel AGÜERO (Atlético Madrid), Mario BOLATTI (Fiorentina), Nicolás BURDISSO (Roma), Martín DEMICHELIS (Bayern Münich), Angel Di MARIA (Benfica), Jonás GUTIERREZ (Newcastle), Iván Gabriel HEINZE (Olympique Marsella), Gonzalo HIGUAIN (Real Madrid), Javier MASCHERANO (Liverpool), Lionel MESSI (Barcelona), Diego Alberto MILITO (Racing Club), Nicolás OTAMENDI (Vélez Sarsfield), Martín PALERMO (Boca Juniors), Javier PASTORE (Palermo), Clemente Juan RODRIGUEZ (Estudiantes L.P.), Maximiliano RODRIGUEZ (Liverpool),Sergio ROMERO (AZ Alkmaar), Walter Adrián SAMUEL (Inter Milán), Carlos Alberto TEVEZ (Manchester City), Juan Sebastián VERON (Estudiantes L.P.) – DT: Diego Armando MARADONA. – No jugaron: Mariano ANDUJAR (Catania), Ariel GARCE (Colón), Diego POZO (Colón).

2014 – BRASIL – Luchando hasta el final

Llegar a la final no es poco. Argentina lo logró sin ser el equipo esperado. Con poco poder ofensivo (marcó dos goles en los últimos 4 encuentros, dos con alargue), ganó los cuatro primeros partidos por la mínima diferencia. Luego del gran desempeño de Sergio Romero, que contuvo dos penales en la definición con Holanda, llegó la ansiada final ante Alemania. Los teutones habían dejado mudos a 220 millones de brasileños tres días antes en la histórica goleada 7 a 1 de Belo Horizonte.

Argentina desperdició lo que Alemania consiguió en el tiempo extra. Aun lamentamos la situación perdida por Higuaín solo ante Neuer. Pero el fútbol es así y el resultado no se discute. Alemania fue un legítimo campeón que postergó por tercera vez consecutiva la ilusión argentina.

Después de la eliminación de la Copa América en manos de Uruguay, renunció Sergio Batista y asumió Alejandro Sabella. Ausente Brasil en las Eliminatorias por ser el anfitrión, Argentina ganó la clasificación con 9 triunfos, cinco empates y dos derrotas. Tuvo el Gonzalo Higuaín al goleador de la eliminatoria.

Eliminatorias:

07/10/2011 (L) – Chile 4:1 – G.Higuaín(3)-L.Messi (En River)
11/10/2011 (V) – Venezuela 0:1 (En Pto. La Cruz)
11/11/2011 (L) – Bolivia 1:1 – E.Lavezzi (En River)
15/11/1911 (V) – Colombia 2:1 – L.Messi-S.Agüero (En Barranquilla)
02/06/2012 (L) – Ecuador 4:0 – S.Agüero-G.Higuaín-L.Messi-A.Di María (En River)
07/09/2012 (L) – Paraguay 3:1 – A.Di María-G.Higuaín-L.Messi (En Córdoba)
11/09/2012 (V) – Perú 1:1 – G.Higuaín (En Lima)
12/10/2012 (L) – Uruguay 3:0 – L.Messi(2)-S.Agüero (En Mendoza)
16/10/2012 (V) – Chile 2:1 – L.Messi-G.Higuaín (En Santiago)
23/03/2013 (L) – Venezuela 3:0 – G.Higuaín(2)-L.Messi (En River)
26/03/2013 (V) – Bolivia 1:1 – E.Banega (En La Paz)
07/06/2013 (L) – Colombia 0:0 (En River)
11/06/2013 (V) – Ecuador 1:1 – S.Agüero (En Quito)
10/09/2013 (V) – Paraguay 5:2 – L.Messi(2)-S.Agüero-A.Di María-Maxi Rodríguez (En Asunción)
11/10/2013 (L) – Perú 3:1 – E.Lavezzi(2)-R.Palacio (En River)
15/10/2013 (V) – Uruguay 2:3 – Maxi Rodríguez(2) (En Montevideo)

Con la estrella Lionel Messi, Argentina fue a Brasil como uno de los favoritos.

El pase a cuartos resultó más difícil de lo que se suponía. En los tres partidos se notó la falta de generación de fútbol. Messi no rindió lo que de él se esperaba. En un acertado comentario, el diario La Nación dijo: “Messi fue sin dudas el hombre que clasificó a un equipo que despertaba más dudas que certezas. Sin embargo, no apareció ante Holanda y Alemania, los partidos que el mundo le reclamaba para consagrarlo rey”. Contra Holanda y Bélgica funcionó de a ratos. A Suiza se le ganó en el alargue un partido que debió definir mucho antes y con Bélgica sufrió algunos apurones. Ante la ex “naranja mecánica” hubo más nervios que fútbol. Ambos se respetaron y en los minutos finales parecieron conformarse con los penales, donde Romero estuvo impecable atajando dos. En la final no hubo mejoras en el juego, más allá de un par de situaciones y un claro penal de Neuer a Higuaín que el árbitro italiano Rizzoli no otorgó. En el tiempo extra, Alemania, con más resto, se llevó el triunfo. Lo de la selección no debe tomarse como un fracaso. Después de mucho tiempo estaba otra vez en los primeros planos del fútbol mundial. Eso no es poco.

El plantel:

Sergio Leonel AGÜERO (Manchester City); Ricardo Gabriel ALVAREZ (Inter Milán); José María BASANTA (Monterrey); Lucas Rodrigo BIGLIA (Lazio); Hugo Armando CAMPAGNARO (Inter Milán); Martín DEMICHELIS (Manchester City); Angel DI MARIA (Real Madrid); Federico FERNANDEZ (Nápoli); Fernando GAGO (Boca Juniors); Ezequiel Marcelo GARAY (Benfica); Gonzalo Gerardo HIGUAIN (Nápoli); Ezequiel LAVEZZI (París Saint Germain); Javier Alejandro MASCHERANO (Barcelona); Lionel Andrés MESSI (Barcelona); Rodrigo Sebastián PALACIO (Inter Milán); Enzo PEREZ (Benfica); Maximiliano RODRIGUEZ (Newell’s); Marcos ROJO (Sporting Lisboa); Sergio Germán ROMERO (Mónaco); Pablo ZABALETA (Manchester City) – DT: Alejandro SABELLA. – No jugaron: Agustín ORION (Boca Juniors); Augusto FERNANDEZ (Celta de Vigo); Mariano ANDUJAR (Nápoli).

2018 – RUSIA – El duro camino para llegar

Pocas veces la selección sufrió tanto en una Eliminatoria como la que nos llevó a Rusia. El suspenso se prolongó hasta la última fecha en que con el triplete de Messi frente a Ecuador, logró la tranquilidad y el desahogo. Ante los magros resultados, Edgardo Bauza dejó de ser el técnico para dar paso a Jorge Sampaoli, de buen desempeño anterior con la selección chilena.

Algunos resultados negativos como local pusieron a la selección al borde de la eliminación y de hecho en las últimas jornadas la clasificación estaba en duda. Por primera vez Paraguay y Ecuador nos vencieron en casa, en tanto Venezuela y Perú se llevaron sendos empates. Los 19 goles en 18 partidos mostraron su flojedad ofensiva.

Brasil fue el vencedor del Grupo con 41 puntos, Uruguay siguió con 31, Argentina resultó tercero con 28 y Colombia con 27. Los cuatro pasaron directamente, en tanto Perú clasificó al vencer a Nueva Zelandia en el repechaje.

Eliminatorias:

08/10/2015 (L) – Ecuador 0:2 (En River)
13/10/2015 (V) – Paraguay 0:0 (En Asunción)
13/11/2015 (L) – Brasil 1:1 – E.Lavezzi (En River)
17/11/2015 (V) – Colombia 1:0 – L.Biglia (En Barranquilla)
24/03/2016 (V) – Chile 2:1 – A.Di María-G.Mercado (En Santiago)
29/03/2016 (L) – Bolivia 2:0 – G.Mercado-L.Messi (En Córdoba)
01/09/2016 (L) – Uruguay 1:0 – L.Messi (En Mendoza)
06/09/2016 (V) – Venezuela 2:2 – L.Pratto-N.Otamendi (En Mérida)
06/10/2016 (V) – Perú 2:2 – Ramiro Funes Mori-G.Hiaguaín (En Lima)
11/10/2016 (L) – Paraguay 0:1 (En Córdoba)
10/11/2016 (V) – Brasil 0:3 (En Belo Horizonte)
15/11/2016 (L) – Colombia 3:0 – L. Messi-L. Pratto – A. Di María (En San Juan)
23/03/2017 (L) – Chile 1:0 – L.Messi (En River)
28/03/2017 (V) – Bolivia 0:2 (En La Paz)
31/08/2017 (V) – Uruguay 0:0 (En Montevideo)
05/09/2017 (L) – Venezuela 1:1 – R. Feltcher e/c (En River)
05/10/2017 (L) – Perú 0:0 (En Boca)
10/10/2017 (V) – Ecuador 3:1 – L. Messi (3) (En Quito)

Con el crédito abierto, como corresponde a una selección de primer nivel mundial, la albiceleste se dispuso a encarar el mundial de Rusia 2018. Cuarenta millones de argentinos esperamos con gran ilusión el momento de disfrutar una nueva alegría. Pero la ilusión duró lo que un suspiro.

Para Argentina, el Mundial de Rusia resultó un gran fracaso. Y no solamente por su bajo nivel de juego, sino por todos los ingredientes que acompañaron a esta selección llena de rutilantes figuras del fútbol mundial que no entiendieron que antes de entrar a la cancha hay que dejar de creerse los mejores y darse un baño de humildad.

La relación con el técnico Sampaoli no fue buena nunca. La apabullante derrota frente a Croacia exasperó los ánimos. Pero, ¿es responsable el técnico de la “canchereada” de Caballero que le sirvió el primer gol a Rebic? ¿Es culpa de Sampaoli que Messi haya tirado casi displicentemente el penal ante Islandia? Sabemos que los técnicos no ganan campeonatos, aunque una gran parte del periodismo los endiose y los coloque en un pedestal. Los ganan los jugadores, pero los técnicos también forman parte del conjunto. En Rusia algunos futbolistas se sintieron “intocables” y pretendieron formar el equipo. Fue un grupo de estrellas opacadas. Aunque entre ellas haya estado el mejor del momento. En Rusia la soberbia le ganó a la humildad. Y así nos fue.

El plantel:

Sergio Leonel AGÜERO (Manchester City), Marcos ACUÑA (Sporting Lisboa), Franco ARMANI (River Plate), Ever BANEGA (Sevilla), Lucas Rodrigo BIGLIA (Milan), Wilfredo CABALLERO (Chelsea), Paulo DYBALA (Juventus), Angel DI MARIA (París Saint Germain), Federico FAZIO (Roma), Gonzalo Gerardo HIGUAIN (Juventus), Javier Alejandro MASCHERANO (Hebei China Fortune), Gabriel Iván MERCADO (Sevilla), Lionel MESSI (Barcelona), Maximiliano MEZA (Independiente), Nicolás OTAMENDI (Manchester City), Cristian PAVON (Boca Juniors), Enzo PEREZ (River Plate), Marcos ROJO (Manchester United), Eduardo SALVIO (Benfica), Nicolás Alejandro TAGLIAFICO (Ajax) – DT: Jorge SAMPAOLI. – No jugaron: Nahuel GUZMAN (Tigres de México), Cristian ANSALDI (Torino), Giovani LO CELSO (París Saint Germain).

2022 – QATAR – La tercera gema

Las expectativas que teníamos para Qatar eran óptimas. Argentina llegaba con una serie invicta de 35 partidos que había arrancado después de aquella derrota ante Brasil en Belo Horizonte por la Copa América de 2019.

Como siempre, el plantel lo conformaron futbolistas que juegan en el exterior, casi todos en Europa y por supuesto, la estrella Lionel Messi hacía más latente esa expectativa. Pero la cosa no empezó bien. Fue una derrota inesperada contra Arabia Saudita, hecho insólito para una selección que se postulaba para estar en el podio. Por suerte se recuperó rápido, tanto anímica como futbolísticamente y la victoria ante México, nos devolvió la sonrisa. Quedaba Polonia y había que ganar. Y se ganó. Sin que le sobrara demasiado y con un penal errado por Messi promediando el primer tiempo. Pero apenas iniciado el segundo tiempo, Alexis primero y Julián después pusieron las cosas en su lugar. Ahora, como dicen siempre, empezaba el verdadero Mundial, donde no queda lugar para dudas o temores.

En octavos, Australia no debía ser un rival de los más difíciles, y en cierto modo el 2 a 1 quedó un poco corto, pero si bien las cosas mejoraban, todavía se esperaba un poco más.

El partido de cuartos era la primera gran prueba de fuego. Con Países Bajos ya es un clásico mundialista. Todos esperábamos una fiesta cuando se puso en ventaja con el gol de Molina en el primer tiempo, consolidado en el segundo con el penal que convirtió Lionel. Pero los holandeses reaccionaron y ante un equipo argentino confiado, descontó primero y cuando ya el árbitro español se aprestaba a pitar el final, una distracción fatal de la defensa, permitió el empate. En pocos minutos todo parecía derrumbarse. Pero para el alargue, Scaloni tenía un as en la manga. El ingreso de Ángel Di María le dio otro impulso, aunque no se pudo quebrar el empate. Argentina debió ganarlo antes. En los penales, el “Dibu” Martínez fue la figura atajando dos.

La semifinal ante Croacia fue el partido más tranquilo del Mundial para los nuestros. Un cómodo 3 a 0 le aseguró una nueva final. Pocas fueron tan emotivas como ésta. Por las variantes del marcador, por las situaciones para ambos frente a los arcos y por esa tapada fenomenal del “Dibu” sobre el final sacando con el pie un remate a gol de Kolo Muani. En los penales, la eficacia argentina fue total y la tapada de uno por parte de Martínez y otro errado por Francia, desataron la alegría de un pueblo que salió a festejar como nunca.

Otra vez el fútbol argentino en la cima. Otra vez la alegría de la gente desparramada por todo el país.

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Nota: Haciendo clic en Sintesis de Argentina en los Mundiales podés descargarte el documento con todas las síntesis oficiales de los partidos de Argentina en los mundiales.

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