Camino a la gloria

por Daniel Morello, socio del CIHF

​La historia de la Selección Argentina en las Copas del Mundo está repleta de mística, dramatismo, épica y, por supuesto, una pasión inigualable. Repasamos la cronología de nuestras finales: desde el nacimiento del clásico rioplatense hasta la previa del trascendental choque que se nos viene este domingo.

  • ​Uruguay 1930: La primera batalla del Río de la Plata

​Argentina 2 – Uruguay 4

​Se disputaba el primer mundial de fútbol de la historia. En tierras uruguayas, el clásico del Río de la Plata se trasladaba a la gran final. No cabía ninguna duda de que se enfrentaban las dos mejores selecciones del planeta.

​El clima estaba caldeado mucho antes de que rodara la pelota, tanto para los futbolistas como para los hinchas que intentaban “cruzar el charco”. Las amenazas a los jugadores argentinos y a sus familiares se hicieron sentir antes, durante y en el entretiempo del partido. Siempre se dijo que muchos futbolistas de la Albiceleste jugaron condicionados por el miedo, especialmente tras las intimidaciones sufridas en el vestuario antes de salir a disputar el segundo tiempo.

🎶 El Zorzal neutral: Antes de la gran final, Carlos Gardel se hizo presente en las concentraciones de ambos planteles. El “Zorzal Criollo” no quería tomar partido por ninguno de los dos equipos y prefirió repartir su cariño por igual.

​📋 La formación de Argentina (1930)

​Bajo la conducción de la dupla técnica integrada por Francisco Olazar y Juan José Tramutola, Argentina formó con un clásico esquema táctico de la época (2-3-5):

​Arquero: Juan Botasso.
​Defensores: José Della Torre, Fernando Paternoster.
​Mediocampistas: Juan Evaristo, Luis Monti, Pedro Suárez.
​Delanteros: Carlos Peucelle, Francisco Varallo, Guillermo Stábile, Manuel Ferreira (C), Mario Evaristo.​

El partido: una final con dos pelotas​

Una de las mayores curiosidades de este encuentro fue que se jugó un tiempo con cada pelota: el primero con la que propuso Argentina, y el segundo con la que aportó Uruguay. Las estadísticas parecen darle la razón a la importancia del esférico:

​⚽ Minuto 12: Pablo Dorado abre la cuenta para Uruguay (1-0).
​⚽ Minuto 20: Carlos Peucelle lo empata para la Albiceleste (1-1).
​⚽ Minuto 37: Guillermo Stábile da vuelta el marcador para irse al descanso con ventaja argentina (1-2).
​⚽ Minuto 57: En la segunda mitad (y con pelota uruguaya), Pedro Cea pone el empate (2-2).
​⚽ Minuto 68: Victoriano Iriarte adelanta a los locales (3-2).
​⚽ Minuto 89: Héctor Castro sella el resultado definitivo (4-2).​

Tras el pitazo final, la pasión se desbordó. Hubo serios incidentes en ambas orillas del río e incluso se amagó con romper relaciones diplomáticas entre los dos países. Sin lugar a dudas, la historia de los Mundiales empezó con una final cargada de tensión y polémica.

  • ​Argentina 1978: La consagración y la primera estrella

​Argentina 3 – Países Bajos 1 (tiempo suplementario)​

Tuvieron que pasar 48 años para que la Selección volviera a jugar una final del mundo. En el medio quedaron la interrupción por la Segunda Guerra Mundial, ausencias por decisiones de escritorio y deportivos, y golpes durísimos como el “Desastre de Suecia 58” o la no clasificación a México 70.

​Sin embargo, el proceso liderado por César Luis Menotti marcó un antes y un después: bajo su conducción, la Selección Argentina pasó a ser la prioridad absoluta.

​⚠️ Fútbol y dictadura: Es imposible hablar de este Mundial sin mencionar la sangrienta dictadura cívico-militar que asolaba al país, la cual pretendió utilizar el éxito deportivo como propaganda política. A pesar de esto, la historia ha aprendido a separar el logro genuino de aquellos futbolistas del horror de los genocidas.

​📋 La formación de Argentina (1978)

​El equipo de César Luis Menotti salió a la cancha con un esquema 4-3-3 que combinaba un enorme sacrificio físico con una técnica exquisita:

​Arquero: Ubaldo Matildo Fillol.
​Defensores: Jorge Olguín, Luis Galván, Daniel Passarella (C), Alberto Tarantini.
​Mediocampistas: Osvaldo Ardiles (Omar Larrosa 66′), Américo Gallego, Mario Alberto Kempes.
​Delanteros: Daniel Bertoni, Leopoldo Jacinto Luque, Oscar Ortiz (René Houseman 75′).​

La previa: guerra de nervios en el Monumental

​La final contra los Países Bajos (la famosa “Naranja Mecánica”, aunque ya sin Johan Cruyff) empezó a jugarse mucho antes del pitazo inicial. Daniel Passarella, el gran capitán argentino, le reclamó de forma vehemente al árbitro por el yeso que llevaba en el brazo el neerlandés René van de Kerkhof. Todo formaba parte de una estrategia para demorar el inicio, poner nerviosos a los rivales y hacerles sentir la ensordecedora presión de un Monumental repleto. El plan funcionó y dio paso a un partido de enorme intensidad física y pierna fuerte.

​El partido: del infarto a la gloria​

El desarrollo del juego fue una montaña rusa de emociones que paralizó a todo el país:

​⚽ Minuto 38: Mario Alberto “El Matador” Kempes abre el marcador desatando la locura en las tribunas (1-0).
​⚽ Minuto 82: Cuando Argentina ya acariciaba su primera Copa del Mundo, Dick Nanninga cabecea al gol y empata el encuentro (1-1). Un balde de agua fría para el Monumental.
​😱 Minuto 90: El corazón de los argentinos se detuvo por un instante cuando un remate agónico de Rob Rensenbrink se estrelló en el palo del arco defendido por el “Pato” Fillol. El destino quería prórroga.​

El suplementario: la hora del Matador

​En el tiempo extra, la Albiceleste sacó a relucir su característico temperamento y amor propio para pasarle por encima a los europeos:

​⚽ Minuto 105: Kempes, con pura prepotencia de goleador, guapea en el área y pone el (2-1).
​⚽ Minuto 116: Daniel Bertoni sella el resultado definitivo tras una gran jugada del “Matador” (3-1).​

La primera estrella dorada pasaba a brillar para siempre en el pecho de la camiseta argentina.

  • México 1986: El genio de Maradona y la segunda estrella​

Argentina 3 – Alemania Federal 2

​Un Mundial marcado a fuego por el que es, para muchos, el rendimiento individual más colosal de la historia de los mundiales: el de Diego Armando Maradona. Tras superar a Inglaterra en un cruce cargado de geopolítica y revancha emocional, y aplastar a Bélgica con magia pura, la Selección de Carlos Salvador Bilardo llegó al Estadio Azteca con la chapa de candidato absoluto.

​🧬 La pizarra de Bilardo: Contra todas las críticas previas del periodismo y la opinión pública, Bilardo impuso su revolucionario sistema táctico de 3-5-2, dándole libertad absoluta a Maradona y rodeándolo de futbolistas incansables y de un rigor estratégico milimétrico.

​📋 La formación de Argentina (1986)

​Con el icónico esquema táctico propuesto por Carlos Salvador Bilardo:

​Arquero: Nery Pumpido.
​Defensores: José Luis Brown, Oscar Ruggeri, José Luis Cuciuffo.
​Mediocampistas: Ricardo Giusti, Sergio Batista, Jorge Burruchaga (Marcelo Trobbiani 90′), Héctor Enrique, Julio Olarticoechea.
​Delanteros: Diego Armando Maradona (C), Jorge Valdano.​

El partido: la batalla táctica y el pase a la eternidad

​Un partido durísimo ante un combinado alemán caracterizado por su disciplina férrea y su incansable capacidad de lucha:

​⚽ Minuto 23: José Luis “Tata” Brown gana de cabeza en las alturas tras un centro de Burruchaga para marcar el primer grito de la tarde (1-0). El invencible Tata que terminaría jugando lesionado el partido.
​⚽ Minuto 55: Tras una gran transición, Jorge Valdano define cruzado con una sutileza exquisita para estirar la ventaja (2-0).
​La reacción alemana: Fieles a su historia, los germanos reaccionaron a base de centros y pelota parada. Karl-Heinz Rummenigge al minuto 74 y Rudi Völler al 80 empalmaron dos córners para poner un agónico empate (2-2) que heló la sangre argentina.
​⚡ Minuto 84: Cuando las papas quemaban, Diego Maradona flotó entre tres alemanes y sacó un pase milimétrico y celestial en tres dedos. Jorge Burruchaga corrió al vacío, le ganó en la carrera a Briegel y definió por abajo de Schumacher para decretar la gloria eterna (3-2).​

Argentina era, con total justicia y fútbol de alto vuelo, bicampeona del mundo.

  • Italia 1990: El drama, el orgullo y la injusticia de Roma

​Argentina 0 – Alemania Federal 1

Cuatro años más tarde, las mismas dos selecciones se vieron las caras en el Estadio Olímpico de Roma, pero en un contexto abismalmente diferente. Argentina llegaba diezmada por las lesiones, con un Diego Maradona jugando con el tobillo izquierdo completamente destrozado e infiltrado, y tras superar cruces dramáticos por penales ante Yugoslavia e Italia gracias a las manos milagrosas de Sergio Goycochea.

​💔 Un himno silbado y el orgullo de un país: Al salir a la cancha, el público local silbó ferozmente el Himno Nacional Argentino. La imagen de Diego Maradona insultando a la cámara al grito de “hijos de p…” defendiendo su bandera quedó grabada como el símbolo máximo de rebeldía de aquella Selección.

​📋 La formación de Argentina (1990)

​El equipo de Carlos Salvador Bilardo, que sufrió bajas cruciales por suspensiones (como las de Caniggia, Olarticoechea y Giusti):

​Arquero: Sergio Goycochea.
​Defensores: Juan Simón, José Serrizuela, Oscar Ruggeri (Pedro Monzón 46′).
​Mediocampistas: Roberto Sensini, José Basualdo, Pedro Troglio, Néstor Lorenzo, José Tiburcio Serrizuela.
​Delanteros: Diego Armando Maradona (C), Gustavo Dezotti.​

El partido: resistencia heroica y un penal fantasma

​Fue un monólogo de desgaste alemán contra una Argentina que defendía con uñas y dientes el sueño del bicampeonato:

​🔴 Minuto 65: Pedro Monzón ve la tarjeta roja convirtiéndose en el primer expulsado en la historia de las finales mundiales. Más tarde, Dezotti correría el mismo destino.
​⚠️ Minuto 85: En una jugada sumamente dudosa sobre Rudi Völler, el árbitro mexicano Edgardo Codesal cobra un polémico e inexistente penal para Alemania. Andreas Brehme lo cambió por gol cruzando su remate ante un Goycochea que adivinó la punta pero no pudo llegar (0-1).

​La derrota dolió en el alma, pero las lágrimas de Diego y el recibimiento de la gente al regresar al país dejaron en claro que aquel subcampeonato valió tanto como un título por el amor propio demostrado.

  • Brasil 2014: La noche del “casi” en el Maracaná

​Argentina 0 – 1 Alemania 1 (Tiempo suplementario)​

Tras 24 años de frustraciones, la Selección Argentina volvió a pararse frente al partido definitivo. Conducida por un sobrio y estratega Alejandro Sabella, y liderada futbolísticamente por Lionel Messi, el equipo construyó una fortaleza defensiva inquebrantable a lo largo del torneo en tierras brasileñas, dejando en el camino a Bélgica y a Países Bajos por penales.

​🩹 El dolor de las ausencias: El equipo llegó físicamente al límite. Ángel Di María, pieza clave del andamiaje ofensivo, se perdió la final por una lesión muscular, restándole explosión al ataque albiceleste.

​📋 La formación de Argentina (2014)​

El planteo táctico de Alejandro Sabella (4-4-2):

​Arquero: Sergio Romero.
​Defensores: Pablo Zabaleta, Martín Demichelis, Ezequiel Garay, Marcos Rojo.
​Mediocampistas: Enzo Pérez (Fernando Gago 86′), Javier Mascherano, Lucas Biglia, Ezequiel Lavezzi (Sergio Agüero 46′).
​Delanteros: Lionel Messi (C), Gonzalo Higuaín (Rodrigo Palacio 78′).​

El partido: los goles errados y el “blooper” arbitral​

Argentina planteó un partido tácticamente perfecto, tapando los circuitos de juego alemanes y generando las chances más claras de gol de la noche:

​❌ Las oportunidades perdidas: Un mano a mano de Gonzalo Higuaín tras un error de la defensa alemana que se fue desviado; un remate cruzado de Lionel Messi apenas ancho ante Neuer; y una definición por encima del arquero por parte de Rodrigo Palacio en el suplementario. La efectividad le dio la espalda a la Selección.
​⚠️ El penal de Neuer a Higuaín (minuto 56): Una jugada que marcó a fuego el partido. Gonzalo Higuaín corrió a buscar una pelota dividida dentro del área y el arquero Manuel Neuer salió a destiempo, impactando brutal e imprudentemente con su rodilla en el rostro del delantero argentino. Era un penal gigantesco. Sin embargo, el árbitro italiano Nicola Rizzoli no solo omitió la clarísima falta, sino que insólitamente cobró tiro libre para Alemania.
​⚖️ El paralelismo de la injusticia (1990 vs. 2014): La historia de las finales contra Alemania parece estar signada por las polémicas arbitrales en perjuicio de Argentina. Así como en Italia 1990 el mexicano Edgardo Codesal se inventó un penal inexistente sobre el cierre del partido para regalarle el título a los teutones, en Brasil 2014 el italiano Nicola Rizzoli privó a la Albiceleste de una pena máxima indiscutible que habría cambiado por completo el destino del partido en el Maracaná. En ambos casos, el silbato inclinó la balanza en momentos cruciales de nuestra historia mundialista.

​🇩🇪 Minuto 113: En el segundo tiempo suplementario, cuando el partido parecía destinado irremediablemente a la tanda de penales, André Schürrle desbordó por izquierda y mandó un centro que Mario Götze controló de pecho para definir cruzado sin dejar caer la pelota (0-1).
​Una de las derrotas más dolorosas de la historia de nuestro fútbol por lo cerca que se estuvo de la gloria en el patio de casa del máximo rival continental y con la herida abierta de un arbitraje que volvió a jugar en contra.

  • Qatar 2022: La final de todos los tiempos y la tercera

Argentina 3 (4) – Francia 3 (2)

La mejor final de la historia del fútbol mundial. El broche de oro para el proceso de la “Scaloneta”, liderada por Lionel Scaloni en el banco y un Lionel Messi en estado de gracia absoluta en la cancha, secundado por un equipo de guerreros dispuestos a dar la vida por verlo campeón del mundo.

​🧠 La sorpresa de Scaloni: El técnico santafesino sorprendió a todo el planeta al colocar a Ángel Di María de extremo izquierdo de arranque. “El Fideo” volvió loca a la defensa francesa y firmó una de las actuaciones más descomunales que se recuerden en una final.

​📋 La formación de Argentina (2022)

​La alineación histórica de Lionel Scaloni para la gloria máxima (4-3-3):

​Arquero: Emiliano “Dibu” Martínez.
​Defensores: Nahuel Molina (Gonzalo Montiel 91′), Cristian Romero, Nicolás Otamendi, Nicolás Tagliafico (Marcos Acuña 120+1′).
​Mediocampistas: Rodrigo De Paul (Leandro Paredes 102′), Enzo Fernández, Alexis Mac Allister (Germán Pezzella 116′).
​Delanteros: Lionel Messi (C), Julián Álvarez (Lautaro Martínez 102′), Ángel Di María (Marcos Acuña 64′).

El partido: locura, infarto, “Dibu” y gloria eterna

​Lo que parecía una fiesta tranquila de la Selección se convirtió en un guión dramático digno del mejor cine de suspenso:

​⚽ Minuto 23: Lionel Messi pone el primero de penal tras una falta sobre Di María (1-0).
​⚽ Minuto 36: En uno de los goles colectivos más hermosos de la historia de los mundiales, una transición a un toque termina con asistencia de Mac Allister y definición exquisita de Di María (2-0). Argentina bailaba a la campeona del mundo.
​La ráfaga de Mbappé: En una ráfaga insólita, Kylian Mbappé descontó de penal al 80 y puso un empate de volea al 81 que dejó mudo al estadio Lusail (2-2).
​⚽ Minuto 108: En el tiempo suplementario, Lautaro Martínez remata, tapó Lloris y Lionel Messi empuja la pelota sobre la línea desatando el delirio (3-2).
​Minuto 118: Otra vez Mbappé, de penal, firma su triplete y estira la agonía (3-3).
​🧤 Minuto 122:59: La atajada del siglo. Randal Kolo Muani queda mano a mano frente al “Dibu” Martínez, quien estira su pierna izquierda de manera milagrosa para ahogar el grito de gol francés y mandar la historia a los penales.
​🔥 Los penales de la eternidad: El “Dibu” le contuvo el remate a Kingsley Coman, Aurélien Tchouaméni desvió el suyo, y la Selección pateó de manera perfecta (marcaron Messi, Dybala y Paredes). Gonzalo Montiel cruzó su disparo para sellar el 4-2 definitivo.

​La tercera estrella finalmente llegó. Lionel Messi alzó la Copa del Mundo al cielo de Lusail, cerrando un círculo perfecto y regalándole al pueblo argentino la alegría más grande del siglo XXI.

​🏆 El presente: Rumbo a la séptima final… ¡Este domingo contra España!

​La historia no se detiene, no da respiro, y el destino nos vuelve a poner en las puertas de la gloria eterna. Tras un camino durísimo y lleno de mística, la Selección Argentina se ha clasificado para disputar su séptima final de la Copa del Mundo.

​El rival del domingo 19 de julio será la poderosa España, en un choque de estilos que promete paralizar al planeta entero y que escribirá una página inédita en los libros de los Mundiales.

​🌟 Por la cuarta estrella: La Albiceleste llega a esta cita con el pecho inflado, defendiendo la corona obtenida en Lusail y con la mística intacta de un grupo que sabe exactamente cómo se juegan estos partidos. Del otro lado, una España joven y ambiciosa buscará interponerse en nuestro camino.

​La mesa está servida. El recuerdo de 1930, 1978, 1986, 1990, 2014 y 2022 late más fuerte que nunca en el corazón de cada hincha. Este domingo 19 de julio, el equipo de todos saldrá a la cancha para que las tres estrellas del escudo sumen una nueva compañera. ¡Vamos Selección!

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