por Daniel Morello, socio del CIHF
El 19 de mayo de 1978, César Luis Menotti entregó la lista definitiva para el mundial que iba a disputarse en nuestro país. La nómina contaba con 22 nombres¹ —los mismos que terminarían bordando la primera estrella en la camiseta celeste y blanca—, pero la verdadera noticia fue quiénes quedaron en el camino: Bravo, Bottaniz y Maradona. Los tres “podados” de la prelista original de 25, dividieron las aguas entre quienes pedían la convocatoria de la joven promesa del fútbol argentino y quienes acordaban con el Flaco.
“Tantas veces me mataron, tantas veces me morí / Sin embargo estoy aquí resucitando”²
Si alguien piensa que en 1994 le cortaron por primera vez las piernas al Diego, se equivoca. Esa fría noche de invierno fue la verdadera primera estación de su calvario, bajo las tijeras de un Flaco que lo juzgó demasiado joven para la cita máxima. Las lágrimas de aquel pibe de 17 años, escondido bajo un árbol para que nadie lo viera, brotaban de un dolor que lo desgarraba por dentro: sentía que le había fallado a su mamá y no sabía cómo darle la noticia. Esas lágrimas no serían las primeras ni las últimas; vendrían otras de amargura y muchas de gloria, como las que besarían su cara ocho años más tarde en México.
Maradona había debutado 19 meses atrás contra Talleres de Córdoba, mismo rival que enfrentaría en su estreno con la de Boca. Aquella tarde en La Paternal, el resultado fue una derrota para el Bicho por 1 a 0 y Diego entró en el segundo tiempo³. Cuando le dieron la fatídica noticia de que no iba a jugar el mundial, ya no era el “Cebollita” que hacía malabares en los entretiempos; cargaba con 60 presentaciones y 23 gritos en primera. Y eso que en el primer semestre del ´78 casi no había jugado para su club: él, junto al resto de los convocados, estaba a entera disposición del cuerpo técnico nacional. Una concentración absoluta, de esas que el fútbol moderno ya no permite.
Ese “no” rotundo fue un combustible. Como tantas otras veces, la bronca dio el impulso para que la magia brotara de su pie izquierdo. Si bien no era un indiscutido, la gente lo pedía, pero para el DT no era su momento. Quedará por siempre la duda: ¿qué hubiera pasado si lo llevaban? Lo concreto es que el Flaco contaba con tres variantes para ese puesto: Alonso (quien, según algunas versiones, ingresó por presiones de la junta militar), Villa y Valencia, sin contar a Kempes que ocupó una posición de volante por la izquierda como salida del equipo en algunos partidos.
Una vez que se publicó la lista, la pelota siguió rodando en el torneo local. Tres días más tarde, el 21 de mayo, la expectativa se centró en su reacción, cómo podía incidir la cachetada de la exclusión. La víctima fue Chacarita. Según las crónicas de la época, hubo un solo equipo en cancha: el Bicho goleó 5 a 0 con un triplete de Maradona⁴ y un penal que él mismo generó para que López lo cambiara por gol. Las cifras posteriores son de otro planeta: 26 tantos en el 78; otros 26 en el 79 —año en que se coronó en el Juvenil de Japón— y 43 en 1980. Fue el máximo artillero de los Metropolitanos del ´78, ´79 y ´80, y de los Nacionales del ´79 y ´80. Luego vendría su pase al Xeneize y una historia de resurrecciones constantes, alimentando ese mito del eterno retorno:
Tantas veces lo borraron, tantas desapareció
Si a su propio entierro fue, solo y llorando
Hizo un nudo en el pañuelo, pero se olvidó después
Que no era la única vez
Y siguió cantando…⁵
Ese 19 de mayo de 1978 no fue el final, fue el impulso necesario, para escribir la leyenda que su zurda dibujó.

Referencias:
¹ 1 Alonso 2 Ardiles 3 Baley 4 Bertoni 5 Fillol 6 Gállego 7 Luis Galvan 8 Ruben Galvan 9 Houseman 10 Kempes 11 Killer 12 larrosa 13 La Volpe 14 Luque 15 Olguin 16 Ortiz 17 Oviedo 18 Pagnanini 19 Passarella 20 Tarantini 21 Valencia 22 Villa.
² Como la cigarra, de María Elena Walsh
³ Con 15 años 11 meses y 20 días entro por Giacobetti al iniciar el segundo tiempo
⁴ Argentinos 5 Chacarita 0
18 m. López -penal-
62 m. Maradona
66 m. López
73 m. Maradona
83 m. Maradona
Acá podemos detenernos en una controversia, ya que algunos medios le dan 3 goles a Maradona y 2 a J. López, mientras otros le dan 2 a Maradona, 2 a López y 1 a Favret. La discusión es sobre el cuarto gol de Argentinos Juniors.
⁵ Perdón por tomar el atrevimiento de modificar apenas la letra de María Elena Walsh para ajustarla al texto
