A 96 años de la final rioplatense

Por Ítalo Moreno, socio del CIHF

En el congreso de la FIFA de 1929 llevado a cabo en Barcelona (España), Uruguay es designado, ante su pedido de organizar el primer Campeonato Mundial de fútbol. Los antecedentes de haber conseguido los torneos olímpicos de París 1924 y Ámsterdam 1928, además de la propuesta de hacerse cargo de los costos de los viajes y hospedajes de las selecciones europeas, influyó en gran parte su designación.

No fue sencillo en un comienzo para su designación, dado que habían varios países de Europa que querían ser los organizadores del primer mundial de fútbol; Hungría, Austria, Suecia, España, Italia y Países Bajos fueron renunciando y poniendo excusas para no viajar a Sudamérica, el argumento fue sobre las inconveniencias de un largo viaje en barco y las negativas de los clubes de cada  asociación de ceder a sus jugadores.

Uruguay contaba con el apoyo de las selecciones de Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Perú y Paraguay, que dieron su aprobación de que estarían en el torneo.

Antes de finalizar el año 1929, en octubre, Alemania comunicó que no asistiría al mundial, lo mismo hizo España; también la FA comunicó que las selecciones británicas no estarían.

Ecuador también participaría en el mundial, pero un mes antes del comienzo envió un telegrama a la Asociación Uruguaya diciendo que, por falta de apoyo del gobierno, no podían concurrir, mientras que desde Norteamérica, México y Estados Unidos aseguraron su asistencia.

En definitiva fueron trece selecciones que llegaron al primer gran evento del fútbol mundial.

El Presidente de la FIFA, Jules Rimet, tuvo que trabajar mucho para convencer a los seleccionados europeos, primero a los clubes para ceder sus jugadores de su país -Francia-, después a Rumanía y Bélgica concurriría.

Desde África, la selección de Egipto había confirmado su participación y lograron viajar  en barco hacia el puerto de Marsella, pero llegaron tarde para hacer el trasbordo del buque que los llevaría junto a los yugoslavos a Montevideo.

Paralelamente, en la capital uruguaya se comenzó la construcción de un gran “field” (cancha o terreno de juego), un año antes de su inauguración; el 10 de junio de 1930, se da el nombre oficial como Stadium Centenario, nombre que conmemora los 100 años de la primera jura de la Constitución de la República Oriental del Uruguay.

Cronología del mes de julio de 1930

Martes 1: llegan al puerto de Montevideo las delegaciones de México y Estados Unidos en el vapor Munargo.

Sábado 5: llega el presidente de la FIFA, Jules Rimet, en el barco Conte Verde, junto a los planteles seleccionados de Francia, Bélgica, Rumanía y Brasil, que había subido en el puerto de Santos en su escala realizada en ese puerto. Además llegaron los árbitros de Bélgica, John Langenus y Henri Christophe, John Thomas Balvay de Francia, el brasileño Gilberto de Almeida Rego.

Domingo 6: arriban al puerto montevideano, en el Vapor de la Carrera desde Buenos Aires, los seleccionados de Perú y Chile. Ambos seleccionados habían llegado en tren a la capital Argentina  desde Mendoza.

Miércoles 9: desembarcan en Montevideo desde Buenos Aires los seleccionados de Argentina y Yugoslavia. El seleccionado europeo había hecho escala  en la capital argentina.

Jueves 10: llega el seleccionado de Paraguay, el subcampeón del Campeonato Sudamericano de 1929. Ese día también la delegación Argentina entrega una placa de reconocimiento en gesto de fraternidad a la AUF. Dicha placa fue colocada en el Estadio Centenario. En el Gran Parque Central, en partido amistoso, Francia vence a Rumanía, 4 a 2.

Viernes 11: se realiza el sorteo de los grupos de las 13 seleccionados para competir en la primera Copa del Mundo, en la que estaba establecido un trofeo llamado Victoria, el mismo que años mas tarde (1946) fuese renombrado Copa Jules Rimet en honor al presidente de la FIFA. Los cabezas de cada grupo fueron designados en reuniones previas con los dirigentes de cada país junto al presidente Rimet, el presidente de la AUF Dr. Raúl Jude, el húngaro Maurice Fischer, vicepresidente de FIFA y miembro del Comité Ejecutivo. Designaron a Uruguay, Argentina, Brasil y Estados Unidos con Paraguay, que compartían esa posición -único caso en la historia de la competencia-. Se sorteo un país europeo en cada grupo, completándose posteriormente los mismos. Argentina fue el menos favorecido, le correspondió jugar en el único grupo de cuatro selecciones: Francia, México y Chile fueron sus rivales.

El reglamento estableció que los ganadores de cada grupo jugarían las semifinales y, en caso de empate, se preveía un alargue de 15 minutos, dividido en dos tiempos de 7 minutos y medio (curioso que no fuera un tiempo de siete y otro tiempo de ocho minutos; lo mismo que no se haya dispuesto jugar un partido por el tercer y cuarto puesto). (Según Eduardo Cantaro, en su libro Historias Mundiales, 2010, Yugoslavia, dolidos por la goleada en el partido semifinal, se negaron a jugar por el tercer y cuarto puesto)

Por otro lado, a raíz de las demoras de las obras en el estadio Centenario -donde se pensaba jugar todos los partidos de la competencia-, se tuvo que designar dos estadios para comenzar algunos partidos: el estadio del Club Peñarol, en el barrio Pocitos -conocido así, con ese nombre- y el Gran Parque Central, campo de fútbol del Club Nacional. Ambos estadios, ubicados en la capital uruguaya.

Domingo 13: comenzó el Mundial con dos partidos en simultaneo, a las 15 horas. En estadio Pocitos jugaron Francia y México, con la presencia de autoridades de la AUF y el presidente de la FIFA; a los 19 minutos de juego el delantero francés Lucien Laurent marco el primer gol, que sería el primero en la historia de los mundiales. Finalmente los europeos derrotaron a los mejicanos 4 a 1.

El otro partido se jugó a la misma hora, en el Gran Parque Central, entre Estados Unidos y Bélgica. Los norteamericanos ganaron 3 a 0.

Lunes 14: se enfrentan Brasil y Yugoslavia en el Gran Parque Central, con un estadio con mas de 20.000 personas. Los yugoslavos ganaron 2 a 1. En el estadio de Pocitos, los rumanos derrotaron 3 a 1 a Perú.

Martes 15: debut de Argentina, frente a Francia, en el Gran Parque Central. El jugador Luis Monti, con un gol de tiro libre a los 36 minutos del segundo tiempo, le dio a la Argentina el primer triunfo en un mundial, por 1 a 0. Partido con muchos hinchas locales, con mucha hostilidad para con el equipo argentino. El partido fue equilibrado, teniendo los franceses como figura al arquero Alex Thépot. El árbitro brasileño, Almeida Rego, finalizo el partido unos minutos antes del tiempo reglamentario, los jugadores argentinos festejan y el publico uruguayo ingresa al campo de juego, hay intento de agresión no solo verbal para con los jugadores argentinos, los franceses protestan por la falta de tiempo por jugarse… todo ésto conlleva a un tumulto en derredor de los jugadores argentinos y del árbitro, luego de pasado unos minutos admite el error y ordena reanudar el partido, finalizando el encuentro sin cambios en en resultado.

Miércoles 16 de julio de 1930 – LA PRENSA – (Diario de Buenos Aires)

LOS JUGADORES FRANCESES VICTOREADOS POR EL PÚBLICO

Desde el instante que los jugadores franceses entraron al campo de juego, el público que se había reunido en el Parque Central, empezó a expresar su simpatía por los europeos, durante el partido les tributaron ruidosas expresiones y aplausos.

Ver nota de Oscar Barnade (Vice presidente del CIHF) El estruendoso debut de Argentina en los Mundiales: insultos, pedradas, un ataque de nervios y un gol agónico. Publicado el 15 de julio 2020 

Ante 10 mil espectadores, en el Parque Central, por el grupo 1, Chile vence a México 3 a 0.

Jueves 17: Yugoslavia, al derrotar a Bolivia 4 a 0, se convierte en el primer semifinalista del campeonato, partido jugado en el Parque Central; horas más tarde, en el mismo escenario, Estados Unidos vence a Paraguay por 3 a 0 y es el segundo semifinalista.

Viernes 18: con la inauguración del Estadio Centenario y con entradas agotadas, casi 60 mil personas, con el desfile de todas las selecciones que concurrieron al mundial, convirtiéndose en la ceremonia inaugural, Uruguay debuta en el torneo ante Perú, al que derrota por 1 a 0, no dejando una buena impresión por el juego desarrollado. Al igual que Argentina, el inicio no ha sido auspicioso para los locales.

Sábado 19: Argentina juega su segundo partido, dejando de lado la mala impresión del debut y derrotando fácilmente a México. El partido termina con goleada 6 a 3, con tres goles de su goleador Guillermo Stábile, en el Estadio Centenario ante 42 mil espectadores.

En el otro partido de la fecha, Chile le gana a Francia 1 a 0. El arquero francés se convierte nuevamente en la figura. Los trasandinos se ilusionan con clasificar ganándole a la Argentina en el cierre del grupo.

Domingo 20: en el estadio Centenario se cierran los grupos 2 y 4, Brasil 4 Bolivia 0; Paraguay 1 Bélgica 0, los cuatros seleccionados ya  estaban eliminados.

Lunes 21: Uruguay gana su grupo venciendo con muy buen juego a Rumanía por 4 a 0 y es semifinalista.

Martes 22: Argentina le gana a Chile 3 a 1 y clasifica también a semifinales, en un partido con incidentes entre los jugadores de ambos equipos.

Se terminó la fase de grupos y se clasificaron a semifinales Uruguay, Argentina, Yugoslavia y Estados Unidos

Sábado 26: Estadio  Centenario. Con goles de Monti, Scopelli, Peucelle y dos de Stábile, Argentina le gana a los Estados Unidos y es el primer clasificado para la final. Tuvo mucha presencia de público llegado de la vecina orilla.

Domingo 27: con un estadio repleto Uruguay es el otro finalista, al golear a Yugoslavia con el mismo resultado de la otra semifinal, 6 a 1, Desde los 4 minutos los yugoslavos ganaban, para dar vuelta el resultado los celestes con goles de Pedro Cea -marca un hat trick-, Anselmo -con dos goles- e Iriarte, cerrando la goleada uruguaya.

En los días previos a la final, la prensa se destaca con detalles de la final, en la cual se esperan muchos argentinos que llegarían a Montevideo. Dos días antes de la final llegaron 1500 hinchas.

El diario Crítica titula que son 10 mil las personas viajarían a Montevideo.

El Consejo Departamental de Montevideo (hoy es Intendencia de Montevideo) establece que no se permitirá el ingreso de mas de 72 mil personas, capacidad máxima por la cual se habilitó el Estadio Centenario.

En cuanto los antecedentes de los finalistas, están los Campeonatos Sudamericanos (llamados en la actualidad, Copa América). Hasta la fecha del mundial, Uruguay ganó 6, Argentina, 3; además, Uruguay, dos Juegos Olímpicos y casi los mismos planteles estuvieron enfrentados en Ámsterdam, en los últimos Juegos Olímpicos 1928. Uruguay ganó la medalla de oro. La superioridad en partidos ganados en el historial era de Argentina.

Miércoles 30 de julio, Estadio Centenario, 68.346 entradas vendidas, mucha gente quedó afuera y muchos argentinos varados en el Río de la Plata. Había una espesa niebla que impedía que desembarcaran en el puerto de Montevideo.

Designados los árbitros: John Langenus (Bélgica); asistentes: Ulises Saucedo (Bolivia), Henry Cristophe (Bélgica).

El primer inconveniente que se presentó en la final, una discusión sobre la pelota con la que se iba a jugar el partido, ya que cada seleccionado quería que se jugara con la de fabricación de su país. El árbitro Langenus  resuelve que se juegue un tiempo con cada balón. En el sorteo ganó Argentina en el primer tiempo y para el segundo, la pelota elegida por los uruguayos, modelo Duplo T, un poco mas pequeña, importada de Europa.

Los equipos: Uruguay: Enrique Ballestrero, José Nasazzi, Ernesto Mascheroni, Leandro Andrade, Lorenzo Fernández, Álvaro Gestido, Pablo Dorado, Héctor Scarone, Héctor Castro, Pedro Cea, Santos Iriarte.

Argentina: Juan Botasso, José Della Torre, Fernando Paternoster, Juan Evaristo, Luis Monti, Pedro Arico Suárez, Carlos Peucelle, Francisco Varallo, Guillermo Stábile, Manuel Ferreira, Mario Evaristo.

Uruguay, Campeón del Mundo, al ganarle a Argentina 4 a 2. Goles: 12′ Pablo Dorado, 20′ Carlos Peucelle, 37′ Guillermo Stábile, 57′ Pedro Cea, 68′ Santos Iriarte, 89′ Héctor Castro.

La prensa escrita. Algunos de sus  comentarios  después de la final “…con el diario del lunes…”

EL PAÍS (Montevideo) 31 de julio de 1930

ESTAMOS SATURADOS DE GLORIA

El autor fue el cronista deportivo de éste diario, Don Trifón Illich

¡Por tercera vez hemos bebido en la copa de la gloria!

Nuevamente desde ayer, cada uruguayo es un ser saturado de risueño optimismo, un triunfador que atrona el espacio con sus gritos de victoria; es otro hombre más ardiente, más jubiloso, pletórico de vida. Por que el triunfo de ayer ha provocado tal conmoción en las manifestaciones de todo orden de nuestro pueblo, que de éste aún estará transformado por espacio de varios días.

EL PAÍS (Montevideo) 31 de julio de 1930

DESPUÉS DE ÁMSTERDAM, ESTA DE AYER ES LA REVANCHA

Jefe de deportes del diario, Don Carlos Reyes Lerena.

Ha sido tan limpia la victoria; de tan incuestionable validez los goales que señaló nuestro team; tan neta la supremacía que empezaron a ejercer nuestros campeones en el preciso momento que el score nos era adverso, que todo eso, unidos la valentía y la moral que el team expuso cuando fue preciso vencer, que debemos pensar que ahora, como hace dos años, no se le opondrán reservas egoístas, al margen de una recta lealtad deportiva.

OPINIONES DE AUTORIDADES

Sr, Jules Rimet, Presidente de la FIFA

….Es asombroso que un mismo país haya ganado tres veces consecutivas el Campeonato Mundial, porque si bien las justas de Colombes y Ámsterdam no tenían este nombre, fueron verdaderos campeonatos mundiales. Es la primera vez que esto ocurre.

Sr. Mauricio Fischer. Vicepresidente de la FIFA

….Fue una lucha emocionante, que terminó con el triunfo de los que mejor habían jugado. A pesar de la derrota, la figura que más me impresionó de los 22 jugadores, fue el hall argentino Evaristo. Puedo decir que en ese puesto es el hombre a quien he visto jugar mejor.

Al llegar a Barcelona tuvo una reunión con periodistas catalanes y le preguntaron.

¿Y los incidentes entre argentinos y uruguayos?

– Hubo derivaciones desagradables. Pero con el mismo ímpetu que se produjeron creo que desaparecerán. Son pueblos jóvenes de una vitalidad extraordinaria y estos chispazos apasionados son frecuentes, pero no dejan rastros de rencor. Es una lástima este final en un torneo deportivo; pero el deporte podrá con ellos. Debo decirle que los argentinos no tienen razón y se han precipitado rompiendo relaciones.

Sr Jean Langenum árbitro del partido de la final.

Estimo que el equipo uruguayo ha ganado el encuentro porque para ello jugo más y mejor, superando la labor de su adversario.

Dr Rouquette, de la Asociación Argentina de Football.

La organización me ha parecido regular – expresó el Dr. Rouquette- y quiero destacar que ello, es decir, que mi juicio no es mas favorable, por razones que no pueden importar un cargo a los dirigentes de la Asociación Uruguaya de Football, sino a cuestiones imprevistas y más que esto imprevisibles.

El acontecimiento que significa la realización del Campeonato del Mundo requiere la colaboración de muchos factores y cuando uno falla y declina en su gestión suelen producirse algunas lagunas.

Crítica (diario de Buenos Aires) 5ta edición-jueves 31 de julio de 1930

NO HAY QUE JUGAR MAS CON LOS URUGUAYOS

Es inminente la ruptura de relaciones con la Asociación Uruguaya de Football

La vejaciones sufridas ayer por nuestros jugadores en el trayecto hacia el hotel, no tienen precedentes.

El campamento argentino hoy es un hospital.

La Razón (diario de Buenos Aires) jueves 31 de julio de 1930

Allá en Montevideo, de “Cualquier Modo” debían ganar los uruguayos…y ganaron

Primero rompieron, luego procuraron ganar el partido.

Regresaron ésta mañana a la patria los disciplinados y correctos jugadores argentinos que intervinieron en el Campeonato Mundial.

Ninguno de nuestros muchachos volverá a jugar jamás en los estadios del Uruguay.

O ganaban ellos o nos mataban a todos

El Gráfico 9 de agosto de 1930

LOS PUNTOS SOBRE LAS IES

El team argentino no fue cobarde

No podemos permitir que se tilde de cobarde al team argentino que actuó en la final de Montevideo.

No corresponde esta actitud a quienes hemos censurado al team que intervino contra Francia. En esa oportunidad actuó nervioso, descentrado….

No se puede justificar una derrota calificando de cobardes a quienes lucharon por conquistar el triunfo.

Ante la inminencia de la derrota el team argentino creció, se multiplicó en un esfuerzo titanico y hasta Mario Evaristo, que nunca fue distinguido por su valentía, arriesgó sin achicarse ante la figura imponente de Nasazzi. Fue una consecuencia  aunque parezca una paradojal.

EL CASO MONTI

Ahora los hay que se quejan contra Monti. Y curioso es que se quejan porque se comportó caballerosamente. Le pidieron que no golpeara y no golpeó. Si de ello dependió su fracaso, el cumplió con su deber.

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