El debut mundialista más triste de Argentina

por Tadeo Lercari, socio del CIHF

Este martes a las 22:00, hora local, Argentina hará su estreno en el mundial de Estados Unidos-Canadá-México 2026 ante Argelia. El escenario será el Kansas City Stadium y la Albiceleste buscará revalidar lo hecho cuatro años antes, cuando conquistó su tercer mundial. Sin embargo, hace 44 años, se vivía un oscuro debut mundialista ante Bélgica en España 1982.

Luego de haber ganado el Mundial 1978, la selección Argentina llegaba a España con el objetivo de ratificar el título obtenido cuatro años antes. A la mejor selección del mundo se le sumaron nombres como Ramón Díaz, goleador del Mundial Sub-20 de 1979 con ocho tantos, y el mismísimo Diego Armando Maradona, quien se quedó afuera del mundial de Argentina en el último corte de lista.

En ese entonces, el primer partido del mundial lo protagonizaba el vigente campeón, por lo que Argentina debía abrir la cita enfrentando a Bélgica, subcampeona de la Eurocopa. El 2 de abril de ese mismo año, el país vivía un hecho sin precedentes. Leopoldo Galtieri, presidente de facto, había decidido recuperar por vía militar la soberanía de las Malvinas, territorio que estaba en poder de Inglaterra. Mientras tanto, el fútbol seguía como si nada estuviese pasando, ya que el fin de semana del desembarco en Malvinas se disputó la novena fecha del Torneo Nacional.

El mismo 2 de abril, Central Norte de Salta venció 1 a 0 a Mariano Moreno de Junín por la Zona C del Nacional. A lo largo del fin de semana del sábado 3 y el domingo 4, Huracán y Boca empataron 3 a 3 en Parque Patricios, River igualó sin goles frente a Nueva Chicago y, en la Primera B, Lanús y San Lorenzo se enfrentaron en el Monumental. Una semana después, específicamente el 10 de abril, Leopoldo Galtieri pronunció la siguiente frase desde el balcón de la Casa Rosada: “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. El domingo 11, un día después, River vencía 2 a 0 a Gimnasia de Jujuy, Boca perdía 2 a 1 con Central Norte de Salta y Ferro, que luego sería campeón del torneo, le ganaba 3 a 1 a San Lorenzo de Mar del Plata.

El 2 de mayo fue otra jornada clave en el conflicto armado. Fue el día del hundimiento del crucero argentino General Belgrano, torpedeado fuera del área de exclusión militar establecida por el Reino Unido, que provocó la muerte de 323 de sus tripulantes. Ese mismo domingo, River superó por 3 a 2 a Quilmes como visitante, Boca igualó 1 a 1 como local ante Estudiantes de La Plata y Deportivo Roca de Río Negro le ganó 2 a 0 a Racing.

El Mundial de España arrancó el 13 de junio, mismo día en que se disputaron las revanchas de las semifinales del Nacional 1982. Talleres y Ferro empataron 4 a 4 en Córdoba y Quilmes le ganó 1 a 0 a Estudiantes en La Plata. El Verdolaga se había impuesto por 4 a 0 en el primer partido jugado en Caballito, mientras que el Cervecero había hecho lo propio ante el Pincha, por lo que Ferro y Quilmes debían definir al campeón del Torneo Nacional 1982. Finalmente, el Verdolaga se consagraría, luego de superar a Quilmes en las finales: 0 a 0 en el sur y 2 a 0 en Caballito para el equipo del gran Carlos Timoteo Griguol, que había sido subcampeón de los dos torneos de 1981 y lograba así su primer campeonato en Primera División. Dos años después, volvió a consagrarse en el Nacional 1984.

La Guerra de Malvinas comenzó mientras la Selección de César Luis Menotti, que venía de ser campeón en 1978, se preparaba para defender el título en España 1982. Doce días después del desembarco argentino, el 14 de abril, la Albiceleste empató 1 a 1 en el Monumental contra la Unión Soviética en un amistoso. Los militares y sus medios adeptos afirmaban que la Argentina iba ganando la guerra, pero al llegar a España, los futbolistas de la Selección comenzaron a enterarse de que la situación era muy distinta a la que les habían pintado los dictadores.

En medio de la tristeza por la situación, Argentina, con un gran grupo de futbolistas entre los que se destacaban Diego Maradona, Daniel Passarella, Ramón Díaz y Mario Kempes, había perdido 1 a 0 ante Bélgica en el Camp Nou. Al día siguiente, lunes 14 de junio, el gobierno militar aceptó su derrota. La rendición argentina en Malvinas propició el derrumbe de los militares en el poder. El gobierno de facto de Galtieri llegó a su fin el viernes 18 de junio, el mismo día que Argentina, gracias al doblete de Maradona y tantos de Bertoni y Ardiles, goleó por 4 a 1 a Hungría en Estadio José Rico Pérez, de la ciudad de Alicante. La Selección pasó de fase luego de ganarle el tercer partido 2 a 0 a El Salvador, pero luego quedaría eliminada en segunda ronda, tras caer frente a Italia, eventual campeona de la cita, y Brasil.

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