por Daniel Morello, socio del CIHF
El martes 16 de junio a las 22 horas Argentina juega su primer partido, correspondiente al Grupo J del mundial, en el estadio Arrowhead de Kansas City, Estados Unidos.
El rival será Argelia, con el que no se registran antecedentes en los mundiales de fútbol, aunque sí se enfrentó a otros equipos africanos. El saldo de la Selección Argentina contra los representantes de ese continente en las Copas del Mundo es contundente, pero engañoso: los números muestran una clara paternidad, aunque en la cancha casi siempre se sufrió hasta el último suspiro, con partidos vibrantes e intensos.
Con 7 partidos jugados, Argentina ganó 6, perdió 1 y no se registraron empates, con 11 goles a favor y 6 del rival. De las 7 veces que cruzamos caminos con África, 5 fueron contra Nigeria. Se transformó en el gran clásico de las fases de grupos.
Italia 1990: Argentina 0 – Camerún 1
Veníamos con la chapa de campeones del mundo, con Diego Maradona liderando la ilusión en el San Siro de Milán. Parecía el estreno ideal, pero los Leones Indomables tenían otros planes. Pegaron muchísimo (terminaron con nueve hombres), aguantaron y, a los 67 minutos, François Omam-Biyik saltó más alto que todos y metió un frentazo violento que a Nery Pumpido se le escurrió entre los dedos. Un golpe histórico que nos dejó de cama, aunque sirvió de nafta para reaccionar y llegar a la final.
Estados Unidos 1994: Argentina 2 – Nigeria 1
Acá nació el clásico contra las Águilas Verdes. Empezamos perdiendo tempranísimo con gol de Siasia, pero esa tarde jugaba Diego. En una falta cerca del área, avivó a todos, tocó cortito y el “Pájaro” Claudio Caniggia la clavó al segundo palo con un grito sagrado que todavía resuena. Un rato después, otra genialidad de Caniggia selló el 2-1. Sería, tristemente, el último partido de Maradona en un Mundial.
Corea-Japón 2002: Argentina 1 – Nigeria 0
El fatídico mundial de 2002 arrancó con una sonrisa armada a la vieja usanza. Un debut chivísimo, trabado y con los nigerianos amenazando con su velocidad. La llave del partido llegó desde el córner: centro preciso y aparición de Gabriel Omar Batistuta, que metió un frentazo abajo, fiel a su estilo de goleador implacable. Fue el último gol del “Bati” en copas del mundo y tres puntos que invitaban a una ilusión que después se pincharía rápido.
Alemania 2006: Argentina 2 – Costa de Marfil 1
En el debut del equipo de José Pekerman, nos tocó la temible Costa de Marfil de Didier Drogba, que estaba en su mejor momento. Fue un ajedrez táctico resuelto por la jerarquía individual: un oportunismo de Hernán Crespo tras un rebote y una gran definición del “Conejo” Javier Saviola tras asistencia de Riquelme, nos dieron una ventaja de oro. Drogba descontó al final para meterle suspenso, pero los tres puntos fueron para Argentina.
Sudáfrica 2010: Argentina 1 – Nigeria 0
Otra vez el debut, otra vez Nigeria. El equipo dirigido por Diego Maradona desató una marea celeste y blanca en el Ellis Park. El partido se destrabó rápido, a los 6 minutos, gracias a una avivada en un córner de Juan Sebastián Verón: el “Gringo” Gabriel Heinze apareció limpio desde el punto del penal y se tiró de palomita para clavarla en el ángulo. Después fue aguantar y festejar el estreno triunfal.
Brasil 2014: Argentina 3 – Nigeria 2
Un partido frenético en una tarde copada por miles de argentinos que cruzaron la frontera. Lionel Messi arrancó metiendo un bombazo a los 3 minutos; Musa lo empató al instante. Antes de ir al descanso, Leo frotó la lámpara con un tiro libre magistral al palo del arquero. Musa volvió a igualar en el segundo tiempo, pero la noche tenía un héroe inesperado: tras un córner, Marcos Rojo la empujó con la rodilla para sellar un 3-2 inolvidable en una fase de grupos perfecta.
Rusia 2018: Argentina 2 – Nigeria 1
El partido más dramático de los últimos tiempos. Llegábamos a la última fecha del grupo con el agua al cuello, obligados a ganar para no quedar afuera. Messi armó una obra de arte al inicio: control de muslo corriendo en el aire, amortiguación de zurda y bombazo cruzado de derecha. Pero en el segundo tiempo nos cobraron un penal en contra, llegó el 1-1 y el reloj empezó a asfixiarnos. A los 86 minutos, cuando las piernas ya no daban más y la clasificación pendía de un hilo, Gabriel Mercado tiró un centro a la desesperada y Marcos Rojo, vestido de héroe serial contra los nigerianos, enganchó una volea de derecha memorable para desatar la locura y el pase a octavos.
El único antecedente en el historial mayor entre la Selección Argentina y Argelia es una verdadera joya. No fue en un mundial, sino en un partido amistoso internacional. Sin embargo, tuvo tantos goles, cambios de frente y emociones que vale la pena recordar.
Argentina le ganó 4 a 3 a Argelia, el martes 5 de junio de 2007 en el Camp Nou. Los goles de Argentina: Carlos Tevez (1′ PT -p-), Lionel Messi (9′ ST -p- y 28′ ST) y Esteban Cambiasso (11′ ST); los goles de Argelia: Anthar Yahia (9′ PT), Madjid Bougherra (42′ PT) y Nadir Belhadj (30′ ST). Un festival de goles en Barcelona.
Aquel equipo era dirigido por el “Coco” Alfio Basile, que estaba armando el equipo para la Copa América de ese año. El partido arrancó tan arriba que a los 55 segundos ya estábamos gritando: Diego Milito entró al área, lo bajaron y Carlitos Tevez cambió el penal por gol con una tranquilidad bárbara. Parecía que iba a ser un trámite, pero Argelia resultó ser un hueso durísimo de roer. Aprovechando las tremendas ventajas que daba la defensa argentina esa tarde, los africanos reaccionaron rápido. Primero, Anthar Yahia ganó de cabeza en un córner para el 1-1. Y cuando moría el primer tiempo, en otra pelota parada idéntica, Madjid Bougherra metió el frentazo para poner el 2-1.
En el segundo tiempo el “Coco” movió el banco, pero la llave la tuvo un pibe que usaba la camiseta 19: un Lionel Messi de apenas 19 años que se puso el equipo al hombro. A los 9 minutos del complemento, derribaron a Leo en el área y él mismo cruzó el remate de penal para clavar el 2-2. Apenas dos minutos después, Javier Zanetti tiró un centro y el “Cuchu” Cambiasso apareció por sorpresa para meter un testazo que daba vuelta el marcador: 3-2.
El show de Messi no había terminado. A los 28 minutos, tras una combinación con Pablo Aimar, Leo controló en el área y sacó un zurdazo cruzado espectacular para meter el 4-2. Los argelinos, que jamás bajaron los brazos, le pusieron el suspenso final con un tiro libre de Belhadj que se desvió en el camino y decretó el 4-3 definitivo.
Un partidazo de locos con siete goles, dos penales y un Messi intratable. Ese fue el único cara a cara de la historia.
El próximo 16 de junio, la Scaloneta y los Zorros del Desierto se volverán a cruzar en Kansas, pero esta vez por los puntos que verdaderamente queman.
